martes, 2 de noviembre de 2010

COOPERACIÓN MILITAR FRANCIA- REINO UNIDO

Ante la lentitud elefantiásica de la iniciativa de defensa europea, recogida en los acuerdos de 1998, Francia y Reino Unido acaban de dar un paso de suma importancia en lo que se refiere a defensa, con la firma de un nuevo tratado de cooperación militar entre ambos países. El mismo ha pillado por sorpresa casi a sus propios jefes militares, aunque parece ser que llevaban más de dos meses ultimando el contenido de los puntos que lo componen. Recordemos que ambos países cuentan con arsenal nuclear y que, fruto de los momentos de crisis y austeridad que estamos viviendo, las investigaciones y pruebas para los componentes de nueva generación resultan demasiado caras para soportarlas individualmente, por lo que se puede afirmar que este ha sido el desencadenante de la firma de un tratado que les coloca muy por delante del resto de países miembros de la UE. El componente nuclear, siendo el más importante, no será el único, ya que habiendo llegado a un serio acuerdo sobre el mismo sirve de detonante para avanzar en otros campos de la cooperación militar entre ambos países, desde la fabricación conjunta de aviones de última tecnología y de transportes, armamentos, municiones y pertrechos, carros de combate, etc., hasta la participación conjunta de sus fuerzas en misiones internacionales, manteniendo la soberanía sobre el mando de las tropas. La alianza que se obtiene del tratado representa en la actualidad las fuerzas armadas de mayor contundencia del panorama europeo y marcará un antes y un después del tratado que empezará a notarse en 2014, cuando las pruebas nucleares comiencen a realizarse y la fabricación de aviones ya sea compartida. Es un avance en la reducción de gastos militares de los dos países, ya que si bien no van dividir por la mitad, se considera que el ahorro del presupuesto actual dedicado a defensa por ambos estados podría ser reducido en 1/3, cantidad nada despreciable en los tiempos que corren. Alemania e Italia han mirado para otro lado, sabiendo que no tienen fuerza real para plantear ninguna pega al tratado y se limitarán a exigir a la Comisión Europea un avance mayor en los temas de seguridad compartida. Desde España podría observarse la idea para profundizar en una alianza a mucha menor escala, al no disponer de arsenal nuclear, con nuestro vecino luso, donde podrían existir bastantes oportunidades de compromiso conjunto. Al menos en lo relacionado a la fabricación de aviones de transportes, de incendios carros de combate, municiones y pertrechos militares y algunos ítems más, así como la participación conjuntan de fuerzas hispano-lusas en misiones internacionales o de intervención rápida. Sería, además, una forma de acercarnos mucho más a nuestro vecino con el que sin duda caminamos a una integración europea, pero con el que podemos avanzar en bastantes asuntos de interés común haciendo que las inversiones reduzcan su gasto y ganemos en eficacia.

1 comentario:

Maria Pineda dijo...

Lo he leído en la Tribuna de Albecete. Eres un máquina! enhorabuena