viernes, 15 de enero de 2010

EL PARO EN ANDALUCÍA

Cerramos 2009 con 851.000 parados en Andalucía sin que a nadie se le caiga la cara de vergüenza. Los subsidios se están terminando, los jornaleros apenas consiguen las peonadas necesarias para obtener subsidio, los efectos del Plan E ya están terminando y la nueva inyección de 5.000 millones para los municipios en una especie de Plan E 2, no amortiguarán los efectos reales del desempleo. Andalucía va a llegar, sin duda, al millón de parados. Esto no es profecía sino análisis del Centro Estadístico del Servicio Andaluz de Empleo (o de desempleo). Y lo hará antes de terminar 2010. Han cerrado miles de pequeños negocios, muchos de ellos familiares y de autónomos y caerán en picado las inversiones en la construcción. Tenemos problemas serios en la pesca, en el turismo (a pesar de lo que gastemos en FITUR), en la agricultura (con o sin las inclemencias del tiempo) con la competencia abierta y autorizada de Marruecos por la Unión Europea, en los comercios de ropa y calzado, en venta de automóviles y, cómo no, en las Administraciones Públicas. Los presupuestos de las instituciones Andaluzas, desde la Junta hasta el municipio más pequeño, han disminuido, dejando en los mínimos los capítulos dedicados a la inversión. Sin contar que actualmente la Administración es deudora de algunos miles de millones de euros a los proveedores a los que no paga por falta de liquidez. Han aumentado sus niveles de endeudamiento, en muchos casos hasta llegar al tope permitido por Ley. Lo realmente lamentable del panorama es que no se están dibujando estrategias claras para replantear el desarrollo económico de Andalucía quedándonos en el mejor de los casos en gestionar los fondos de subsidio que van llegando de la Administración Central. Es decir, siguen invirtiendo su quehacer político en Gestionar la Miseria, cuando deberían estar diseñando un mapa para una nueva economía en Andalucía que diversificara nuestras fuentes de producción y empleo. La crisis mundial no puede ser utilizada durante mucho tiempo más como excusa para no saber hacer. Muchos países europeos ya han controlado los efectos y comienzan a repuntar tímidamente poniendo en marchas propuestas de largo alcance. Pero Andalucía permanece quieta. No ha dado ni un solo paso firme hacia la construcción de la nueva economía necesaria. Contar este año con 1 millón de parados es como para echarse a llorar. Parece que no nos damos cuenta del valor que tiene una sociedad como la nuestra con tal cifra de desempleados. Cuanto más tardemos en iniciar unas propuestas serias de cambio en lo político peor será la repercusión sobre la sociedad andaluza.

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