jueves, 6 de septiembre de 2012

15 S, HAY QUE DAR LA CARA.


Sindicatos, organizaciones sociales de todo tipo y colectivos de la sociedad civil, hemos convocado la manifestación en Madrid del 15S, como respuesta social al descontento generalizado sobre las políticas económicas y sociales de este gobierno.

Existen muchos motivos para secundar la protesta y voy a limitarme a algunos de ellos para no hacer infinita esta nota. Quizás el fundamental ha sido el comprobar cómo un gobierno elegido con mayoría absoluta realiza una política diametralmente opuesta a la que propuso en su programa electoral tan sólo hace nueve meses. Es un engaño a la ciudadanía que no debemos tolerar.

Bajo el pretexto del “no me gusta pero no me queda más remedio”, Rajoy ha invertido las prioridades sociales encontrándose el campo abonado para ejecutar las políticas más neoliberales y conservadoras propias del ideario político de la derecha más rancia. Ha subido impuestos como el IRPF y el IVA, reducido salarios, pensiones, ampliado horario laboral, mientras su reforma laboral sólo ha traído más paro e inseguridad en el empleo.

Las familias españolas se encuentran en una situación de trauma que les impide gastar lo que provoca una escasez de consumo y el consiguiente enfriamiento de nuestra economía. Los salarios y el valor del Euro, se han devaluado con todos los recortes y subida de impuestos hasta la fecha alrededor del 24%. El desempleo supera el 25% y el paro juvenil se mantiene en un peligroso 55%. Las pensiones de jubilación cada vez cuesta más trabajo pagarlas al contar sólo con dos trabajadores en activo por cada jubilado, habiendo recurrido a la caja de reserva por primera vez desde su creación.

Además de lo anterior, que ya sería suficiente como para protestar masivamente, el gobierno ha centrado su primer rescate en el sistema financiero, haciéndonos pagar a todos los españoles sin excepción la mala gestión de las Cajas de Ahorro y Bancos, hipotecando nuestro futuro con una deuda externa engordada para salvar unas empresas (financieras) que han ido dilapidando sus activos y han cerrado el grifo del crédito.

Muy posiblemente, el Gobierno de Rajoy tenga la intención de recurrir al Rescate completo de España, lo que significaría unos 300.000 millones de euros más de deuda y una nueva batería de condiciones que implicarían mayores recortes sociales, económicos y laborales, que nos hundirían como país devolviéndonos a una realidad de muchos años atrás y sembrando un futuro incierto.

Por todo ello, por la defensa de la dignidad, en denuncia de una forma de gobernar ajena a los intereses de la mayoría, en demanda de unas elecciones anticipadas que coloquen al frente del gobierno a quienes digan la verdad en la campaña electoral y cumplan fielmente su programa, el próximo sábado 15 de septiembre tenemos que participar con toda nuestra fuerza en las calles de Madrid.

Otra forma de hacer política es posible, otros políticos son necesarios.

viernes, 31 de agosto de 2012

¿QUIÉN PAGA LA CRISIS?


Iniciamos septiembre con la aplicación bestial de la subida del IVA por parte del Gobierno del PP. Rajoy acaba de prometernos que en 2013 no subirá más el IVA ni el IRPF, aunque dejando la postilla del “siempre que no sea necesario”, lo que deja a todas luces claro que volverá a subir los impuestos el año próximo.

Recordemos, (no hace falta ser muy mayor), que cuando un país siente la presión sobre su moneda suele recurrir al truco de la devaluación de la misma, potenciando el valor de sus exportaciones al hacerlas más competitivas y enfriando el consumo interno. España no puede recurrir en este momento a la vieja treta debido a su inclusión en la llamada “Zona Euro” cuya moneda solo podría ser devaluada por el Banco Central Europeo.

Para abordar la estrategia Rajoy, al igual que Zapatero, ha optado por devaluar el Euro en España vía disminución del poder adquisitivo. De ahí que los funcionarios hayan sufrido recortes del 5%, congelación salarial, desaparición de la paga extra de navidad, subido el IRPF, subido el IVA, incremento del pago por medicamentos, congelación de pensiones y un largo etc., que no reproduzco para no crear depresión psicológica.

Así, a groso modo, podemos estar hablando de una devaluación de nuestra moneda, o para ser más exacto de una pérdida del poder adquisitivo, en los últimos dos años del 30% real, incluyéndoles el 2,7% de inflación interanual actual. Es posible que no hayamos reparado en ello en el día a día de nuestros gastos y compras habituales, pero nuestro Euro, la moneda que utilizamos, cada vez vale menos. Es decir, el poder adquisitivo de las familias españolas ha disminuido considerablemente y amenaza con reducirse aún más en 2013.

Si a ello le sumamos que el desempleo español alcanza ya el 25,1% y el paro juvenil el 55%, el grado de desesperación aumenta, ya que no sólo tiene menos valor nuestro dinero sino que, además, disminuye de forma alarmante la posibilidad de obtenerlo.

Todo lo anterior ha sido provocado por una decisión política: el Partido Popular asume que la prioridad económica está en salvar a Sistema Financiero Español, es decir, bancos y cajas de ahorro, por lo que necesitará un rescate de la Unión Europea de hasta 100.000 millones de Euros, que pagaremos todos los españoles vía aumento de impuestos, reducción de servicios públicos y supresión de empleos.

Además de este rescate, que no hemos provocado los ciudadanos sino las entidades financieras, es el propio país el que recurrirá a un Rescate al Estado, que puede rondar los 300.000 millones de Euros y que incluirá nuevas condiciones, entre las cuales estarán, sin duda, la disminución de empleados públicos (no menos de 200.000), disminución de las pensiones y congelación de las mínimas, desaparición de subsidios y una vuelta de tuerca más a los servicios públicos en Educación y Sanidad.

Somos la ciudadanía la que al final va a pagar los platos rotos de años de políticas y políticos ineficaces, centrados en el derroche, y de cajas de ahorro y bancos manirrotos que son los verdaderos generadores del desastre económico en nuestro país. Personalmente no me siento responsable ni corresponsable de esta situación, como para tener que asumir que el valor de mi salario se devalúe en un 30%, pierdan calidad y cantidad los servicios públicos del estado del bienestar e hipotequen mi vida laboral, la de mis hijos y nietos, con tan nefasta política.

Los que han generado esta situación caótica deben pagar por ella. Banqueros y Consejos de dirección de Cajas de Ahorro (donde hay muchos responsables políticos), deben hacer frente a las repercusiones de su pésima gestión y, si no pueden, deben pagar por ello. Representantes políticos al frente de Ayuntamientos, Diputaciones, Comunidades Autónomas y Gobierno Central, que han malgastado o dilapidado el dinero público endeudándose hasta las cejas, deben de responder de sus desmanes y pagar por ello.

Ninguno de los ciudadanos ha sido consultado sobre determinados gastos o políticas que conllevaran endeudamiento extra en ninguna de las administraciones. Los únicos y últimos responsables son los cargos políticos que han tomado esas decisiones y son ellos los que tienen que dar la cara y asumir las deudas generadas.

No pueden, aunque lo pretenden, trasladarnos a la ciudadanía mediante el miedo social la corresponsabilidad de que entre todos tenemos que salir de esta patética situación. Al menos no lo pueden hacer hasta que no veamos entre rejas y con sus bienes hipotecados totalmente a banqueros y políticos responsables de esta quiebra económica. Si hace falta construir nuevos centros penitenciarios, adelante, que hay mucha mano de obra preparada.



jueves, 30 de agosto de 2012

CHAVEZ contra CHAVEZ.


Dentro de un mes se celebrarán las elecciones presidenciales en Venezuela para el periodo 2013-2019. El domingo 7 de Octubre, serán siete los candidatos a la Presidencia de la República, entre ellos un predicador que promete un millón de dólares para cada venezolano como reparto de los beneficios de  PEDEVESA y una empresaria panadera que no sabe bien lo que es la inflación ni el PIB.

Realmente dos van a ser los candidatos que se disputen la elección: El actual Presidente Hugo Chávez Frías, al frente del Gran Polo Patriótico, y Henrique Capriles, de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Ambos aparecen en  la gran cantidad de encuestas que se realizan en el país con un amplio respaldo de los electores encuestados.

Capriles cuenta con el apoyo de amplias capas sociales, desencantados del chavismo y opositores permanentes, que le colocan como firme candidato en la contienda. De las más de treinta encuestas realizadas hasta el momento, saldría vencedor en 5 de ellas, frente a las más de 25 en las que ganaría Chávez.

El principal contendiente de Chávez en estas elecciones es el propio Chávez. Por un lado, presenta una gestión digna de tener en cuenta en el contexto latinoamericano. Su dedicación a la salud, educación, alimentación y vivienda no sólo es incuestionable sino envidiada por los países del área y aceptada por el 75% de la población venezolana. La dedicación del 43% del presupuesto nacional a estos asuntos indican una clara tendencia hacia lo social que han tenido resultados en estos años de gobierno: Reducción de la mortalidad infantil en un 50%, erradicación del analfabetismo, 83% de matriculados en educación superior, sanidad y educación gratuitas, pensiones de jubilación generalizadas, disminución de la pobreza y de la deuda externa, reducción de las desigualdades, etc.

De otro lado, Chávez ha protagonizado los principales episodios de enfrentamiento contra todo y contra todos, con su presión omnipresente en los asuntos no sólo regionales sino mundiales. Su personalismo patriarcal y populista, patente en sus intervenciones en el “Alo, Presidente” o en cualquier evento, sus contantes rifirrafes con los medios de comunicación, su carácter bronco, el no haber sabido implicar en los procesos a la clase más pudiente del país, le acarrean una serie de enemigos y adversarios que serán los que pongan en peligro su reelección.

Observadores en la zona indican que Capriles nunca ganaría unas elecciones a Chávez, pero apuntan que puede ser el mismo Chávez quien se haga perder las elecciones. El manejo que realiza de su inmenso poder se ha visto contrastado con las secuelas de su enfermedad tratada en Cuba y que lo ha mantenido al margen real de la Presidencia durante un año completo.

Chávez se enfrenta en estas elecciones al propio Chávez, teniendo la oposición la posibilidad de dar un vuelco electoral en la figura de Capriles. Sería muy sana una alternativa política, pero Hugo Chávez presenta unos resultados difíciles de rebatir en lo social.

martes, 28 de agosto de 2012

LAS TROPAS A CASA.


De las misiones exteriores en las que participan nuestras Fuerzas Armadas, las de Afganistán y Líbano, no tienen mucho sentido mantenerlas. La primera, Afganistán, donde ya todo el mundo tiene fecha de salida y España mantiene finales de 2014 para hacerlo, cuando fácilmente podría salir del país a mediados del 2013 sin poner en peligro ninguno de los objetivos propios de la misión. Prolongar la permanencia significa aumentar las opciones de atentados habiéndose convertido los efectivos internacionales en blancos para las pruebas sobre terreno de la preparación de las guerrillas talibanas.

Es el ejército Afgano el que debe hacerse cargo de la situación sin más demora, contando con asesoramiento externo de algunos países (entre los que puede continuar España), pero sin presencia de las tropas con la estrategia de objetivos que mantiene en la actualidad. Ni tiene ningún sentido que sea de otra forma, al habar cambiado la situación geopolítica, ni tenemos por qué poner en riesgo innecesario a nuestras tropas.

En Líbano la realidad también ha cambiado desde que asumimos la participación en la misión de control del alto el fuego con Israel. Hoy día, el peligro inminente es la escala del conflicto Sirio y su extensión al Líbano, donde ya se están produciendo enfrentamientos en zonas de la capital. Nuestras tropas no tienen por qué permanecer durante más tiempo en las zonas delimitadas por la misión de Naciones Unidas. La misma debe ser revisada y modificada con la nueva realidad y no debe hacerse en base a las tropas que ya se encuentran sobre el terreno (pues estaban para otra misión), sino plantear el final de la misma con la retirada incluida y proponer nuevas acciones que puedan ser estudiadas por la comunidad internacional para concretar su participación.

Poner en peligro a nuestras tropas en una situación totalmente distinta a la que motivó nuestra participación en la misión es, cuando menos, temerario. Como temerario es escuchar algunas opiniones cercanas al Ministerio de Defensa quejándose de la utilización de nuestras fuerzas armadas dentro del marco de la proyección de la llamada “Marca España”.  Hemos de saber diferenciar los objetivos de dicha proyección con la implicación de nuestras Fuerzas Armadas en misiones desnaturalizadas, costosas y que ponen en riesgo la seguridad de nuestros soldados.

Ambos conflictos necesitan de un replanteamiento urgente que debería pasar, en nuestro caso, por la retirada inmediata de nuestras tropas. Naciones Unidas debe revisar de urgencia los objetivos a plantear en dichas zonas y los países participantes reubicarse en las mismas según sus posibilidades. El gobierno de Rajoy tiene que alejarse de grandes pretensiones (recortes), así como renunciar nítidamente a la utilización de la presencia de nuestras tropas para mejorar la marca. Eso pertenece a otras esferas de la vida política.