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jueves, 2 de enero de 2014

AÑO ELECTORAL EN LATINO AMÉRICA.

Cada cuatro años, coincidiendo con la celebración del mundial de futbol, se produce en América Latina una concatenación de elecciones que suelen marcar el rumbo del subcontinente para los próximos periodos. En esta ocasión, 2014 se presenta como un año electoral que implica a diez países en momentos distintos.

El 2 de febrero se inicia el ciclo con las elecciones presidenciales en El Salvador y Costa Rica, que también celebra legislativas. Al mes siguiente, 16 de marzo, será Colombia la que realice las legislativas, que siempre son una toma de pulso para las inmediatas presidenciales.

El 27 de Abril, Uruguay celebra sus elecciones internas, donde los cabezas de litas son elegidos por sus respectivos partidos o agrupaciones. El 4 de mayo, Panamá celebra elecciones presidenciales y legislativas, celebrándose el mismo mes día 25, las presidenciales de Colombia y las legislativas en República Dominicana.

Ya en nuestro verano, el 5 de octubre y después de haber celebrado su mundial, Brasil elegirá a su Presidente o Presidenta y sus diputados federales. EL mismo mes, día 26, se celebrarán las presidenciales y legislativas en Uruguay. Cierra el ciclo anual Bolivia, con elecciones presidenciales y legislativas, muy posiblemente el día 7 ó 14.
Del dibujo que tengamos a final de año según los resultados en cada país de los citados, dependerá que algunos de los proyectos impulsados en la última etapa continúen desarrollándose o pierda impulso en el camino. El más importante de todos es la CELAC, Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, que realmente se presenta como una alternativa a la obsoleta OEA (Organización de Estados Americanos). Pero también los proyectos impulsados por la izquierda como el ALBA y UNASUR, que pueden sufrir algún varapalo dependiendo de quién gane en cada país.

Parece que el gigante Brasil no tendrá problemas en la reelección de Dilma Rousseff, aunque está por definir si Marina Silva encabeza la alternativa, lo que podría forzar la segunda vuelta. Evo Morales continuará al frente de Bolivia si la oposición, actualmente disgregada, no consigue aunar esfuerzos y presentarse como Frente Amplio. En Uruguay tiene muchas opciones de repetir el Frente Amplio y en El Salvador el FMLN.

Colombia vive momentos complicados con el proceso de paz con las FARC pero todo apunta a que repetirá la opción de Santos, mientras que en Panamá y Costa Rica se esperan cambios de tendencia en la presidencia.

Será importante ver cómo se dilucidan cada uno de los procesos electorales y qué escenario queda en América Latina después de los mismos. De momento, los indicadores macro económicos de la región continúan subiendo, aunque sigan fallando en la redistribución de su consolidada riqueza.


lunes, 19 de agosto de 2013

PRESIDENTE CARTES.

Paraguay acaba de estrenar Presidente, Horacio Cartes, quien ha asumido el gobierno de uno de los países más pobres de América Latina, sólo por delante de Haití y Honduras. En su discurso de toma de posesión de la semana pasada, hemos vuelto a oír el canto de sirenas a que nos tienen acostumbrados todos los mandatarios en estos actos llenos de promesas, propuestas y compromisos, que la mayor parte de las veces incumplen.

Lucha contra la pobreza y la corrupción, recuperar la identidad de país, acabar con la miseria en la calle, etc., sólo son buenas intenciones y, por el contrario, no concretó ni una de las propuestas a realizar para obtener dichos objetivos. Cartes, tiene por delante un trabajo fatigoso para cumplir las promesas de su discurso del qué solo destaco una reflexión: “No he venido a robar al país, porque ya soy rico”. Un poco endeble.

Paraguay ha vivido aislado de la escena regional (MERCOSUR), continental (OEA, UNASUR, CELAC) e internacional, después de que el senado paraguayo destituyera al presidente democrático Fernando Lugo y nombrara a Franco como sucesor. La primera tarea a realizar, es recuperar la presencia de Paraguay en el escenario internacional y, sobre todo, el latinoamericano donde ha perdido dos años preciosos de presencia y avances.

En segundo lugar, Paraguay cuenta con un territorio inmenso de tierra cultivable que está en manos de unos pocos, mientras que muchos pobres viven en la miseria extrema. Debería acometer reformas en la propiedad de la tierra poniendo coto a las grandes extensiones en manos de latifundistas y terratenientes, mediante una reforma agraria tan necesaria como urgente.

Paraguay precisa, en tercer lugar, detener la corrupción política, empresarial, institucional, si quiere progresar como un país del siglo XXI, al tiempo que combate el narcotráfico galopante o se decide, como Uruguay a legalizar el consumo de Marihuana. Ha de poner en marcha políticas sociales de altura, fundamentalmente la universalización de la Sanidad y de la Educación, muy alejadas de las capas más populares.
Cartes (57 años), empresario exitoso (25 empresas) y dueño del equipo de futbol Club Libertad (por lo que era muy conocido), debe abandonar las políticas de la vieja derecha latinoamericana y convertirse en un presidente de todos los paraguayos, pensando en el día a día pero también en el futuro con acciones de largo alcance, que garanticen un cambio real en la grave situación del país.

Tiene que realizar un gran esfuerzo por democratizar la democracia, abanderando la transparencia desde el gobierno central a los municipios, así como propiciar la participación y control de los movimientos sociales e indígenas guaraníes, para evitar mayores desigualdades. Todo un reto para un presidente colorado que debería estar a la altura de las circunstancias y de su pueblo.


viernes, 7 de junio de 2013

¿EL FINAL DE LA OEA?

Tras finalizar la XLIII Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA), celebrada en la ciudad de Antigua, Guatemala, cabe preguntarse en qué momento se encuentra la Organización y que escenario le espera para el futuro inmediato.

Quisiera comenzar recordando que la OEA se mantiene de las cuotas de los países miembros, aunque el principal sostenedor de la entidad ha sido Estados Unidos. En los presupuestos de años anteriores, el no pago de Estados Unidos, provocó un verdadero estrangulamiento en el funcionamiento ordinario de la OEA, poniendo en peligro la continuidad de la misma.

Curiosamente esa realidad ha cambiado, poniéndose Estados Unidos al día no sólo de sus cuotas sino de sus aportaciones a distintos programas y convenios comprometidos, arbitrando además compromisos para los años venideros. Este cambio de actitud por parte del gobierno norteamericano obedece, según mi criterio, a la pérdida de control de Estados Unidos de los procesos de integración regional y subregional que se están dando en América Latina, procesos que van mucho allá de la propia funcionalidad política de OEA.

La Organización de Estados Americanos fue creada en la época de la “Guerra Fría”, de especial interés geoestratégico para evitar reproducciones de revoluciones como la cubana y controlar, al mismo tiempo, los procesos políticos en el resto de países. Actualmente, distintos procesos como Mercosur, Sica, Unasur y, sobre todo, la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe), quedan fuera del control de Estados Unidos y avanzan rápidamente en acuerdos y consolidación de propuestas realmente latinoamericanas.

El Gobierno de Obama ha cambiado de estrategia y se propone no sólo la continuidad de la OEA sino su potenciación como único elemento político de control hemisférico, más allá de los tratados de libre comercio. Los estados latinoamericanos hace tiempo han superado la fase de ser “patio trasero” de Estados Unidos y la concepción de Monroe:  “América para los Americanos“; avanzando cada vez con mayor congruencia en sus propias estructuras de integración regional y subregional.

La práctica totalidad de los países del hemisferio sur coinciden en la escasa validez de la OEA tal y como está estructurada, ya que se ha convertido en un elefante institucional, muy costoso, poco eficaz y que aborda asuntos con creces superados por otras estructuras creadas con posterioridad. Incluso ese era uno de los argumentos que arguyera Estados Unidos para ir retirando su apoyo, colocándose ahora al frente de la necesaria reestructuración de la Organización e inyectando dinero que evite su cierre.


El actual Secretario General, el chileno José Miguel Insulza, ya ha anunciado su marcha de la Organización para ocupar un puesto de Senador en las próximas elecciones chilenas, momento en que se abrirá el melón para que Estados Unidos coloque a la persona idónea con el objetivo de relanzar la OEA. Con lo cual, de momento, el final de la OEA no está ni mucho menos cerca.


sábado, 6 de abril de 2013

ELECCIONES EN PARAGUAY


El domingo 21 de abril se celebrarán elecciones presidenciales en la República de Paraguay. Además de la dupla Presidente-Vicepresidente, se elegirá el mismo día a 45 senadores, 80 diputados y 17 Gobernadores, uno por cada departamento del país.

De las once candidaturas que se presentan a la presidencia, cabe destacar dos de ellas como las que más opciones tienen de obtener el triunfo. Por un lado, la encabezada por Horacio Cartes, del Partido Colorado, que lidera las encuestas de opinión. Cartes llegó al partido colorado en 2009 y se ha hecho con la candidatura en primarias. Procede del mundo del deporte y ha triunfado en diversas empresas del país relacionadas con la banca, tabacalera, licores y otras.

En segundo lugar, en las encuestas, se sitúa la candidatura de Efraín Alegre, encabezando la lista de Alianza Paraguay Alegre. Efraín viene de la política como senador, diputado y ex ministro de obras públicas y comunicaciones en el gobierno de Fernando Lugo. Entre los dos candidatos favoritos hay una distancia de 5 puntos a favor del primero, que se ha ido acortando a lo largo de los últimos días.
Los paraguayos esperan resolver, de forma definitiva, el conflicto generado por la destitución del presidente electo Fernando Lugo tras un controvertido juicio político, que colocó al frente del país a Federico Franco en junio de 2012. Ello le ha costado a Paraguay el boicot por parte de MERCOSUR, la propia Organización de Estados Americanos (OEA) y de cuantos organismos regionales y subregionales formaba parte. Este periodo de aislamiento tiene que concluir y será a partir de las elecciones del 21 de abril cuando Paraguay recupere plenamente sus relaciones internacionales y su participación en los sistemas de integración.

Analizando las propuestas electorales de ambos candidatos se puede concluir que Horacio Cartes presenta un programa tipo, basado en la recuperación de la normalidad democrática del país y de las relaciones con la región. Su discurso llega bastante a la población al presentarse como una propuesta nueva y con mucha popularidad por su deriva futbolística, pero realmente representa los intereses del Partido Colorado creado en 1887 y que ha gobernado el país decenas de años, entre ellos los de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).

Por su parte, el programa de Alegre ha centrado sus propuestas en varios elementos clave, como la educación, la salud, la economía y los servicios, con planteamientos técnicos y un gran equipo humano para afrontar esta nueva etapa del país. Los paraguayos tienen la palabra y necesitan urgentemente un gobierno fuerte que les devuelva la ilusión para luchar contra la pobreza instalada y terminar con su duro aislamiento internacional.

lunes, 20 de agosto de 2012

EL CULEBRÓN ASSANGE


La situación actual que vive Julian Assange amenaza con convertirse en un culebrón de larga duración. El conflicto diplomático creado entre el Reino Unido y Ecuador tiene muy difícil solución, a no ser que Ecuador decida nombrar a Julian representante diplomático ecuatoriano con un algún cargo internacional, hecho que según los acuerdos de Viena en materia diplomática darían por finalizado el asunto, permitiendo la salida del país del creador de Wikileaks de 41 años de edad.

Todos sabemos que la intencionalidad de Assange es evitar su extradición a Suecia (donde simplemente está llamado a declarar ni siquiera aún como imputado), ante la más que previsible opción del gobierno sueco de extraditarlo a Estados Unidos acusado de desvelar secretos de estado.

De este asunto me gustaría detenerme en dos puntos a considerar. El primero tiene que ver con la tímida reacción de los organismos internacionales (a excepción de ALBA y UNASUR), que prefieren mirar para otro lado porque saben que el asunto salpica sus propias vergüenzas. Cuando se desvelan todos los documentos de Wikileaks, en una experiencia única de transparencia informativa, descubrimos la violación de los Derechos Humanos realizada por EE.UU., con vuelos irregulares, secretos y apresamientos ilegales sin ningún tipo de defensa; el confinamiento vergonzoso en la base de Guantánamo con torturas y vejaciones, sin que las Naciones Unidas ni la Corte Penal Internacional hicieran lo más mínimo, no ya por condenar dichas acciones irregulares, sino ni siquiera por tomarlas a trámite para investigarlas.

El ridículo más espantoso de estos y otros organismos (la OEA y la propia Unión Europea que miró para otro lado y fue connivente con algunas acciones irregulares) pusieron al descubierto que Estados Unidos podía campar a sus anchas en la escena internacional y hacer realmente lo que les diera la gana o, dicho de otra forma, aquello que considerasen oportuno para salvaguardar su seguridad nacional.

Toda la comunidad internacional es corresponsable por no haber investigado y, en su caso, condenado las informaciones abiertas desde los documentos de Wikileaks.  Por eso tiene miedo Julian Assange, mucho más que fundado, a que su extradición a Suecia suponga un intento de escarmiento por parte de Estados Unidos que pediría de inmediato la extradición, corriendo el peligro incluso de enfrentarse a una condena ejemplar juzgado por una comité militar, ni siquiera con un juicio civil.

El otro aspecto a resaltar es el papel de Ecuador. La imagen internacional del presidente Rafael Correa no pasaba por sus mejores momentos después de las fuertes rencillas con los medios de comunicación del país, algunas de las cuales han terminado en los tribunales. Correa ha aprovechado lo mediático del tema para asumir la responsabilidad de no permitir el desenlace descrito arriba, evitando el escarnio de Assange y obteniendo, al mismo tiempo, un reconocimiento internacional que estaba bajo mínimos.

Sin duda Julian Assange habría valorado en qué Embajada debería solicitar asilo, eligiendo a Ecuador con la confianza de que su conocido Rafael Correa asumiría dicho apoyo. El Reino Unido se ha equivocado con sus primeras declaraciones de intento de toma de la embajada, pensando que Ecuador es un país pequeño, poco relevante para sus intereses y que tenían que mantener su imagen internacional de duros en este tipo de asuntos.

Y se ha equivocado porque, aunque Ecuador no es lo mismo que si se hubiese refugiado en la Embajada de Canadá o de Brasil, la opción ecuatoriana cuenta con el respaldo legal de la Convención de Ginebra, el apoyo de América Latina y la simpatía de la opinión pública internacional por lo que significa el arrope a un personaje que nos desveló en qué mundo vivimos y en qué condiciones de ilegalidades de Estados lo hacemos.

martes, 10 de abril de 2012

VI CUMBRE DE LAS AMÉRICAS


 En estos días y hasta el próximo domingo 15 de Abril, se realizará en Cartagena de Indias (Colombia), la VI Cumbre de las Américas que se presenta con algunos puntos interesantes en su agenda listos para ser desgranados.

Lejos de la pomposidad de anteriores eventos, Cartagena será una cumbre sosa, de baja intensidad en lo político y con el fantasma de fondo del cuestionamiento permanente a la Organización de Estados Americanos (OEA) por parte de los vecinos del Sur. Estados Unidos continúa perdiendo protagonismo en el área preocupado por sus asuntos internos y los conflictos árabes, mientras que las distintas instituciones de integración subregional puestas en marcha en América Latina y Caribe van tomando fuerza.

La CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe) supone un serio peligro de permanencia para la propia OEA que ha visto disminuido su presupuesto seriamente, así como su influencia política de antaño. UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) continúa con el desarrollo de sus estructuras de integración abordando ya asuntos militares, económicos, monetarios, educativos, de salud y fronterizos.

En lugar de interesar las declaraciones de intenciones que se esperan en la cumbre, hay que resaltar la presencia de Obama en la misma, la ausencia de Cuba por excluida y de Ecuador por la exclusión de Cuba, (no sabemos si habrá algún país más que decline la participación) y el nuevo encuentro en Dilma Rousseff, presidenta de Brasil con Obama en la misma semana, después de la visita de esta a la Casa Blanca.

Brasil se ha convertido en la sexta economía mundial superando a Reino Unido y su visita a EEUU ha puesto de manifiesto los recelos de la casa blanca hacia el gigante del sur. Obama desea mantener una excelente relación con Brasil, pero al mismo tiempo deja manifiesto su malestar por la enorme inmersión carioca en los asuntos internacionales, en muchas ocasiones enfrentadas a las políticas norteamericanas. La agenda de Dilma en Washington así lo ha demostrado: un encuentro frio con Obama y nada de invitación a cenar en la Casa Blanca como suele hacerse con otros mandatarios.

Cuba estará en la agenda de Cartagena ya que EEUU pretende insistir en su política de aislamiento y bloqueo, mientras la gran mayoría de los países latinoamericanos pedirán el levantamiento del embargo y la inclusión cubana en las próximas cumbres. Obama se empeñará en ello aunque lo hará vestido con una “guayabera”, prenda cubana por excelencia, aunque de diseño especialmente elaborada para él. EE.UU siente que se le escapa su patio trasero, que China ha entrado con muchísima fuerza en la economía de América Latina y que las propuestas de integración regional siguen cuajando a pesar, o por encima, de los intereses de Estados Unidos.

Aparecerán otros temas sobre la mesa de la Cumbre, como la demanda Argentina sobre las Islas Malvinas, políticas sobre el cambio climático, economías para tiempos de crisis mundial y algunos asuntos más; pero lo realmente importante estará, como siempre, en los encuentros bilaterales o multilaterales, donde podremos ver algunos vacíos a Estados Unidos impensables en otras épocas.

Quizás sea esta VI Cumbre una de las últimas que celebre la Organización de Estados Americanos si el avance previsto de la CELAC y UNASUR se consolida en los próximos dos años tal y como se espera. No obstante, siempre hay que observar con atención los resultados finales de este encuentro y los detalles colaterales que se darán en Cartagena.