jueves, 4 de julio de 2013

ANDALUCÍA EN LA ENCRUCIJADA.

En lugar de haber aprovechado el primer año de gobierno de coalición PSOE-IU en Andalucía, para realizar las transformaciones estructurales precisas en nuestra comunidad e iniciar un proceso de Planificación Estratégica a mediano y largo plazo que diera como resultado el cambio y diversificación de nuestro desarrollo, ambos partidos han demostrado que de lo único que saben y que realmente les interesa son las elecciones.

Con un PP defenestrado en Andalucía que pagará los platos rotos de la política absurda del gobierno central, el gobierno de coalición podría haberse dedicado íntegramente a buscar soluciones a los problemas reales de Andalucía marcando estrategias de largo alcance, modificando la administración autonómica (incluyendo a sus empresas, fundaciones y observatorios), promoviendo la unificación de Ayuntamientos pequeños y agrupando las competencias entre la Junta y los municipios para hacer posible la desaparición de las Diputaciones Provinciales en el corto plazo.

Pero eso sería mucho pedir a dos partidos (PSOE-IU), que no tienen su punto de mira en las próximas generaciones andaluzas sino en las próximas elecciones andaluzas. Lamentablemente esto es así desde el día siguiente de celebradas las anteriores. Se han soportado para seguir gobernando, pero a todas luces y según sus intereses electoreros el gobierno no va.

Izquierda Unida tiene muy claro en su estrategia que tiene que diferenciarse políticamente del PSOE si quiere obtener buenos resultados en las próximas elecciones y escenificará la ruptura más temprano que tarde. Puede utilizar el escándalo de los ERES, que según el último auto de la Juez Alaya incorpora como imputados a 20 altos cargos de la Junta, algunos en activo. También puede utilizar el momento de presupuestos 2014, que se debatirán en la cámara andaluza a partir de septiembre próximo, plantándose con el argumento de escasez de políticas sociales. Cualquiera de las dos excusas le serviría a IU para consolidar su estrategia de la ruptura.

El PSOE y Griñán son conocedores de ambas cuestiones. Por un lado, las ansias electorales de IU y por otro, que los tiempos que se avecinan con los ERES y presupuestos les perjudica más que les beneficia. Griñán siempre ha sido espabilado y sabía perfectamente que el momento de poner las cartas sobre la mesa era ahora.

El perjudicado de la novela siempre es la ciudadanía andaluza que una vez más nos veremos sin políticas públicas diseñadas y pensadas para solucionar nuestros problemas, sino en una nueva contienda electoral partidista e interesada. Estamos obligados a asumir la responsabilidad como ciudadanos y de una vez elegir bien dejando de la lado a estos políticos que no se merecen nuestra confianza.  Las elecciones anticipadas son un hecho y nuestra responsabilidad será fundamental sobre el futuro de Andalucía.


1 comentario:

Jorge Higueras dijo...

Hola Paco:

Creo que tu analisis va muy bien encaminado, el asunto está en que gran parte del electorado más radical del PSOE esté dispuesto a votar IU, a no ser que los socialistas vuelvan a "vender" muy bien el miedo a la derecha y consigan remontar, pero el escándalo de los EERE puede llevar a muchos moderados y escandalizados a votar PP y -espero- UPyD. Ojalá se produjera en nuestra CA lo que parece imparable a nivel nacional, a saber: que UPyD supere los sufragios de IU. Entonces podrían empezar a cambiar cosas.

Espero que te encuentres bien de salud.