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martes, 3 de enero de 2017

LA GUERRA DE ISIS


Hemos comenzado el año con un atentado en una discoteca de Estambul en el que han muerto 39 personas y, recordemos, que lo cerramos con otro atentado en Berlín con 12 muertos como resultado. Ambos asumidos por el Estado Islámico.

Si alguien continúa dudando si estamos en guerra o no, debería hacérselo mirar. Llevamos en guerra desde 2014, exactamente desde el mes de junio de ese año en que se proclamó El Califato. Si alguien continúa pensando que esta guerra es lejana a nosotros y que no nos afecta, debe frotarse los ojos dos veces y analizar qué es lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.

Desde la fecha citada, me atrevería a afirmar que hemos entrado en los inicios de la Tercera Guerra Mundial. Una guerra que será larga en el tiempo y que no va  a responder a los cánones tradicionales de combate de las grandes guerras anteriores. Los tiempos van cambiando y los modos de hacer la guerra, también.

Ya sabemos que Estados Unidos estuvo detrás de la creación de grupos rebeldes para apoyar su triunfo en Irak, Afganistán, Libia y Siria. Lo han reconocido. Pero el asunto se les fue de las manos. En este inicio de Guerra Mundial, aparentemente sólo hay algunos actores, pero el elenco amenaza con aumentar cada día. De momento, los países europeos estamos en el punto de mira. Baste recordar las extremas medidas de seguridad para tomarse las uvas en Madrid o, simplemente, para visitar un mercado navideño en cualquier ciudad europea.

Esta Guerra incluye el terror entre sus métodos de ataque y a eso se le llama terrorismo. Pero para los combatientes el resultado es lo que cuenta y se consigue con formas no convencionales de guerra: La paralización psicológica que provoca el miedo y la radicalización de las posturas de los gobiernos amenazados. Estos gobiernos, de paso, aprovecharán para recortar libertades individuales que les viene muy bien en su dibujo de la sociedad que pretenden manejar, pero esa es otra historia.

Una Europa débil y camino de la desintegración por autodestrucción, se convertirá en una presa fácil para cualquier grupo militar que actúa con lobos solitarios provocando atentados. Con la salida del Reino Unido y a las puertas de que hagan lo propio Holanda, Alemania y la misma Francia, si sus extremas derechas ganan las elecciones en este año, el proyecto de Unión Europea desaparecerá del mapa. Y aquí es donde volvemos a encontrarnos con las potencias, que siempre estuvieron ahí y que nunca le dieron a la UE la más mínima posibilidad de consolidar su integración regional, más allá del Mercado Común. Supieron consolidar la Europa de los mercaderes, pero nunca se preocuparon de la Europa de las personas, la Europa de lo social y, sin ello, era fácil hacer caer a un simple mercado.
  
Ahora le toca el turno a los mayores, a los que saben de esto y tienen la potencia de fuego suficiente y claridad en sus intereses como para meter la mano: El Dragón, El Oso y el Tío Sam. Vamos a observar, en los próximos meses, movimientos de envergadura que implicarán a otros países y que ampliarán el número de actores en el conflicto de la III Guerra Mundial. Depende del posicionamiento de China, Rusia y Estados Unidos, que se modifiquen considerablemente las reglas del juego internacional de cara a los próximos cien años.

Será una Guerra larga, sin trincheras pero con muertos, cientos de miles de muertos. Unos morirán por bombardeos y otros mientras se tomaban un café en una terraza parisina o bailaban la lambada en una discoteca turca. Tendremos que intentar parar esta espiral, pero ya vaticino de lo quijotesco del empeño, pues  llevamos dos año y medio de luchas y muertes.


martes, 31 de mayo de 2016

LA BATALLA POR FALUYA

A finales de diciembre de 2013, un grupo de combatientes del ISIS se hacen con la población de Faluya, a 50 kilómetros al oeste de Bagdad, con 350.000 habitantes. El 3 de enero de 2014 se proclama el Califato, dando inicio a lo que hoy conocemos como Estado Islámico. Bakral-Baghdadi se presenta como El Califa, con el nombre de Ibrahim.

Después de dos años y medio de su fundación, el califato sólo ha crecido, ampliando su radio de acción no solo a Irak y Siria, sino adentrándose en Libia, Mali, Nigeria, Burkina Faso, Costa de Marfil, Túnez y algunos países más, con apoyo de otras milicias muyahidines.

Durante todo este tiempo, la colación internacional, que dirige Estados Unidos, ha estado estudiando la forma de contrarrestar su crecimiento y comenzar a detraer y recuperar los territorios ocupados por ISIS. Bajo la premisa de que no se podría realizar tal misión si la infantería no ponía su bota en la contienda y queriendo evitar a toda costa que los efectivos fueses norteamericanos, EEUU ha llevado a cabo una preparación militar concienzuda del nuevo ejército iraquí para que sean ellos los encargados de las tomas terrestres.

Con el apoyo de la fuerza aérea estadounidense, el ejército iraquí, formado ahora por mayoría de chiíes, se plantea la recuperación de Faluya con la intención de mostrar al mundo que se inicia una guerra contra ISIS para erradicar su actual poder. Pero lo que realmente esconde esta ofensiva militar ideada y financiada por la coalición internacional, es un ensayo y comprobación de los efectos de un ataque masivo contra una ciudad como Faluya para poder evaluar las bajas en la batalla, las bajas civiles, el número de personas desplazadas, y la inversión realizada en la empresa. Todo ello, con miras a su objetivo principal que sería el ataque a Mosul, bastión del ISIS, una ciudad con más de dos millones de habitantes y centro real de la expansión y financiación del Estado Islámico.

Es denunciable, ante la opinión pública internacional, que los estrategas militares de Estados Unidos en la región estén utilizando a la población de Faluya como conejillos de india para valorar los efectos de un ataque de recuperación de localidades mayores, sin importarles el número de bajas civiles, las familias desplazadas que se encontrarán en el máximo de los desamparos y la destrucción total de una ciudad que quedará reducida a escombros para que nadie pueda habitarla ni gestionarla. Esta estrategia de Tierra Quemada supone, no solo un fracaso en un escenario bélico, sino una violación de los derechos humanos que afectan a las personas civiles tomadas como rehenes por unos y por meros daños colaterales por otros.

Faluya quedará destruida y sus habitantes también. Es muy posible que el ejército iraquí recupere esta ciudad con el apoyo de Estados Unidos, pero los daños ocasionados para que esto suceda pondrán en valor la estrategia del ISIS para seguir aumentando sus acciones y agrandando su ejército. Mal empezamos.



martes, 22 de marzo de 2016

¿ESTAMOS EN GUERRA?

Tras los atentados en el  aeropuerto y metro de Bruselas, el primer ministro francés, Manuel Valls, se apresuró a declarar que estamos en guerra. Bueno, no es que haya descubierto la pólvora, pero conviene especificar en qué tipo de guerra estamos desde hace ya dos años y medio con la aparición del ISIS o Estado Islámico, y hacia dónde se dirige la misma.

En la actualidad, los radicales yihadistas han extendido su presencia en Irak y Siria. No es cierto que hayan retrocedido ni perdido muchas plazas, su estrategia pasa por tomar territorios y consolidar un “Estado” propiamente dicho. En estos países se trata de una guerra de posiciones, a la antigua usanza aunque sin frentes definidos en trincheras. Controlan una buena parte del petróleo Iraquí en los pozos del norte y este del país, con un corredor que atraviesa el norte de Siria hasta llegar a Turquía, donde suelen dar salida a sus mercancías en el mercado negro.

Además de esta guerra de posiciones, ISIS se plantea una estrategia de desgaste permanente en dos frentes: Por un lado, el África Occidental, donde sus grupos afines perpetran atentados y realizan acciones de golpe de mano en Malí, Níger, Costa de Marfil, Burkina Faso y Túnez; y, por otro, acciones de terror e intimidación en la Europa central, que mantengan elevado el espíritu de lucha de sus seguidores al tiempo que obligue a las autoridades de varios países a aumentar sus estados internos de alerta policial y social. En ambos frentes de desgaste, el coste en vidas y armamento para el Estado Islámico es mínimo comparado con los “beneficios” que obtienen.

Pero el diseño estratégico del Estado Islámico va mucho más allá de lo que actualmente podemos imaginar. La guerra de desgaste elevará su nivel e intensidad en cinco países de vital importancia para ISIS: Turquía, Egipto, Libia, Argelia y Túnez. En los próximos meses, iremos viendo como se incrementan los atentados en estos países, llamando la atención sobre Argelia y Egipto, principales objetivos de los yihadistas para sumar territorio en toda la orilla sur del Mediterráneo.

En el caso de Egipto contarán con el apoyo de radicales egipcios que vieron cómo los militares le arrebataron mediante golpe de estado un gobierno de los Hermanos Musulmanes elegido democráticamente. En Argelia, la bajada de los precios del crudo y del gas, hacen que cada día se sumen más yihadistas contra el gobierno, sin tampoco olvidar la carnicería que supuso arrebatar el poder por la fuerza al Frente Islámico de Salvación (FIS), brazo político del Grupo Islámico Armado (GIA), que sigue latente a pesar de los veinte años transcurridos.

Aparecerán en países europeos actos de terrorismo cuando ellos quieran y les interese, poniendo en jaque las decisiones que se tomen sobre su contienda. Estamos en una guerra que no se ganará hasta que alguna coalición aliada de gran envergadura ponga las botas (infantería) en los escenarios del conflicto, cosa que por ahora se ve muy poco probable.

A Túnez, Egipto y Turquía los están desangrando con uno de sus principales rubros de entrada de divisas: el turismo. Pero además de las acciones aisladas que consiguen ese objetivo, tienen previsto iniciar pequeñas tomas de territorio que amplíen sus posiciones hacia el objetivo final. Es muy posible que sus acciones de terror se amplíen a Senegal, Marruecos y Nigeria, en África; mientras que en Europa no podemos descartar que arremetan con atentados en Reino Unido, España e Italia, además de Bélgica y Francia.

Así pues, la afirmación de Manuel Valls es completamente cierta: Estamos en Guerra. Una guerra ciertamente diferente, de nuevo cuño, que cuenta con muchos frentes, muchos actores, tácticas avanzadas, utilización de redes de Internet y combatientes en las filas de ISIS de más de 60 países. Todo indica que el número de efectivos ha crecido en lugar de disminuir y que se consolidan las posiciones tomadas, con gobiernos locales islámicos gestionados y coordinados por el Califa y sus comandantes.

Ganar esta guerra llevará mucho tiempo y acarreará mucho sufrimiento en todos los campos de batalla. Hemos de situarnos en ese escenario si realmente queremos ir buscando soluciones de alcance.







sábado, 14 de noviembre de 2015

LA GUERRA DE ISIS


Los atentados en París han mostrado a las bravas que vivimos en una guerra, no declarada de forma clásica, entre el Califato y el resto del mundo. Si alguien todavía pensaba que esto era un conflicto local, centrado en el este de Irak y Siria, debería ir calibrando un estudio más completo del mapa de operaciones y plantearse nuevas estrategias de defensa si quieren ser eficaces.

Los yihadistas del ISIS cuentan en la actualidad con un número de efectivos en terreno de alrededor de cien mil personas, dedicados a consolidar la toma de municipios (pequeños y medianos) instaurando el Califato, al tiempo que mantienen sus estrategias de avance levemente truncadas en Siria por los bombardeos de Rusia, Reino Unido, EE.UU. y Francia, que hasta el momento solo han conseguido hacerle unos pequeños rasguños para frenar levemente su avance. Pero la guerra no solo se juega en el frente de batalla, que es disperso, amplio y del que no se obtendrán victorias serias hasta que alguien ponga la bota de la infantería en terreno. Las batallas se extiende por decenas de países que cuentan con grupos filiales preparados para actuar en cualquier momento y , como en el caso de París, con pequeñas células durmientes que actuarán con toda la saña que puedan para instaurar un estado de terror.

Occidente no ha interpretado correctamente el escenario de un conflicto en el que los suicidas claman “Alá es el más grande”, antes de inmolarse y detonar los explosivos que llevan pegados al cuerpo. Mientras mantengan estrategias nacionales para enfrentar la situación y no compartan toda la información que tienen sus servicios de “inteligencia” para fijar acciones comunes, el peligro se podría trasladar a lugares públicos concurridos como estadios de futbol, teatros, cines, centros comerciales, estaciones de tren, autobuses, etc.

Los promotores de las “primaveras árabes”, sin duda unos sesudos estrategas de occidente, no repararon en que los principales activos de contención de la explosión yihadista estaban en los gobiernos que desestabilizaron y que han provocado decenas de miles de muertos y creado una situación de inseguridad tan grande que, hoy por hoy, no se puede controlar. Habría que ir analizando quiénes han sido los principales beneficiarios de esa política errática, quizás las empresas de armamento que se han puesto las botas en los últimos cinco años. Y, por supuestos, los grupos extremistas islámicos que han encontrado expedito el camino para iniciar una guerra frontal y amplia.

Con el problema encima de la mesa toca hacer bien el trabajo. De momento el ejército francés está en la calle (justo lo que querían los terroristas) y los países europeos en estado de alerta máxima. Toca plantearse en serio si realmente se quiere abordar una salida al conflicto con una fuerza aliada bajo mandato de Naciones Unidas o cada país va a seguir entrando en el escenario según sus propios intereses particulares.

Naciones Unidas tiene que dejar de ponerse de lado y abordar con un peso, que hasta ahora no ha demostrado, que nos enfrentamos a un problema de amplio calado y difícil solución, a un conflicto que sólo puede ser solucionado mediante la restitución de los territorios y condiciones a sus etapas anteriores. Por su parte, los “expertos” estrategas de los países occidentales deben ponerse a pensar en la solución final y no solo en las tiritas preventivas. De lo contrario, me temo que lo del viernes 13 solo será el inicio de un continuado escenario de terror en las calles de cualquier ciudad europea.









sábado, 10 de octubre de 2015

RUSIA EN ESCENA


Después de la tensión en Crimea y el conflicto con Ucrania, Rusia ha ido moldeando su estrategia internacional con el fin de lavar su imagen y fijar sus posiciones como potencia con la que hay que contar. Su participación directa en la guerra en Siria persigue ambos objetivos, al tiempo que le muestra a la vieja Europa que las sanciones impuestas contra su país en importaciones de alimentos es una burda medida señalada por los Estados Unidos y que Rusia, cuenta.

El escenario sirio se va complicando por momentos. De un lado, los más de 1.500 millones de dólares que Estados Unidos ha invertido en armar y formar a las milicias de la oposición no han servido para nada. Esta misma semana el gobierno norteamericano ha desistido de continuar financiándolos debido a la venta de sus armas o entrega a cambio de seguridad al propio Estado Islámico. Los países más forofos de la caída del régimen de Al Assad, ya saben que han de cambiar sus intereses si quieren realmente frenar la expansión del ISIS. Van a suavizar su discurso contra el régimen y dejarán de apoyar a mercenarios incontrolados.

Putin, que desde el primer momento apoya a Al Assad, ha emprendido por su cuenta la respuesta urgente y necesaria para cambiar el tablero en el escenario de la guerra. Los objetivos señalados por los bombardeos rusos son, principalmente, los centros de avituallamiento yihadista, sus centrales y almacenes de polvorines y armamento, así como sus principales lugares de operaciones. De momento todo un éxito, ya que ha frenado en seco las operaciones del Estado Islámico y ha suavizado con fuerza la guerra civil en Siria.

Después de los estados fallidos de Afganistán e Irak, tras las intervenciones de la coalición occidental, no podemos permitirnos en el área un nuevo país desestabilizado, porque favorecería las ansias expansionistas del Califato. Eso lo saben perfectamente en el mando de operaciones del Pentágono y de la OTAN, que están buscando ponerse de perfil y emitir algunas opiniones sobre la seguridad, cuando su verdadero deseo es aplaudir a manos llenas la intervención de Rusia.

Putin buscará algún tipo de beneficio añadido a su limpieza de imagen internacional y a la estabilización en la zona. Puede estar relacionado con la necesidad de bombardear algunos de los pozos petrolíferos que están en manos del ISIS y que hoy significan la mayor entrada de dinero por el comercio en el mercado negro con empresas piratas del crudo. Si se les cortan el abastecimiento de armamento y pertrechos, por un lado, y por otro el grifo de dinero para mantener sus acciones militares, se estarían arrinconando y cercenando las opciones de expansión yihadista. Al mismo tiempo, la eliminación de varios campos petrolíferos no vendría nada mal a los países productores de hidrocarburos que llevan meses con los precios del barril por los suelos.

Rusia ha entrado con fuerza en el conflicto y parece que sus acciones militares serán determinantes sobre el rumbo que tome la situación en Siria y sobre los avances del Estado Islámico.

sábado, 12 de septiembre de 2015

VANGUARDIAS DE ESTADO ISLÁMICO


Basado en el análisis del conflicto en los tres últimos meses, varios analistas sobre la situación y coyunturas de Estado Islámico, hemos convenido en que se ha producido un pequeño cambio en sus estrategias militares que puede modificar en los próximos tiempos la deriva de sus movimientos.

Hasta el momento, el procedimiento seguido por ISIS era claro: toma de una población, instauración de la Ley Islámica y del gobierno del Califato, captación de nuevos yihadistas y dejar al frente del funcionamiento de ese municipio a combatientes heridos o mutilados, para continuar su avance imparable. Según sus últimos movimientos, la estrategia militar se mantiene tal cual pero incorporando unos “grupos de élite” o “vanguardias”, que tantean las opciones de lucha con pequeñas escaramuzas para comprobar la potencia de fuego de la defensa en las localidades seleccionadas para el avance.

Dichos grupos le están dando a ISIS muy buenos resultados, ya que definen con bastante atino el número de efectivos de sus combatientes que necesitarían para la toma de la población, así como el arsenal, municiones, pertrechos y transportes, reportando los imprevistos que pudieran darse y valorando cómo y cuándo actuar. Son unas avanzadillas de bastante precisión, ya que se mueven con mucha rapidez, son muy difíciles de detectar por los drones y pueden pasar desapercibidas entre el ir y venir de grupos de personas en constante trasiego.

Al territorio ya conquistado por el Califato, que hasta ahora tiene un diseño continuado en su expansión, se van a sumar estrategias de embolsamiento que tendrían una mayor repercusión en el medio plazo. Dicho embolsamiento consiste en tomar poblaciones en forma de círculo dejando en medio del mismo a la más importante y con mayores sistemas defensivos. Así cortan las posibilidades de suministro y apoyo radial hacia el epicentro y disminuyen las capacidades en breve tiempo del núcleo más poblado.

A esta nueva táctica habría que sumar el desgaste que están sufriendo los kurdos por las acciones militares de Turquía, que han favorecido tanto la movilidad como la efectividad de ISIS. Es muy posible que los yihadistas opten por hacer incursiones de pequeños grupos en territorio turco, aunque sólo sea para mantener entretenido a su ejército mientras continúan su expansión en otras latitudes, sobre todo en Siria e Irak. En el último trimestre, el Estado Islámico ha avanzado poco en cuanto a territorio pero ha consolidado sus posiciones y aumentado la formación militar y el número de sus combatientes. Hoy se estiman en cien mil sus efectivos, de los cuales algo más de cuatro mil son tunecinos y más de quince mil de procedencia europea.

Es muy probable que continúen sus acciones aisladas en territorio europeo, bien con células durmientes o lobos solitarios, al objeto de mantener la tensión y activados los sistemas de alerta de sus gobiernos y acrecentar la inseguridad entre la población. Lo cierto es que, de momento, las acciones contra el avance del Estado Islámico no están dando ningún resultado destacable.

domingo, 23 de agosto de 2015

LA VUELTA AL COLE


Aprovechando las últimas bocanadas de un agosto templado y sacudiendo las esterillas y toallas de la playa o piscina, muchos españoles nos aventuramos a prepararnos para la deprimente vuelta al cole de cada año. A sabiendas de lo que nos vamos a encontrar, nuestra frustración aumenta a medida que pasan los días y se acerca el inevitable septiembre.

Mientras tanto, en Estado Unidos siguen en precampaña para las primarias, con el esperpéntico republicano Donald Trump inventando una payasada en cada acto que realiza. Venezuela y Colombia tensan sus relaciones a cuenta de los conflictos en la frontera con el estado de excepción incluido. Lo mismo que las dos Coreas, donde unos altavoces superiores en decibelios a los de conciertos de Heavy Metal, sirven de escusa en esta ocasión para mantener la tensión anual, justo cuando EE.UU. se encuentra realizando maniobras con sus aliados del sur.

Mucha gente habrá descubierto que Macedonia no es sólo una ensalada de frutas, sino un país europeo que está recibiendo decenas de miles de inmigrantes en su paso europeo hacia Alemania o Suecia, con trenes repletos que nos hacen recordar viejos tiempos. Grecia ha sustituido a Italia en la recepción de esos mismos inmigrantes y vemos barcos gigantes cargados de personas felices por haber salido de sus miserias y conflictos, sin que se solucione el tema en los lujosos despachos de la Comisión Europea. Al mismo tiempo, Tsipras dimite y convoca elecciones para el 20 de Septiembre, con la esperanza y las encuestas dándoles el triunfo de nuevo para el inicio del segundo asalto de un combate tremendamente desigual.

A las elecciones en Grecia, seguirán las de Portugal y las de España, en ambas con opciones de cambio, lo cual coloca el sur de Europa en referente para este periodo del año. Al otro lado del charco, la violencia desenfrenada en El Salvador, donde cientos de personas han sido asesinadas por las Maras durante la última semana,  en una lucha sin cuartel, recordando periodos de su aún caliente guerra civil, con cadáveres en las calles. Guatemala también se apresta a las elecciones el 6 de septiembre, en el periodo más seco de su historia en lo climatológico, con la última vicepresidenta del país encarcelada por delitos aduaneros, Ecuador mira al Cotopaxi con un ojo y con el otro a Correa y Cuba respira con cierto alivio esperando un levantamiento del bloqueo que parece no tardará en llegar después del restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos

El islamismo radical sigue golpeando sin descanso y Estado Islámico aumentará en este periodo sus ataques a territorios en las zonas de Siria e Irak, a la vez que golpeará a los aliados occidentales en la cruzada contra el infiel. Turquía se prepara para entrar en guerra y posiblemente sus aliados de la OTAN si la cosa se complica, lo cual coloca el conflicto en la frontera sureste de Europa.

La moneda china ha tambaleado las balanzas comerciales del mundo, mientras siguen las explosiones de almacenes y contenedores con materiales nocivos y con muy escasa información sobre los mismos

En fin, que como en años anteriores, podemos decir que este otoño se nos presentará calentito y toca no descuidarse. Mientras nos preparamos para la rentrée no estaría de más guardar algunos recuerdos de nuestras escasas vacaciones a los que recurrir en el aciago otoño.





sábado, 25 de julio de 2015

TURQUÍA Y ESTADO ISLÁMICO.


Tras varios atentados consecutivos en localidades del sur de Turquía, el gobierno de Erdogan ha decidido, con el beneplácito de EE.UU., iniciar ataques por tierra y aire contra las tropas yihadistas en territorio sirio, en la zona fronteriza que actualmente ocupa ISIS. Con esta opción el conflicto adquiere un nuevo perfil, quizás el que muchos estaban esperando desde las posiciones de la Alianza Atlántica, para frenar y mermar las capacidades de avance y consolidación del Estado Islámico.

Nuevo perfil, en primer lugar, porque Turquía había permitido hasta ahora los pasos por su frontera a Siria de armas, municiones, pertrechos y, especialmente, la incorporación de personas extranjeras a la zona a sabiendas de que su objetivo era unirse a las fuerzas combatientes de ISIS. En segundo lugar, porque hasta ahora no se habían producido ataques por tierra en los que participaran tanques ni tropas de aliados occidentales, abriendo el abanico de posibilidades reducidas por el momento a uso de drones y bombardeos ocasionales.

Recordemos que Turquía es miembro de la OTAN desde 1952, y que aporta al presupuesto de la Alianza el 1’4% del total y que si un país fuese atacado podría intervenir la fuerza militar volcando toda su potencia de fuego en la zona para defender al país atacado. EE.UU., se ha apresurado a solicitar permiso para la utilización de las bases turcas y apoyar desde el aire los bombardeos sobre milicias de ISIS, pero el Secretario General de la OTAN ya está estudiando las posibilidades de intervención de la propia Alianza si así fuese solicitado por el gobierno turco, extremo que no debemos descartar y que implicaría la participación de efectivos aéreos españoles.

Teniendo en cuenta que el aporte a la OTAN está dominado por EE.UU., con un 25,2%, Alemania, con el 19,6% y Reino Unido, 15,5%, lo que suma entre los tres países el 60% del total del presupuesto; cabría pensar que Turquía se convertirá en objetivo fundamental de la Alianza para frenar la ampliación de territorios, destruir la capacidad ofensiva y reducir lo conquistado hasta ahora en Siria, por los yihadistas de ISIS.

Pero no se nos puede escapar que la decisión de Erdogan tiene unas consecuencias graves en la no condena de la violación de los derechos humanos contra el Pueblo Kurdo. En los primeros ataques aéreos turcos ya se han bombardeado posicionamientos del PKK, olvidando que son los Kurdos quienes han venido frenando el avance islamista radical en el norte de Siria. Erdogan va a aprovechar la ocasión para castigar como nunca ha podido hacerlo en los últimos años a los miembros del ejército kurdo que ponen en peligro su estabilidad por la lucha de independencia que reclaman desde hace decenios.

EE.UU. ha puesto condiciones a Turquía para un apoyo total y entre ellas figuran el respeto a los kurdos, quienes se han convertido en sus principales aliados en la zona y a los que han armado hasta los dientes para evitar tener que poner la bota en territorio de conflicto con su infantería y los marines. De momento Erdogan ha hecho oídos sordos, porque no le gusta que los kurdos estén tan bien pertrechados y no desea que adquieran reconocimiento internacional por su tarea de freno al yihadismo en la zona.

Lo cierto de la película es que si Turquía realmente quiere hacer pupa a ISIS tendría que adentrarse muchos kilómetros en territorio sirio, ya que hasta ahora solo ha producido unas treinta bajas tras el repliegue y ocultación de las fuerzas del Estado Islámico, mientras que por su frontera con Irak puede sufrir graves represalias por un mayor número de presencia de efectivos de ISIS.

Llamo la atención a la opinión pública sobre los intereses turcos en las acciones que emprendan, pues arropados por una visión positiva internacional de lo que están realizando como esfuerzo para frenar a ISIS, sin duda alguna se esconden sus intereses geoestratégicos de diezmar las tropas kurdas y el poderío actual del PKK.







sábado, 30 de mayo de 2015

UN AÑO DE LA TOMA DE MOSUL.


Cuando el 10 de junio de 2014, el grupo armado fundamentalista ISIS se hizo con el control de Mosul (segunda ciudad iraquí), occidente comenzó a tomarse algo más en serio la proclamación del Califato universal. Desde entonces, ISIS no ha parado de avanzar y consolidar, haciéndose con pueblos y ciudades, refinerías y pozos petrolíferos, instalando la ley islámica que propugnan y controlando hoy gran parte de los territorios de Irak y Siria, así como la frontera sirio-iraquí al completo.

Desde la toma de Mosul, hemos podido hacernos una idea, más o menos clara, tanto de los objetivos, acciones militares y modus operandi del ejército islámico. A día de hoy, la inteligencia estadounidense cifra sus efectivos en 60.000, más de un 50% de ellos de fuera de la zona siendo Túnez el país que más combatientes aporta. Sin embargo, otras fuentes calculan ya este número en más de 100.000 efectivos, lo que da idea de la magnitud y capacidad militar.

Desde el inicio, a diferencia de Al Qaeda, ISIS ha ido consolidando territorios, es decir, en cada ciudad o pueblo conquistado se instauraba el Califato. A ello dedicaron en un principio a parte de sus componentes, pero con el avance de los combates pronto decidieron que los gobiernos locales y la vigilancia del territorio conquistado fuese gestionado por sus propios heridos en combate y por los adeptos de la población a gobernar, lo que liberó a ISIS para continuar su avance imparable.

Además del frente sirio e iraquí, ISIS cuenta con el apoyo de grupos islámicos afines en todo el norte de África y el Sahel, lo cual les favorece para desconcentrar la presión de occidente sobre una sola zona. Cada día su ejército cuenta con mejor armamento y munición, mejores pertrechos militares, fruto de las finanzas que obtienen del petróleo y que gestionan a través del tráfico internacional de armas. Pero también se nutren de lo que arrebatan a sus enemigos en las victorias.

A nadie se le escapa que la financiación global del Califato viene desde países árabes, enzarzados en los enfrentamientos históricos entre Suníes y Chiíes. Incluso las teorías de la conspiración, apuntan a la intervención de los propios Estados Unidos en sus inicios y a la participación de Irán, que ha utilizado la oportunidad para distender la presión a que estaba siendo sometida por EE.UU. a cuenta del enriquecimiento de uranio, apareciendo ahora como el mejor de los aliados en la zona.

El mensaje de ISIS es claro y contundente. Quieren instalar el Califato universal, extendiéndolo por todo el orbe, sumando adeptos cada día, ya que su objetivo se va concretando en la conquista, gobierno y defensa de territorios reales, de pueblos y ciudades donde los milicianos comprueban la veracidad de los discursos del Califa y les anima a continuar sin descanso.
  
Occidente, hasta el momento, ha hecho bien poco, al menos que se sepa. Estados Unidos ha colocado a Arabia Saudí al frente de una coalición de países del área para frenar el polvorín de Yemen, al tiempo que ha bombardeado con drones posiciones del ejército de ISIS, sin demasiados resultados hasta el momento. El frente africano de Malí y Nigeria está descontrolado, aunque los paracaidistas franceses lograron situarse al norte de Malí hace seis meses, permaneciendo aún en la zona.

Los aliados occidentales han barajado en varias ocasiones la opción de frenar con la infantería los avances de ISIS, pero siempre han descartado la eventualidad reconociendo el alto número de bajas que ello les reportaría. Al mismo tiempo, Occidente es consciente de que el peligro más determinante de la actuación de ISIS no se encuentra en los territorios conquistados sino en las células durmientes listas para cometer atentados de envergadura en los países europeos, incluso en  Estados Unidos.

Como en una partida de ajedrez, todos colocan sus piezas valorando las fortalezas y debilidades del enemigo, al tiempo que aguardan el momento oportuno para ejecutar movimientos letales. Pero, mientras tanto, la partida continúa y no cabe duda de que ISIS va ganando el match. Atajar el avance del Estado Islámico no va a ser tarea fácil. Tendría que ser Naciones Unidas quien tomara la decisión de crear una fuerza internacional para frenarles y devolver la situación a los momentos anteriores al conflicto.


sábado, 14 de marzo de 2015

ESTADO ISLÁMICO SE ENSANCHA


Después del análisis trimestral sobre la situación de propagación del Estado Islámico (ISIS), habría que insistir en los tres elementos fundamentales para contar con una visión global de lo que está sucediendo.

En primer lugar, hay que destacar la ampliación (aceptación) por parte del Califa Ibrahim, de las fuerzas del grupo nigeriano de Boko Haram, colocando bajo sus órdenes dicho grupo con la misión de propagar el foco negro africano al sur del Sahara. Boko Haram debe cumplir con los objetivos de ampliar la zona de expansión del Estado Islámico haciéndolo llegar a otros países del área, diseminar las medidas de respuesta del infiel y servir de foco de captación y adiestramiento para nutrir a las fuerzas yihadistas en la guerra santa.

En segundo lugar, se han revisado las cifras de emisión de combatientes para engrosar las filas del Estado Islámico y las mismas son realmente escalofriantes. Combatientes de más de 50 países del mundo (donde se incluyen todos los europeos), tienen hoy presencia en las filas del ISIS, sorprendiendo algunos de ellos pos su número: Rusia 1.500, Francia 1.200, Arabia Saudí 2.500, Túnez 3.000, Marruecos 1.500, Jordania 2.100, Alemania y Reino Unido 600 cada uno y así una larga lista hasta completar más de 30.000 externos, que sumados a las centrales de Irak y Siria, darían un total de efectivos cercana a los 100.000 efectivos.

Una estimación sobre estos datos, bastante ajustada y conservadora, indica que por cada reclutado que ha dado el paso de incorporarse realmente, habría diez personas más que se lo han pensado y que por distintos motivos (familiares, laborales, etc.), no han dado el último paso de integrarse a las filas del Estado Islámico. Eso significaría que unas 300.000 personas en todo el mundo han estado valorando si se integran o no al frente de batalla. De ese total, se estima que al menos 30.000, que han permanecido en sus países, apoyan sin dudarlo el establecimiento del Estado Islámico y cumplen tareas de captación, difusión, preparación y apoyo.

El dato más preocupante de esta estimación es que al menos el 10% de ellos, es decir, unas 3.000 personas estarían dispuestos a cometer actos terroristas en los países en que permanecen, bajo las órdenes y supervisión del Califa, manteniéndose como células dormidas pero listas para actuar en cualquier momento y en cualquiera de los 50 países emisores de yihadistas. Su motivación es muy alta y su miedo a la muerte ninguno, con lo que pueden poner en jaque a cualquier estado con acciones en lugares de grandes aglomeraciones de público: metros, estadios, conciertos, teatros, cines o centros comerciales. Sus órdenes siempre llegarán del sirio Abu Mohamed al Adnani y responderán a la estrategia que Estado Islámico plantee en cada momento para desestabilizar la capacidad de respuesta  contra el ISIS.

Por último, en tercer lugar, los gobiernos occidentales han puesto en marcha niveles de seguridad o alerta de rango alto, lo que ha servido para prevenir algunas acciones y para desarticular algunos grupos que venían actuando en funciones de captación y difusión en sus respectivos países. Pero, por el contrario, aún no se ha fijado una estrategia común en el plano militar para frenar, reducir y destruir las capacidades de crecimiento del Estado Islámico. Se hace necesario establecer una coalición internacional que diseñe objetivos y estrategias para frenar lo que, de pasar algún tiempo, no tendría vuelta atrás.

Con todo ello, cabe decir que se ha avanzado algo en la respuesta que el ejército iraquí ha lanzado al este de Irak y del apoyo Kurdo en el norte, pero a la contra, Estado Islámico ha afianzado la presencia de grupos yihadistas en Afganistán, Pakistán, Arabia Saudí, Yemen, Egipto, Libia, Argelia y el recién incorporado Boko Haram al noreste de Nigeria. De no actuar con rapidez mucho me temo que en el próximo análisis estos datos irán a peor.



sábado, 28 de febrero de 2015

OBJETIVOS DESARROLLO SOSTENIBLE



Se acabó el periodo de los Objetivos del Milenio (ODM), marcados por Naciones Unidas entre 2000-2015, y entramos en una nueva planificación que tendrá el nombre de Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS), dentro del periodo 2015-2030. El proceso de transición de ambas etapas se producirá en este año. Por un lado, se evaluarán los objetivos conseguidos en los ODM y, por otro, se iniciará una redefinición de los nuevos objetivos para los ODS.

A nivel global, podríamos decir que los Objetivos del Milenio han conseguido avanzar en muchos de los aspectos señalados, especialmente en lo relacionado con la Educación y la Salud, y que han hecho agua en lo relacionado con la pobreza extrema y la redistribución de la riqueza. También por zonas geográficas se ha avanzado de forma asimétrica. Así en América Latina los impulsos han sido bastantes eficaces, mientras que en África los avances han sido mínimos. Asía ha sido un reflejo de continuo avance en su desarrollo económico, diezmado por los permanentes desastres climatológicos y lejos también de acercarse a un punto óptimo en cuanto a temas de igualdad, equidad y empoderamiento de la mujer.

Entrar en un análisis de cada uno de los ODM y sus resultados durante estos quince años, obligaría a un extenso estudio por regiones y países, cosa que ya está siendo terminada por la ONU con el apoyo de los países donantes. Lo que convendría resaltar del momento de transición en el que nos encontramos es la necesidad de definir los Objetivos Post-2015, es decir los Objetivos para el Desarrollo Sostenible 2015-2030.

Preocupa sobremanera el estancamiento de la situación en los conflictos de Irak, Siria, Sudán del Sur, República Centroafricana, Yemen y Ucrania. También el agravamiento de la situación en la República Democrática del Congo, Mali, Nigeria y los avances del Estado Islámico, así como los efectos del Ébola en varios países africanos. Al mismo tiempo, hemos de observar el crecimiento de la población mundial, su migración del campo a las ciudades y el envejecimiento de la misma.

El asunto de la redistribución de la riqueza sigue sin resolverse. Los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más y más pobres. Se da un repunte en una tímida clase media en América Latina, mientras que en África aumenta el sector de pobreza extrema o pobreza media. La gestión de los recursos nacionales debe ser observada como una de las grandes batallas en este nuevo periodo.

Naciones Unidas aprobará los ODS en la Asamblea General de septiembre, pero previamente se celebrará en Etiopía la Conferencia Internacional de Donantes en Julio de este año. Han de multiplicarse los recursos para lograr avances serios en los ODS, pero además de los recursos económicos de la Ayuda Oficial al Desarrollo, han de entrar en juego medidas serias para la mejora de la gobernabilidad, aplicación de políticas públicas que coloquen en sus agendas la eliminación de la pobreza y acciones diplomáticas y de control que garanticen el éxito de la aplicación de los fondos y cumplimiento de objetivos.


miércoles, 14 de enero de 2015

EL CALIFATO


Tal y como habíamos analizado en otros artículos sobre el tema, Estado Islámico tiene en su punto de mira la extensión del terror a occidente. Su objetivo es tensar la situación de seguridad en Europa y EE.UU., creando miedo y garantizándose el que se hable de ellos.

A los pocos días de iniciarse 2015, han iniciado su capítulo de terror en Francia con los resultados que todos conocemos, consiguiendo que hoy patrullen las calles de París 10.000 militares franceses para garantizar la seguridad, aumentar los estados de alerta en todos los países europeos y la aplicación de medidas restrictivas de libertades individuales a favor de la seguridad. No es poco de una sola tacada.

Sin embargo, el conflicto no ha hecho más que empezar. ISIS avanza y consolida sus posiciones territoriales en Irak y Siria, controlando ya un territorio con más de ocho millones de personas, recursos petrolíferos, su propia moneda y la aplicación del gobierno del Califato en un gran número de municipios y ciudades. Esta es su principal diferencia con Al Qaeda, en el resto comparten el diseño de acciones y estrategias.

El número de yihadistas que conforman su ejército, crece día a día, estimando en más de 80.000 sus efectivos. A lo que habría que sumar los grupos que actúan bajo su bandera negra, en Nigeria y Mali, que pronto se integrarán en una estructura superior para el Magreb. Si se abren dos brechas de desarrollo territorial del Estado Islámico, Siria e Irak por un lado y, por otro, Nigeria y Mali, nos encontraremos con dos frentes cuyo objetivo será el acercamiento de ambos territorios conquistados para dar forma al Califato. Al mismo tiempo, continuarán las acciones aisladas de células durmientes o lobos solitarios en Europa, muy posiblemente en España, Reino Unido y Alemania, además de la ya atacada Francia.

Mientras, los aliados continúan intentando frenar los avances yihadistas con aviones no tripulados o bombardeos aislados que apenas tienen repercusión. Los mandos militares occidentales son conscientes de que la única forma de frenar con eficacia la instauración del Estado Islámico y sus avances, pasa por la infantería. Precisamente, lo que está deseando el califa, pues todos saben del efecto demoledor que tendrían  los muertos occidentales en combate. Pero todo apunta a que será la única solución para frenar definitivamente su consolidación.

La guerra se juega es escenarios muy distintos a los convencionales de los dos frentes. Hoy se tiene muy en cuenta los efectos al interior de las sociedades occidentales (de ahí los atentados), jugar con el miedo como elemento de control, alimentar la islamofobia al interior de los países para radicalizar a los jóvenes musulmanes y tensar la cuerda mientras avanzan en sus territorios y consolidan posiciones.


sábado, 25 de octubre de 2014

LOS AVANCES DEL ESTADO ISLÁMICO


Desde que comenzaran los bombardeos por la coalición internacional, encabezada por Estados Unidos, sobre el ejército de ISIS, la actividad militar de avance yihadista no se ha detenido, aunque tampoco ha avanzado de una forma significativa.

La táctica del miedo y la implantación de su doctrina en las poblaciones que han ido ocupando, dan paso ahora a una consolidación en las mismas de una disciplina férrea, imponiendo toda una serie de leyes y normas con el objetivo de consolidar lo que denominan “la realidad del ISIS”.

Sus incursiones militares se han fijado concentrar fuerzas en dos objetivos estratégicos de importancia, el norte kurdo iraquí y el noreste sirio, a fin de mantener dispersa la atención en dos fuertes frentes. Pero, por otro lado, continúan con la toma de pequeños municipios dispersos que engrandezcan el Califato y presenten problemas de ubicación para los bombardeos occidentales.

Sin embargo, a pesar de que a través de los medios se nos insiste en una posible debilidad de Estado Islámico, su plan actual pasa por reagrupar algunas fuerzas y aumentar el peso de las mismas. Están llegando muchos nuevos aspirantes para integrar las filas del ejército y las cifras de 30.000 efectivos que indica la CIA pueden estar muy lejos de la realidad. En estos momentos, según datos indicados por la cadena de TV Al Jazeera, no menos de 70.000 personas conformarían los distintos escalones del ISIS.

Al mismo tiempo, según las alertas declaradas en varios países de occidente, entre ellos EEUU, Reino Unido, Alemania, Holanda, Canadá y Francia, el peligro de que se comentan actos terroristas por lobos solitarios o células dormidas en occidente se acrecienta. De momento, el terror lo están lanzando a través de las redes sociales en videos propagandísticos, que pretenden tensar a los servicios secretos y de seguridad de esos países. Pero algunos expertos señalan que en los mismos puede adivinarse toda una suerte de mensajes casi cifrados para ordenar la ejecución de algunas acciones diseñadas de antemano.

Si en las últimas semanas la atención se ha centrado en asuntos como el Ébola, en la zona no se ha dejado ni un solo día la contienda militar ni los bombardeos occidentales. El avance del Califato será imparable hasta que no logre frenarse con la intervención de la infantería y eso lo saben perfectamente los miembros de Estado Islámico, que no dudarán en utilizar como escudos humanos a la población civil de las zonas que van ocupando para hacer poco efectiva la acción desde el aire. Estados Unidos intentará por todos los medios no llegar a poner las botas en la tierra de la contienda, pero son muchos altos cargos militares los que insisten en que, de no ser así, se corre el peligro de perder opciones para destruir las intenciones de los radicales. Los frentes territoriales aumentan y sigue aumentando un ejército bien armado y cada día mejor formado.

lunes, 22 de septiembre de 2014

69ª ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU.


El curso político internacional coincide con la celebración anual de las asambleas generales de Naciones Unidas. En esta ocasión la 69 Asamblea reunirá al mayor número de mandatarios de los últimos años debido a tres temas de especial interés para la mayoría de los países.

Por una lado, el preocupante asunto de la epidemia de Ébola, que podría convertirse en pandemia, amenazando cada vez a un mayor número de países y con un número de muertes cercano a los 5.000, con cientos de miles de personas en cuarentena. La respuesta de la comunidad internacional tiene que ser contundente y, sobre todo, eficaz. Aprobarán medidas encaminadas a dos líneas: la atención de emergencia en los países afectados para controlar la extensión y el compromiso de la investigación urgente para la obtención de vacunas y fármacos eficaces.

Un segundo tema, que preocupa a todos los países presentes, es el relacionado con la expansión de la guerra yihadista protagonizada por el Estado Islámico (ISIS) y que tiene en tensión no sólo a los países de la zona (Irak, Siria, Jordania, Turquía, etc.), sino a todos los países árabes y de occidente amenazados por el terror del avance del califato. La coalición encabezada por EEUU intentará obtener alguna declaración que sirva de paraguas a su intervención internacional, tema en el que Obama se empleará a fondo con el apoyo de Cámeron y Hollande.

El tercer asunto, estará dedicado a la situación en Ucrania y a las sanciones hacia Rusia como elemento distorsionador de la paz en el área. Pero da la impresión que sobre este tema se pasará muy de puntillas para no tensionar más el asunto con una Rusia fuerte a las puertas de un posible invierno duro que pondría en riesgo el paso del gas ruso hacia Alemania, Polonia y otros países de la UE.

El asunto del Cambio Climático servirá, como siempre, para endulzar un poco las confrontaciones sobre los temas anteriores, dándole a la Asamblea un tono de continuación en la búsqueda de soluciones, algo así como “continuamos con el tema sobre la mesa”, pero sin llegar a compromisos serios.

Siendo importante la agenda de la 69 Asamblea de la ONU, con las intervenciones de los principales líderes mundiales, convendría resaltar de qué no se va a hablar en ella. Efectivamente, no se hablará de Israel ni del genocidio cometido contra los palestinos de la franja de Gaza este verano. Ni siquiera citas sobre el asunto, así que olvídense de alguna condena explícita. Algún Jefe de Estado mencionará el asunto como grave y dará en la clave de que ha servido para justificar las atrocidades que comete el Estado Islámico, refugiándose en que Israel marca la dirección de permisividad de la comunidad internacional sobre la comisión de actos de genocidio. Pero será una cosa sibilina, casi imperceptible.
  
Mientras, nuestro flamante rey Felipe VI y toda la artillería de nuestro Ministro de Exteriores ,Sr. Margallo, estarán entretenidos en obtener votos de las delegaciones para que España pueda formar parte del Consejo de Seguridad de NNUU en el periodo 2015-2016, que se decidirá en Octubre, compitiendo con las candidaturas de Turquía y Nueva Zelanda para el mismo puesto. Su actividad será mucho más parecida a la realizada en la elección de Madrid como capital olímpica que a la propia de un momento preocupante en la geopolítica mundial.

Han echado el resto y un pastizal (que pagamos todos) en recepciones para obtener el codiciado puesto en el Consejo de Seguridad, que el Partido Popular vendería como un espaldarazo al gobierno de Rajoy en el año electoral y como Marca España. Solo espero que no se les escape ningún “Relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor”.


domingo, 14 de septiembre de 2014

LA IMAGEN DEL TERROR.


Brutal. Brutal y condenable. Las imágenes de la decapitación del cooperante británico David Haines, a manos de Estado Islámico (ISIS) dejan perplejo por su frialdad y espanto. Davis es la tercera persona occidental ejecutada para castigar la intromisión de occidente en la expansión del Califato. Una realidad que suena a ficción, pero que es auténtica como la vida misma. ISIS amenaza con ejecutar a un cuarto occidental que está en su poder desde hace semanas.

La propuesta de Obama para combatir el avance de Estado Islámico, encabezando una coalición internacional formada por el momento por unos 20 países, entre árabes y occidentales, de los que oficialmente no participa España, ha acelerado la respuesta de ISIS en dos frentes a tener en cuenta: 1) Las ejecuciones más periódicas y frecuentes de sus prisioneros (sean periodistas, cooperantes o lo que fueren) y 2) La realización de algún atentado de envergadura en alguno de los países que conforman la coalición que deje entrever su poderío de acción en su seno.

Las agencias de inteligencia no están volviendo a engañar cuando han trasladado a los medios que Estado Islámico estaría compuesto por 31.500 combatientes, cuando desde distintas fuentes anteriores a estas cifras ya sabíamos que no son menos de 80.000. De ellos, reconocidos por la monarquía alauí, 2.000 marroquíes, miles de iraquíes, afganos, sirios, jordanos, libaneses, y hasta 60 españoles. ISIS cuenta con células durmientes en todos los países occidentales, incluido Estados Unidos y España, listas para actuar en el momento que se les ordene.

España ha querido reducir las quejas sobre su no integración en la coalición, con la “donación” de 25.000 CETME, bayonetas y su munición correspondiente, para entregar a los kurdos que combaten al Estado Islámico en el norte de Irak. Eso sí, se apresura a justificar el Ministro Margallo, “se trata de 25.000 CETME que teníamos en cajas sin usar desde hace diez años” y para tenerlos ahí mejor les damos un uso. Vergonzoso.

Quisiera recordar algunas de las claves para entender el funcionamiento y estrategia de Estado Islámico. Están avanzando en territorio, tanto en Irak como en Siria, conquistando núcleos urbanos e instalando, mediante un destacamento al efecto, el Califato. Es decir, consiguen sumar por la fuerza a miles de adeptos que se incorporan en su mayoría a sus filas de la guerra santa al tiempo que gestionan bajo la ley del Corán los territorios ocupados.

La extensión del Califato que quieren instaurar llega hasta Austria y, obviamente, España para ellos significa la recuperación de lo que les fue usurpado por los Reyes Católicos, su Califato Omeya robado y del que no están dispuestos a renunciar.

El miedo y el terror, serán los instrumentos para sembrar el pánico en occidente. Las decapitaciones hasta la fecha, más las que vengan a continuación, serán su formato prioritario para mostrar su poder, pero como reacción a la colación de Obama nadie discute ya que se prepara un fuerte atentado en occidente. Solo falta saber cuándo, dónde y de qué envergadura será.

No desearía que algún illuminatti espabilado, sapientísimo de la realidad islámica, adujera que estoy exagerando o que intentamos asustar a nuestra gente. Basta con analizar los medios árabes y algunos informes abiertos de las seguridades de occidente para saber que el peligro no solo es inminente y real, sino además incontrolado.

La forma de luchar contra ISIS es de larga duración. No hay frente de combate, por lo que habrá que actuar desde el aire bombardeando posibles objetivos y movimiento de tropas. Pero el movimiento es tan rápido y cuenta con escudos humanos de tal volumen, que hará muy difícil una victoria cortoplacista. Llevará muchos años aniquilar este ejército y se sufrirá en demasía si comienzan a actuar sus células dormidas.

Así que dispongámonos a continuar viendo las imágenes del terror que utilizarán para acrecentar nuestro miedo y vender su fuerza. Una nueva guerra que no sabemos dónde conduce y cuáles serán sus efectos en el futuro mediato.


miércoles, 27 de agosto de 2014

ESTADO ISLÁMICO


Las estrategias comerciales de los narcotraficantes para introducir la droga entre la juventud es conocida en todos los lugares del mundo. Visitan lugares frecuentados por jóvenes a los que regala pequeñas dosis de cocaína y otras drogas, a sabiendas de que tarde o temprano les buscarán para comprarles dosis mayores. El narcomenudeo se encarga de culminar el proceso.

Las empresas armamentistas actúan de forma muy similar a la anterior, con la diferencia del apoyo que reciben por parte de agencias de seguridad estatales, sobre todo de EE.UU. En las sucesivas guerras de Afganistán, Irak, Libia, Siria, etc., Estados Unidos a través de la CIA y esta con el apoyo de enganche de empresas de armamento norteamericanas, ha ido suministrando material bélico de distinta potencia a grupos situados en la radicalidad pero opuestos al régimen concreto a derrocar.

Se ha ido generando toda una cadena de intereses económicos alrededor del armamento, que después no sólo no pueden controlar, sino que se vuelve contra sus propios intereses. Ya les ocurrió en Afganistán cuando dotaron de material bélico suficiente a las islamistas radicales para luchar contra la ocupación soviética, islamistas entre los que se encontraba Osama bin Laden. Al apoyar a los “rebeldes” sirios, a los luchadores contra Hussein y a los “rebeldes” libios, Estados Unidos ha aumentado el arsenal de los islamistas salafistas absolutamente gratis, a costa de una desestabilización aún mayor que generará respuestas militares. Ese es precisamente el objetivo buscado por las empresas de armamento en contubernio con los responsables políticos comprados al efecto. Puede parecerles una teoría de la conspiración más, pero les aseguro que esta de teoría no tiene nada, se aplica cada vez en más lugares y con más intensidad.

Estado Islámico del este de Irak (ISIL), comenzó a organizarse como tal hace más o menos año y medio, primero de forma tentativa y posteriormente con la fuerza que hoy conocemos. Se cree que actualmente conforman su ejército unos 75.000 miembros, llegados de los distintos países en conflicto. Muchos de ellos ya habrían llegado con sus armas y municiones suministrados por el contexto citado arriba. Su estrategia de reclutamiento internacional pasa por captar a islamistas de todos los países en conflicto, pero también de los residentes en occidente con la visión puesta en acciones futuras en esos mismos países.

Su objetivo declarado en instituir el Estado Islámico en todo el mundo, comenzando por lo que ellos llaman “El Califato”, que reproduciría el histórico califato Omeya llegando hasta Europa y , por supuesto, España. Para ello, utilizan el método más fundamentalista de la “Guerra Santa”: muerte al infiel, creando el pánico allá por donde pasan, aumentando sus filas y riquezas cada día, mediante la extorsión, secuestros y botines obtenidos en su progresión.

Su modelo de organización es absolutamente militar, dejando siempre un pequeño destacamento en los enclaves conquistados donde comienza a “vivirse” como tal Estado Islámico bajo los preceptos del Islam. Manejan perfectamente los servicios de información (agentes infiltrados), así como la informática y espionaje derivado en los países occidentales.

Su crecimiento territorial ha puesto en alerta a occidente, ya que de ser un grupo reducido de unas 2.000 personas al este de Irak, han pasado a 75.000 y se han adentrado hacia el centro y norte del país, planteando nuevos escenarios de invasión en Siria, Jordania, Arabia Saudí y Turquía, para pasar posteriormente al resto de países de la zona. Al mismo tiempo, plantean entre sus objetivos atentados en países occidentales, para mantener vivo el crecimiento de su organización y aumentar su poderío, entre los que han citado Francia, Reino Unido, España, Alemania y Estados Unidos.

Los servicios secretos norteamericanos y de varios países europeos están en alerta máxima y valoran diariamente la capacidad de intervención en su territorio de la organización radical. La intervención de EE.UU. se hará más evidente (aunque ya lo hace), en la medida en que peligren la estabilidad de países aliados como Kuwait, Jordania o Arabia Saudí.

Los efectivos de ISIL están muy bien preparados y pertrechados militarmente, siendo su estrategia actual captar grupos potentes en el África subsahariana para empujar desde esa zona hacia oriente, ampliando así el frente de actuación. Muchos grupos, más o menos independientes de Al Qaeda, se han unido al ejército del Estado Islamista lo que aumentará su capacidad operativa en medio mundo.

Sin duda, el conflicto está servido y va a ser muy difícil de combatir de una forma convencional, nunca serán un ejército frente a otro luchando en el campo de batalla. Un conflicto que se prevé largo, costoso en vidas humanas y complicado de controlar. Curiosamente, los intereses que llevaron a las empresas de armamento a apoyar esos grupos radicales se vuelven ahora contra los estados que ampararon y consintieron dicho apoyo.