domingo, 16 de enero de 2011

ME AVISÁIS

Entre las muchas cenas, comidas y encuentros que he tenido en estas navidades (que se extienden para estos quehaceres desde el puente de la Inmaculada hasta después de Reyes), he podido conocer de primera mano el sentir de un grupo de sindicalistas de la administración, de los no mayoritarios, sobre la situación política en el país y en nuestra comunidad. Está instalado en la sociedad en general el sentimiento de que esto no tiene solución si los ciudadanos no asumimos nuestra responsabilidad en lo político, siendo contradictorio con el sentimiento de hartazgo de todo aquello que proceda de los partidos. La gente está cansada de lo que hay, de las escasas y malas políticas que se realizan, de los de siempre sean de izquierdas o de derechas, lo que está llevando al personal a un desencanto tan absurdo como real. Coincidimos en que se va a engordar el canasto de la abstención y que tal hecho sólo beneficiará a los más votados. Llegados a la conclusión de que hacía falta una alternativa real a lo que hay ahora mismo, les recuerdo que soy afiliado de UPYD y que estamos precisamente en eso, en ser capaces de ofrecer a la ciudadanía una alternativa real, alejada de los repetitivos y vacíos discursos sobre lo político y recuperando aquello que realmente le importa a los ciudadanos: la credibilidad en lo público. El interés de la conversación va creciendo y en los postres y copas (como suele suceder siempre), entramos a analizar todo lo divino y lo humano de las malas políticas ejercidas en los últimos años y la necesidad de realizar un cambio total en la comunidad autónoma de Andalucía y en España. La conclusión es que no quieren votar al PP y por supuesto dejarán de hacerlo al PSOE o a IU, a los que ya ven juntos de la mano como un solo frente. Del PP no se fían, ni de sus líderes ni de sus políticas así que manifiestan su interés por apoyar las propuestas de UPYD. Por mi encantado, les digo, y detecto en el ambiente que la complicidad se acentúa manifiestamente hacia lo personal. Las personas que pueden apoyar un cambio real tienen que conocernos, saber quiénes somos, a muchos les basta con eso. Quieren conocer nuestras políticas, nuestras propuestas para la comunidad autónoma, para España, para los ayuntamientos. Opinan sobre la necesidad de si realmente el voto a UPYD será un voto útil, si obtendrá los escaños necesarios para condicionar la política de Andalucía. Discurso del voto útil que ellos mismos se encargan de desmontar en la conversación: no votar es una opción inútil, votar por las demás opciones ya sabemos que no sirve para nada. Tenemos que ser valientes e intentar cambiar lo que hay. A la despedida hasta el año que viene, el “Bueno Paco, ya cuando llegue el momento me avisáis, que echaremos una mano”, coincidente en los tertulianos. La gente tiene gana de cambio, de alternativas serias, así que a consolidar la propuesta regeneradora.

1 comentario:

Maria Pineda dijo...

Pues sí, yo me uno a estas ideas. Al final votaremos por UPyD porque de los demás ya no nos fiamos y porque apostamos por un cambio. No sólo porque seas mi padre ;)