lunes, 3 de agosto de 2015

ELECCIONES EN CATALUÑA


En estos días de incertidumbre sobre las plebiscitarias catalanas, he podido hablar con un amigo polaco, de Badalona, para compartir su visión desde dentro sobre la convocatoria de Artur Mas. Mi amigo es muy europeo, por tanto esto de los nacionalismos e independencias le suena arcaico, pero reconoce que en Cataluña se ha dado un proceso que puede desembocar en una tragedia constitucionalista, si no se pone remedio.

Según su percepción, las cartas que ha jugado el nacionalismo catalán han sido: la aplicación de la normalización lingüística durante 30 años, el arraigo del sentimiento patrio catalán, los enfrentamientos permanentes con el gobierno central a cuenta de las cuotas a recibir del Estado, la frustración del veto del Tribunal Constitucional sobre el nuevo Estatuto de Autonomía que Zapatero se comprometió a aceptar saliese lo que saliese del Parlament y, por último, los enfrentamientos directos a cuenta del derecho a la consulta.

Con estos ingredientes, se ha ido cocinando una situación de punto límite, donde las únicas opciones posibles serán: que la propuesta independentista pierda las elecciones del 27S y no gobierne en Cataluña, o que Rajoy saque pecho y haga su campaña de las generales aplicando el Artículo 155 de la Constitución Española.

Desde Badalona, mi amigo ve las cosas feas. Hay mucho exaltado de uno y otro bando, es decir, “ultras” que están dispuesto al enfrentamiento con el Estado si hiciera falta y otros “ultras” que azuzan a los militares a que tomen las instituciones catalanas con los tanques en la calle. Parece que esos extremos están descartados por un grueso de catalanes, que lo que quiere es vivir en paz, poder decidir en paz, convivir en paz y ser algo más felices. Pero es obvio que, con el marco normativo de la actual Constitución, las opciones de independencia ni son posibles ni se van a permitir.

El panorama dista mucho de una solución fácil y hemos de contemplar todos los escenarios posibles. Pero comparto con mi amigo que Rajoy ya tiene la campaña hecha si el enfrentamiento se da y es muy probable que recupere en las dos Castillas, Extremadura, Madrid, Valencia y Andalucía, buena parte de los votos que ha perdido, gracias a la mano dura contra los independentistas catalanes.

Tendremos que observar los movimientos de unos y de otros en los próximos días, pero todo parece apuntar a una solución complicada. Lo que parece definitivo es que nuestra Constitución tiene que entrar al taller y hacerse algunas reparaciones, después de 37 años se merece, al menos, una puesta a punto.


viernes, 31 de julio de 2015

ABIERTO POR VACACIONES


Cuando la mitad de los españoles están de vacaciones y la otra mitad se apresta para preparar las maletas, España no descansará este verano de los vaivenes políticos en el año electoral. Ya hemos pasado la andaluzas, las municipales y autonómicas y, después del verano, nos encontraremos de sopetón con las catalanas (27S) y las generales, aún por determinar la fecha.

Este verano los partidos se quedan sin vacaciones, máximo una semana para retomar fuerzas y de nuevo a la faena. La campaña en Cataluña va a ser dura. A pesar del verano sus espacios políticos de campaña se desgañitarán por conseguir el disputado voto del elector. Las encuestas vaticinan un triunfo de la candidatura independentista, pero la suma del resto puede conseguir frenar el proceso que no lleva a ninguna parte.

A Rajoy le interesa el lío. Nada mejor para demostrar fortaleza y vigorosidad que enfrentar las ansias catalanistas de independencia. Dispuestos a aplicar el art. 155 de la Constitución y a meter en prisión a quien haga falta, el Partido Popular va a aprovechar el monumental disparate de Artur Mas para sacar pecho y venderse a los españoles como el único capaz de mantener el orden, el estado y la tradición. Al tiempo, utilizará las ocurrencias para desmerecer y arremeter contra todos los demás, especialmente contra Podemos y el PSOE.

Todos los partidos catalanes están preparando su cartelería, sus listas, actos y mítines, que abrirán varios telediarios en el mes de agosto. Y, al mismo tiempo, en el resto del país, los demás elaboran sus programas electorales para las generales, sus alianzas previas y post, sus discursos, postureos y apariciones públicas. Va a ser este un agosto poco convencional, pues aunque nos encontremos en el chiringuito con el tinto de verano y el espeto de sardinas, se nos van a atragantar las vacaciones con Cataluña y las generales. No nos van a dejar desconectar del todo y, a lo sumo, nos dejarán en paz el 15 de agosto, verdadero día clave en el calendario nacional.

Así que este verano la clase política estará trabajando, para variar, perturbando nuestras ansiadas vacaciones con el zumbido molesto de la mosca cojonera o el mosquito inoportuno de sus intereses electorales. Siempre nos quedarán algunas opciones que utilizaremos en legítima defensa de nuestro descanso. Aunque ellos estén abiertos por elecciones, nosotros podemos atrincherarnos en nuestro clásico cerrado por vacaciones y pasar de tantas estupideces.


miércoles, 29 de julio de 2015

TURISMO Y CONFLICTOS.


Los datos de crecimiento del turismo en nuestro país son de los mejores que se recuerdan. Los hoteleros están frotándose las manos y el gobierno feliz por los descensos escalofriantes en el número de contratos temporales que se están creando. Los informes de la EPA y los de empleo en Julio, que nos darán la semana próxima, son concluyentes: el número de desempleados ha bajado considerablemente, aunque ocultarán tanto la temporalidad como los bajos salarios de los contratos estacionales.

Los beneficios que obtendrán los empresarios no tienen correlación con la mejora de la situación salarial ni de los propios contratos, pues muchos de ellos están por debajo de las 20 horas semanales. Pero a ello, hemos de sumar un análisis de contexto que aleja al sector de una consolidación de esta tendencia anual, análisis sin el cual seguiríamos engañando al personal.

Desde los tiroteos en Túnez, primero en el museo de la capital a cruceristas y luego en la playa a turistas europeos, provocados por personas vinculadas a ISIS, uno de los destinos turísticos por excelencia ha sufrido una caída próxima al 80%. Decenas de miles de reservas se han caído y tardará varios años en recuperar su principal rubro económico.

En el caso de Egipto, permanece la reducción de la demanda desde el golpe que derrocó a los Hermanos Musulmanes y actualmente las reservas han caído en más de un 50% respecto a un año normal. Los esfuerzos del gobierno militar no han servido de mucho para atraer de nuevo al turismo, apareciendo en todas las páginas diplomáticas como un país no recomendado para viajar.

A estos dos países se une Turquía, uno de los principales destinos veraniegos de los turistas europeos, que tras su inmersión en bombardeos tanto a Estado Islámico como a los Kurdos, han cancelado reservas previamente realizadas que alcanzan al 45% de las mismas. A pesar de que la capital Ankara y Estambul son bastante seguras, los turistas no se arriesgan a jugar a la ruleta rusa de posibles atentados que pretendan convertirles a ellos en moneda de cambio.

Si unimos a ello, que las reservas para visitar Grecia cayeron en un 30% a principios de este mes de Julio, hemos de deducir que la influencia de estas 4 zonas en el incremento del turismo que hemos tenido en España, están íntimamente relacionados. Así que hemos de estar atentos a los mensajes que se nos trasladen desde el Gobierno del Partido Popular: 1) por el incremento de contrataciones y la bajada del desempleo y, 2) por la mejora extraordinaria de nuestro sector turístico.

Si no relacionan la coyuntura actual con las crisis citadas y lo achacan a lo bien que lo están haciendo desde los empresarios del sector hasta el Gobierno, denotará que desde el Partido Popular continúan considerándonos idiotas.


sábado, 25 de julio de 2015

TURQUÍA Y ESTADO ISLÁMICO.


Tras varios atentados consecutivos en localidades del sur de Turquía, el gobierno de Erdogan ha decidido, con el beneplácito de EE.UU., iniciar ataques por tierra y aire contra las tropas yihadistas en territorio sirio, en la zona fronteriza que actualmente ocupa ISIS. Con esta opción el conflicto adquiere un nuevo perfil, quizás el que muchos estaban esperando desde las posiciones de la Alianza Atlántica, para frenar y mermar las capacidades de avance y consolidación del Estado Islámico.

Nuevo perfil, en primer lugar, porque Turquía había permitido hasta ahora los pasos por su frontera a Siria de armas, municiones, pertrechos y, especialmente, la incorporación de personas extranjeras a la zona a sabiendas de que su objetivo era unirse a las fuerzas combatientes de ISIS. En segundo lugar, porque hasta ahora no se habían producido ataques por tierra en los que participaran tanques ni tropas de aliados occidentales, abriendo el abanico de posibilidades reducidas por el momento a uso de drones y bombardeos ocasionales.

Recordemos que Turquía es miembro de la OTAN desde 1952, y que aporta al presupuesto de la Alianza el 1’4% del total y que si un país fuese atacado podría intervenir la fuerza militar volcando toda su potencia de fuego en la zona para defender al país atacado. EE.UU., se ha apresurado a solicitar permiso para la utilización de las bases turcas y apoyar desde el aire los bombardeos sobre milicias de ISIS, pero el Secretario General de la OTAN ya está estudiando las posibilidades de intervención de la propia Alianza si así fuese solicitado por el gobierno turco, extremo que no debemos descartar y que implicaría la participación de efectivos aéreos españoles.

Teniendo en cuenta que el aporte a la OTAN está dominado por EE.UU., con un 25,2%, Alemania, con el 19,6% y Reino Unido, 15,5%, lo que suma entre los tres países el 60% del total del presupuesto; cabría pensar que Turquía se convertirá en objetivo fundamental de la Alianza para frenar la ampliación de territorios, destruir la capacidad ofensiva y reducir lo conquistado hasta ahora en Siria, por los yihadistas de ISIS.

Pero no se nos puede escapar que la decisión de Erdogan tiene unas consecuencias graves en la no condena de la violación de los derechos humanos contra el Pueblo Kurdo. En los primeros ataques aéreos turcos ya se han bombardeado posicionamientos del PKK, olvidando que son los Kurdos quienes han venido frenando el avance islamista radical en el norte de Siria. Erdogan va a aprovechar la ocasión para castigar como nunca ha podido hacerlo en los últimos años a los miembros del ejército kurdo que ponen en peligro su estabilidad por la lucha de independencia que reclaman desde hace decenios.

EE.UU. ha puesto condiciones a Turquía para un apoyo total y entre ellas figuran el respeto a los kurdos, quienes se han convertido en sus principales aliados en la zona y a los que han armado hasta los dientes para evitar tener que poner la bota en territorio de conflicto con su infantería y los marines. De momento Erdogan ha hecho oídos sordos, porque no le gusta que los kurdos estén tan bien pertrechados y no desea que adquieran reconocimiento internacional por su tarea de freno al yihadismo en la zona.

Lo cierto de la película es que si Turquía realmente quiere hacer pupa a ISIS tendría que adentrarse muchos kilómetros en territorio sirio, ya que hasta ahora solo ha producido unas treinta bajas tras el repliegue y ocultación de las fuerzas del Estado Islámico, mientras que por su frontera con Irak puede sufrir graves represalias por un mayor número de presencia de efectivos de ISIS.

Llamo la atención a la opinión pública sobre los intereses turcos en las acciones que emprendan, pues arropados por una visión positiva internacional de lo que están realizando como esfuerzo para frenar a ISIS, sin duda alguna se esconden sus intereses geoestratégicos de diezmar las tropas kurdas y el poderío actual del PKK.