Mostrando entradas con la etiqueta Gibraltar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gibraltar. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de septiembre de 2013

EL PARO.

A pesar de que 31 españoles hayan conseguido empleo durante el mes de agosto, uno por día, siendo uno de los agostos más fructíferos desde el año 2.000, no podemos dejar pasar el dato de que más de 99.000 personas han dejado de cotizar a la seguridad social, lo que puede indicar que la gente pasa olímpicamente de las oficinas del INEM al haber agotado sus prestaciones y que muchos inscritos se han ido fuera del país a buscar trabajo. Este dato es muy preocupante, habida cuenta de la necesidad de más cotizantes para mantener la hucha de las pensiones, siendo muy posible que los datos de la futura EPA difieran en mucho con los resultados de parados inscritos.

Mientras el gobierno saca pecho e insiste en que se ha acabado la recesión y la creación de empleo se aproxima, la realidad en la calle dista mucho de percibir los brotes verdes de una economía estancada, con escaso gasto familiar, trabajo precario y salarios cada vez más bajos. Septiembre será un mes a tener muy en cuenta, ya que habrá culminado la temporada veraniega y los empleos estacionales engrosarán las listas del paro. Si a ello unimos nuestras cifras de déficit y endeudamiento, más la preparación de los presupuestos 2014 donde se recogen mayores recortes en los servicios públicos y en obra pública, de ninguna manera se puede afirmar que ya hemos tocado suelo y que comenzamos a ver la luz al final del túnel.

El principal problema del gobierno del PP en estos momentos se llama Luis Bárcenas, que mantiene a la cúpula popular entre las cuerdas de la posible financiación ilegal del partido, cobro de sobresueldos de los dirigentes y que parece contar con pruebas suficientes para emplumarlos a todos. El gobierno está entretenido en eso, contando con muy poca credibilidad ni en sus afirmaciones sobre la situación económica ni en las medidas que piensa aplicar para el año electoral 2015. Cada vez menos personas confiamos en la capacidad del PP para abordar con seriedad la grave situación española y a pesar de que Rajoy se enroque en su mayoría absoluta, todas las encuestas y sondeos indican que ya no cuenta con el apoyo que tuvo en las urnas en 2011.

En lo económico estamos viviendo una de las etapas más grises de nuestra reciente historia, poniendo en peligro no sólo las economías familiares que cada vez pueden gastar menos, sino sobre todo la prestación de unos servicios públicos que otrora habían gozado de fama internacional, como la sanidad y la educación. La deriva independentista en Cataluña, Gibraltar, Siria, las elecciones alemanas, las olimpiadas para Madrid, serán elementos que entretengan el cotarro mientras la ciudadanía permanece estancada en sus posibilidades de empleo, su capacidad de ahorro y las posibilidades de acceso al crédito.

Una entrada de curso político presidida por la mentira y la desidia que no permite vislumbrar ni brotes verdes, ni luces, ni nada que se le parezca. Un gobierno inestable, en encefalograma plano y pendiente de la UCI de Soto del Real.


domingo, 11 de agosto de 2013

GIBRALTAR ESPAÑOL.

Aún recuerdo algunas ocasiones en que el dictador Francisco Franco utilizaba el conflicto sobre la soberanía británica de Gibraltar para ensalzar y elevar el espíritu patriótico de unos españoles sometidos por la persecución, la falta de libertades y el hambre.

Durante nuestro periodo democrático, con el gobierno de La Roca se han expresado diversos escenarios, desde una colaboración total en aspectos judiciales y policiales, hasta momentos de enfrentamientos en la verja parecidos a los actuales, bien por nuestro lado o bien por el lado inglés, que llegaron a superarse gracias a la entrada de España en la Unión Europea.

Miles de andaluces del sur de Cádiz (La Línea, Algeciras, Los Barrios, San Roque) trabajan en Gibraltar a diario, donde han conseguido un empleo que les negaran las distintas propuestas de atacar el terrible e incontrolado paro de la zona, que ronda el 40% de la población. Otros centenares viven del contrabando de tabaco y del narcotráfico. Y es que cuando los distintos gobiernos se despreocupan de los problemas reales de la gente, estos tienen que buscarse la vida de la forma que les sea posible.

El gobierno español ha actuado en el conflicto actual de forma poco seria, más bien lo calificaría de chapuza diplomática. Las relaciones de España con el Reino Unido, sin ser excelentes, guardan las formas de poder alcanzar acuerdos antes de que prosperen fórmulas arcaicas de presión política. España debería de haber levantado el teléfono con el primer bloque de cemento lanzado a la bahía para hablar directamente con las autoridades británicas. No lo hicieron y dejaron que la cosa prosperase. Nuestros pescadores serían los primeros perjudicados.

Margallo, a quien por cierto llaman todos los periódicos británicos “el gallo”, siguiendo una estrategia equivocada en la diplomacia del Siglo XXI (igual no se ha enterado que hemos cambiado de siglo), ha optado por la escalada del conflicto utilizando el instrumento del control aduanero castigando a miles de ciudadanos llanitos y españoles con enormes colas de retención para entrar o salir del peñón.

Reino Unido es nuestro socio, aliado y compañero en la Unión Europea, siendo ese el marco de resolución de un conflicto que se arregla levantando el teléfono y no poniendo en marcha una cortina de humo que centre la atención de los españoles y dejen de preocuparse de Bárcenas o de la posible financiación ilegal del PP. Esto funcionaba el siglo pasado y con otras formas de gobierno, más autoritarias y aisladas internacionalmente.

Si el Ministro Margallo pretende que le apoyemos en la escalada hasta donde se tenga que llegar se está equivocando. Lo que los ciudadanos de la zona quieren es que se arregle el conflicto de forma urgente y sin molestar lo más mínimo a quien no tiene culpa de nada.

Espero que alguien en el PP pueda tener la lucidez suficiente para no continuar por el camino del pulso y dejen de una vez de hacer el ridículo en nuestra política exterior.


lunes, 20 de febrero de 2012

TIEMPOS DIFÍCILES


 La escalada de conflictos internacionales se está acrecentando en los últimos días y todo parece indicar, sin ánimo de ser alarmista, que los tiempos de calma y sosiego en determinados puntos del planeta han acabado.

En Europa son muchos los países que viven en permanente tensión entre ciudadanos y estado debido a los recortes en las prestaciones básicas del llamado Estado del Bienestar que está siendo pulverizado por las medidas anti crisis impuestas desde Alemania y Francia. Nos esperan graves disturbios callejeros, multitud de manifestaciones, huelgas generales, aumento de la inseguridad y un sinfín de movilizaciones que pueden dar lugar a mayores grados de represión gubernamental.

El conflicto en Oriente Próximo está servido, sólo falta indicar día y hora para que estalle en mil pedazos. La situación en Siria expandirá a otros países como Líbano (incluso Jordania) la inseguridad en la zona y habrá estallidos graves de violencia. A ello hay que sumar la inestabilidad generada contra Irán, no sólo a cuenta de su producción nuclear sino por su fuerte presencia militar en la zona, con un amenazante Israel y las primaveras verdes no cerradas con el suficiente grado de sutura ni en Egipto ni en Libia.

Al otro lado del Atlántico, la situación a cuenta de las Islas Malvinas no se presenta precisamente calmada. Varios países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) apoyan a Argentina y considerarán como una agresión propia la que pudiera realizarse sobre el país de la Patagonia. Reino Unido continúa en sus trece de no ceder ni un metro de terreno ni aguas territoriales (lo mismo que con Gibraltar) corriendo el peligro de repetirse situaciones anteriores que no descartan una guerra en la zona.

Los conflictos en Irak y Afganistán, lejos de estar cerrados abren cada vez nuevas brechas de inseguridad implicándose Pakistán y otros países fronterizos en lo que podemos denominar intentos fallidos de la comunidad internacional para solucionar ambas crisis.

Si a ello unimos la inseguridad en Centroamérica y México, provocada por los movimientos de los cárteles y los zetas, que han convertido la zona en el área más peligrosa e insegura del globo, podemos comenzar a afirmar que esta amalgama de conflictos puede ocasionar un fuerte deterioro de la seguridad mundial.

Algunos analistas norteamericanos ya presentan la situación como de pre-guerra mundial no declarada, con conflictos internacionales de baja intensidad, sin descartar que varias empresas multinacionales de armamento, municiones y pertrechos militares, hayan diseñado toda una estrategia internacional que garantice un incremento en los niveles de tensión mundial.