miércoles, 27 de agosto de 2014

ESTADO ISLÁMICO


Las estrategias comerciales de los narcotraficantes para introducir la droga entre la juventud es conocida en todos los lugares del mundo. Visitan lugares frecuentados por jóvenes a los que regala pequeñas dosis de cocaína y otras drogas, a sabiendas de que tarde o temprano les buscarán para comprarles dosis mayores. El narcomenudeo se encarga de culminar el proceso.

Las empresas armamentistas actúan de forma muy similar a la anterior, con la diferencia del apoyo que reciben por parte de agencias de seguridad estatales, sobre todo de EE.UU. En las sucesivas guerras de Afganistán, Irak, Libia, Siria, etc., Estados Unidos a través de la CIA y esta con el apoyo de enganche de empresas de armamento norteamericanas, ha ido suministrando material bélico de distinta potencia a grupos situados en la radicalidad pero opuestos al régimen concreto a derrocar.

Se ha ido generando toda una cadena de intereses económicos alrededor del armamento, que después no sólo no pueden controlar, sino que se vuelve contra sus propios intereses. Ya les ocurrió en Afganistán cuando dotaron de material bélico suficiente a las islamistas radicales para luchar contra la ocupación soviética, islamistas entre los que se encontraba Osama bin Laden. Al apoyar a los “rebeldes” sirios, a los luchadores contra Hussein y a los “rebeldes” libios, Estados Unidos ha aumentado el arsenal de los islamistas salafistas absolutamente gratis, a costa de una desestabilización aún mayor que generará respuestas militares. Ese es precisamente el objetivo buscado por las empresas de armamento en contubernio con los responsables políticos comprados al efecto. Puede parecerles una teoría de la conspiración más, pero les aseguro que esta de teoría no tiene nada, se aplica cada vez en más lugares y con más intensidad.

Estado Islámico del este de Irak (ISIL), comenzó a organizarse como tal hace más o menos año y medio, primero de forma tentativa y posteriormente con la fuerza que hoy conocemos. Se cree que actualmente conforman su ejército unos 75.000 miembros, llegados de los distintos países en conflicto. Muchos de ellos ya habrían llegado con sus armas y municiones suministrados por el contexto citado arriba. Su estrategia de reclutamiento internacional pasa por captar a islamistas de todos los países en conflicto, pero también de los residentes en occidente con la visión puesta en acciones futuras en esos mismos países.

Su objetivo declarado en instituir el Estado Islámico en todo el mundo, comenzando por lo que ellos llaman “El Califato”, que reproduciría el histórico califato Omeya llegando hasta Europa y , por supuesto, España. Para ello, utilizan el método más fundamentalista de la “Guerra Santa”: muerte al infiel, creando el pánico allá por donde pasan, aumentando sus filas y riquezas cada día, mediante la extorsión, secuestros y botines obtenidos en su progresión.

Su modelo de organización es absolutamente militar, dejando siempre un pequeño destacamento en los enclaves conquistados donde comienza a “vivirse” como tal Estado Islámico bajo los preceptos del Islam. Manejan perfectamente los servicios de información (agentes infiltrados), así como la informática y espionaje derivado en los países occidentales.

Su crecimiento territorial ha puesto en alerta a occidente, ya que de ser un grupo reducido de unas 2.000 personas al este de Irak, han pasado a 75.000 y se han adentrado hacia el centro y norte del país, planteando nuevos escenarios de invasión en Siria, Jordania, Arabia Saudí y Turquía, para pasar posteriormente al resto de países de la zona. Al mismo tiempo, plantean entre sus objetivos atentados en países occidentales, para mantener vivo el crecimiento de su organización y aumentar su poderío, entre los que han citado Francia, Reino Unido, España, Alemania y Estados Unidos.

Los servicios secretos norteamericanos y de varios países europeos están en alerta máxima y valoran diariamente la capacidad de intervención en su territorio de la organización radical. La intervención de EE.UU. se hará más evidente (aunque ya lo hace), en la medida en que peligren la estabilidad de países aliados como Kuwait, Jordania o Arabia Saudí.

Los efectivos de ISIL están muy bien preparados y pertrechados militarmente, siendo su estrategia actual captar grupos potentes en el África subsahariana para empujar desde esa zona hacia oriente, ampliando así el frente de actuación. Muchos grupos, más o menos independientes de Al Qaeda, se han unido al ejército del Estado Islamista lo que aumentará su capacidad operativa en medio mundo.

Sin duda, el conflicto está servido y va a ser muy difícil de combatir de una forma convencional, nunca serán un ejército frente a otro luchando en el campo de batalla. Un conflicto que se prevé largo, costoso en vidas humanas y complicado de controlar. Curiosamente, los intereses que llevaron a las empresas de armamento a apoyar esos grupos radicales se vuelven ahora contra los estados que ampararon y consintieron dicho apoyo.


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