domingo, 9 de septiembre de 2012

LA OLIGARQUÍA POLÍTICA


Desde la recuperación de nuestra democracia representativa se ha ido configurando una especie de Oligarquía en la política que ha jugado a mantenerse en el poder a toda costa. Miles de cargos públicos como concejales, alcaldes, diputados provinciales, diputados y gobiernos autonómicos, gobierno de la nación, representaciones de los partidos políticos en empresas públicas, fundaciones, cajas de ahorro, etc., han ido configurando una verdadera casta que, al convertirse en tal, lucha por mantenerse en sus privilegios.

Los partidos políticos, en la mayoría de las ocasiones manejados por sus pequeños aparatos, han ido creando toda una serie de cargos, puestos y prebendas a repartir, que han consolidado toda una estructura del “vivir de la política”. Cualquier persona servía con tal de apoyar al aparato de turno, no creara problemas y permitiera que todo siguiera como estaba. Así nos hemos encontrado con un gran número de políticos con escasa capacidad de servicio público, alejados de conceptos tan básicos como la previsibilidad, el bien común, la planificación. Sin estadistas serios pero con mucha boca agradecida que sabían levantar la mano o apretar el botón convenientemente cuando llegaba el momento.

Poco les ha importado a estos partidos que el país no avanzara por el camino adecuado, que nuestras cuentas fuesen insostenibles, que la economía de los ciudadanos no llegase a cumplir con unos mínimos para la España en Europa. Confundieron gestionar con despilfarrar, representar con pegarse al sillón, planificar con las próximas elecciones. Perfiles de muy poca calidad y capacidad que al final han sido los que han dirigido la vida política real en nuestro país, mediáticamente bipartidista, para garantizarse el continuar estando al mando.

Ya nos hemos cansado de esta forma de entender la política. Hay que cambiar el concepto de oligarquía política por el de ciudadanos en política, mejorar los perfiles de las personas que nos representan y ejercer con sumo cuidado nuestro derecho a elegir. Hemos de terminar con esta espiral de mantenimiento de un inalterable Status Quo ideado, inventando y alimentado por ellos.

Es la hora de revolucionar, de cambiar a un nuevo tiempo, inevitablemente terminando con esta forma de entender la política. Los ciudadanos en política hemos de asumir nuestras responsabilidades y ser conscientes de que si hemos llegado a esta situación ha sido, sólo y exclusivamente, por nuestra culpa. En nuestras manos está profundizar los cambios, exigir las responsabilidades asumiendo un papel protagónico en la película.

Pequeños grupos de poder (los oligarcas) no pueden determinar nuestras vidas. Por eso, otra forma de hacer política, de entender lo público y de afrontar nuevos retos es absolutamente necesaria.

4 comentarios:

Domingo Gonzalez Alonso dijo...

Mil gracias señor por, contan pocas palabtas, decir tanta verdad. por favor admita usted nuestro ofracimiento para publicar en nuestra pagina de UPyD las cabezas de san juan. busquenos en face. sera bien recibida

Domingo Gonzalez Alonso dijo...

Mil gracias señor por, contan pocas palabtas, decir tanta verdad. por favor admita usted nuestro ofracimiento para publicar en nuestra pagina de UPyD las cabezas de san juan. busquenos en face. sera bien recibida

Domingo Gonzalez Alonso dijo...

Mil gracias señor por, contan pocas palabtas, decir tanta verdad. por favor admita usted nuestro ofracimiento para publicar en nuestra pagina de UPyD las cabezas de san juan. busquenos en face. sera bien recibida

BARRIGAVERDE dijo...

Amigo mio como siempre el leerle siempre nos enriquece.