miércoles, 3 de febrero de 2010

PIRÓMANOS Y BOMBEROS

La actual crisis económica y política que vivimos en el país y, por ende, en Andalucía, nos muestra el fracaso absoluto de los dos partidos mayoritarios que no han sabido generar las propuestas necesarias para recuperar la confianza de los ciudadanos. El desprecio por ambas fuerzas políticas, PSOE y PP, es cada vez mayor, aumentando la previsión de abstención que, aún pudiendo leerse en todas las encuestas que aparecen, (incluida las del último estudio en Andalucía de IESA) ninguna de las formaciones les presta atención. Ellos van a lo suyo, a ver qué porcentaje tienen y cuál es la tendencia sin preocuparle para nada que la ciudadanía coloca como principal problema sentido a la “clase política”, es decir, a ellos mismos. PP y PSOE se esfuerzan por perder cada vez más votos. La máxima vetusta de que votaremos al PSOE para librarnos del PP y viceversa, ya no sirve. Ya no queremos ni al PP ni al PSOE. Su burla permanente de la inteligencia de la ciudadanía tiene un tope y ese tope de aguante ya ha llegado a su nivel máximo. El Partido Socialista se ha convertido en los últimos tiempos en un verdadero pirómano de la economía española, con unos datos de deuda y déficit impresionantes; un desempleo que se acerca al porcentaje de muchos países de América Latina; las estadísticas más bajas en el marco común europeo junto a Grecia; una desmembración innecesaria del Estado y una falta de planificación que aparece desde el momento en que el Presidente del Gobierno tarda un año en reconocer que estábamos entrando en crisis. No nos va a extrañar que estos pirómanos de la decencia pública se vayan a convertir ahora en los bomberos para apagar el fuego que ellos mismos han creado. En el marco del Congreso extraordinario del PSOE de Andalucía van a volcarse para decirnos que ellos lo pueden arreglar todo y nos venderán de nuevo su compromiso con Andalucía y España. Pero ya no les creemos, han agotado sus créditos ciudadanos. El PP, mientras tanto, se ha sentado complacido a contemplar como avanzaba el fuego de los pirómanos y, de vez en cuando, aprovechando para echar alguna cubeta llena de gasolina para que la cosa no decaiga. No han realizado ni una sola propuesta seria que ayude a paliar la triste situación que vivimos y se concentran en tapar sus propias vergüenzas internas. Sólo están frotándose las manos por que ellos van subiendo en las encuestas y se aprestan a la alternancia en el poder, no al cambio, en este caso por incompetencia del adversario y no por sus propios méritos, porque méritos no han hecho ninguno. La alternativa no es la abstención sino todo lo contrario. Esta situación ha de resolverse contando con el apoyo electoral a reales alternativas de cambio para la situación del país, relegando ya el bipartidismo a la memoria histórica del proceso democrático y apostando por propuestas serias y contundentes donde los ciudadanos tengan la palabra.

1 comentario:

José Luis Martínez Hens dijo...

El problema es que cuando llegan las elecciones, la propaganda electoral calienta a los ciudadanos y al final se decantan por uno u otro. ¿Cómo podemos ir cambiando esa tendencia? Como bien apuntas con políticas donde se involucre al ciudadano. Anoche hacía un artículo en mi blog sobre un proyecto que surgió en una conversación con Martín Vivas sobre la posibilidad de imitar a los speaker´s corner de los parques ingleses, es decir dar pequeños discursos a pie de calle. Creo que en UPyD son necesarias alternativas como ésta y el mejor medio para ir preparando las elecciones locales y activar de una vez políticas de implantación territorial y participación ciudadana.