Mostrando entradas con la etiqueta POBREZA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta POBREZA. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de febrero de 2016

SOMOS PLANETA

Mientras los Estados se empecinan en fortalecer los nacionalismos y levantan barreras cada vez más infranqueables, la conciencia de que somos planeta avanza en todos los órdenes de nuestra vida. Los efectos del cambio climático nos sitúan por igual ante una apuesta global que hemos de abordar con prontitud y energía; la pobreza y la desigualdad mundial es un problema de la humanidad a la que pertenecemos y no solo de los países que la sufren; la alimentación, la educación y la salud de todos los habitantes del planeta deben ser asunto global; el cuidado y sostenibilidad de la Tierra debe ser garantía para las generaciones futuras.

Cada día sentimos con mayor nitidez la necesidad de abordar las cuestiones globales desde posicionamientos comunes. Lamentablemente, la división en Estados condiciona en todos los niveles las posibilidades de avance como sociedad planetaria. Naciones Unidas sigue sin cumplir un papel de Gobierno Global, viéndose condicionada permanentemente por los intereses económicos de las multinacionales que presionan a sus respectivos gobiernos en interés propio. Es obvio, que prima más el control sobre las materias primas, los hidrocarburos, minerales, aguas y el negocio de las guerras, que la necesidad de caminar juntos hacia un mundo mejor.

Tenemos pendientes como humanidad muchos retos: acabar con la desigualdad económica, social, de género, política y de derechos civiles; poner punto final a la contaminación de la Tierra; cuidar cauces y ríos, bosques y océanos; hacer sostenible el desarrollo mundial en armonía con el resto de seres vivos; trabajo digno, vivienda, agua, electricidad, salud y educación. Pero está claro que el sistema que nos hemos dado a nivel mundial no funciona. Establecer líneas fronterizas que nos separan en todos los órdenes solo sirve para que se sostenga un modelo financiero y económico internacional, que exclusivamente vela por sus intereses para obtener utilidades.

Es hora de darle una repensada a estructuras internacionales que asuman realmente el caminar juntos en la resolución de los principales problemas que nos afectan. Mientras que nos entretengan con los temas domésticos nacionales, regionales o locales, la globalización económica vencerá en todos los órdenes, convirtiéndonos en meros espectadores de nuestro paso vital mientras desde sus laboratorios maquiavélicos nos dibujan el mundo y un escenario para que cada quien cumpla el papel preestablecido.

Hemos de tomar conciencia global de que Somos Planeta y que todo aquello que ocurra en el mismo nos afecta por igual. Actuar localmente, pensando en la globalidad. O nos salvamos todos o perecemos todos. Cuando analicen en siglos venideros nuestro actuar como especie nos darán un suspenso general por no haber entendido nuestra pertenencia planetaria.







sábado, 16 de enero de 2016

LA CUESTA DE ENERO


Los informes económicos del Banco Nacional, indican que ha disminuido sensiblemente el ahorro de los españoles, al tiempo que se ha acrecentado el consumo y reactivado con pequeños porcentajes las cifras de ventas. Sin embargo, cientos de miles de familias ni tienen ahorro sensible ni pueden permitirse superar la tan temida cuesta de enero.

Estirar nóminas menguantes se ha convertido en el deporte nacional y cada vez nos parecemos más a los cubanos en aquello de “resolver”. Separar el dinero para pagar la hipoteca o el alquiler, la luz, el agua, el transporte, los alimentos básicos, ropa y calzado, dejan a muchísimas familias a cero, pero no a final de mes, sino a mediados.

Nos hemos acostumbrado a esta realidad con salarios muy reducidos que hacen que muchas personas que trabajan continúen en la espiral de la pobreza y de la preocupación por el día a día. El gobierno del PP muestra continuamente la bajada del desempleo como un éxito de su política de restricciones, pero oculta que los empleos creados no perciben, en su mayoría, salarios que permitan vivir con desasosiego y hacer frente a los gastos enormes de los servicios básicos.

Hemos perdido, en menos de ocho años, las garantías de seguridad que otrora nos daba un trabajo como reflejo de formar parte del grueso de la ciudadanía en una campana de Gauss. Más de 400.000 jóvenes han salido del país en busca de cualquier tipo de trabajo, mientras que los que obtienen un contrato en España saben que suelen durar días o semanas y en raras ocasiones llegará a los 1.000 euros de salario mensual.

La cuesta de enero ya nos dura desde 2008 y vivimos en ella asumiendo que estos cambios en las relaciones con el mundo del trabajo y de los salarios han venido para quedarse. Hemos detectado, con toda claridad, que la crisis o la estafa de la crisis, ha sido utilizada para establecer nuevos modelos en la contratación y el empleo, colocándonos en una renta per cápita y en un índice de Consumo Individual Efectivo por debajo de la media europea.

Estancados ahí los datos durante varios años, deja de funcionar el sentimiento de que es fruto de la denostada crisis, que esta ya ha sido superada y que lo que tenemos es lo que hay. Nadie espera ya volver a tiempos mejores que cada vez son más olvidados y entramos en la normalidad de unas condiciones salariales pésimas y estrechas y un nivel de vida más cercano a finales del siglo pasado que al actual.

Los cinturones se han ajustado todo lo posible y el concepto de cuesta de enero se mantiene durante todo el año. Después de algunos homenajes fruto de las fiestas navideñas, volvemos a la triste realidad de los ajustes intrafamiliares y la economía real, siempre tan alejada de los datos de la economía oficial.


lunes, 30 de junio de 2014

RICOS Y POBRES.


Ha calado hondamente en la población la situación de desesperación por la realidad en la que vivimos. Cientos de miles de familias han caído al umbral de pobreza y decenas de miles al de pobreza extrema. El paro continúa estancado en torno a 6 millones de personas, el juvenil supera el 54%, los contratos basura aumentan y la inestabilidad en el empleo con sueldos bajos está a la orden del día.

De otro lado, también aumentan los ricos en España. En lo que va de año se han sumado varios miles a aquellos que poseen más de un millón de euros. La explicación la podemos encontrar en políticas gubernamentales que continúan beneficiando a los que más tienen y enviando a la exclusión a los que menos tienen.

La afirmación popular del “siempre ha habido ricos y pobres”, cobra peso al ver eternizarse una situación catastrófica de la que tardaremos varios lustros en salir. Pero la clave no está en los refranes, sino en las políticas públicas aplicadas por un gobierno neoliberal, sometido a los dictados de la troika y al servicio en exclusiva del poder económico y financiero.

En estos años de crisis brutal, la población se ha ido acostumbrando a los efectos de la misma: compra menos, gasta menos, sale menos, recorta gastos básicos, para intentar llegar a final de mes a duras penas. Más de un millón de familias en España no llegan al día 10 del mes. Pero ese habituarse no tiene nada que ver con la aceptación de la realidad impuesta, teniendo bien identificados a los culpables de la misma y habiéndoles tomado la matrícula para las próximas elecciones.

Va creciendo la conciencia ciudadana de que ellos son los que realmente ponen o quitan políticos. Y han sido tan duros los efectos provocados por los gobiernos de Zapatero y de Rajoy, que la gente madura su elección para poner a cada uno en su sitio. En las europeas se ha sacado tarjeta amarilla al PP y al PSOE, castigándolos ejemplarmente, pero es muy posible que en las municipales, autonómicas y generales del próximo año a más de un partido se le saque la tarjeta roja.

Hay quienes intentan reinventarse a toda máquina para no perder espacios electorales. Hay quienes forjarán coaliciones para evitar el derrumbe y otros que van a sufrir un estancamiento tan descarado que se plantearán la reconversión o la unión con otros partidos del mismo espectro ideológico.

Nos queda mucho que ver en estos meses venideros, pero lo que no va a cambiar es el sentimiento de estafa que tienen millones de ciudadanos por las políticas restrictivas y recortes de servicios públicos fundamentales. Avanzamos, indefectiblemente, hacia un cambio social y político, donde los ciudadanos tienen la batuta para que los músicos políticos toquen las piezas que los directores digan. El cambio está garantizado, lo que no sabemos muy bien es hacia dónde. Pero eso lo decidirán los electores cuando llegue su momento mientras los partidos se esfuerzan por seguir resultando atractivos.





martes, 24 de junio de 2014

MUNICIPIOS INTELIGENTES.


La gestión municipal va recobrando actualidad en la medida en que se acercan las elecciones municipales de mayo de 2015. Todos los partidos políticos se encuentran preparando su artillería para lanzar a la palestra a sus candidatos y garantizarse determinados éxitos en la contienda electoral. Creo que es un buen momento para poner a debate algunas cuestiones relacionadas con la gestión municipal, la participación de la ciudadanía y las opciones de trabajo desde los ayuntamientos.
Lamentablemente, en esta época de crisis que estamos atravesando, hemos podido comprobar la fragilidad de los entes municipales para poder abordar las problemáticas que afectan a sus ciudadanos. Siendo el principal problema actual el PARO, los municipios no han sido capaces de lanzar propuestas viables (siempre dentro de sus competencias y presupuestos) para abordar esta problemática social de tanto impacto. Y eso es así porque se ha instalado en la concepción ideológica de los partidos que los Ayuntamientos son entes de la Administración Pública encargados fundamentalmente de la prestación de servicios a los ciudadanos. Por ello, lo que cobra especial relevancia en su día a día es la planificación de la recogida de basuras, el transporte público, la limpieza de calles, alumbrado, aceras y pavimentos, parque y jardines, cementerios y poco más. Estos son los servicios que el ciudadano ve y utiliza día a día y son sobre los que se vuelcan los ediles en su trabajo cotidiano.
Pero un municipio es mucho más, es la condición identitaria de pertenencia al municipio y que conlleva que siendo el Ayuntamiento la entidad pública más cercana al ciudadano, los concejales deberían preocuparse de los problemas acuciantes que tienen los vecinos. Por ello, resulta grave haber comprobado que ningún municipio haya sido capaz de poner en marcha medidas de creación de empleo en su ámbito y planificar acciones de políticas públicas que abordaran posibles soluciones al momento de crisis que venimos padeciendo, evitando la exclusión social y promoviendo alternativas.
Y esto es así porque los Alcaldes a la cabeza de los gobiernos municipales y de la entidad, mantienen la concepción de partidos clásicos de que el Ayuntamiento está para gobernar la miseria, o lo que es lo mismo, prestar los servicios que pueda de la mejor forma posible y gestionados con la mayor de las transparencias. Pero eso sólo nos conduce a una entidad prestadora de servicios que, como en el caso actual donde la crisis golpea brutalmente a sus vecinos, pasa olímpicamente del tema, mirando para otro lado (eso es culpa del Gobierno Central o competencia del Gobierno Autonómico) y se enroca para seguir desarrollando sus políticas públicas de gestión de la miseria.
Ya deberían haber evolucionado los representantes municipales hacia una visión mucho más holística de sus quehaceres públicos, sabiendo planificar con inteligencia sobre los problemas de su ciudad, no despegándose de los que afectan de lleno a los ciudadanos y trabajar por sus ciudades con el compromiso y la responsabilidad de quien tiene como principal función lograr el bienestar de la comunidad que conforma su municipio. Pero claro, de eso, los políticos actuales no saben.




lunes, 9 de diciembre de 2013

GOBIERNO MEDIOCRE.

Instalados en que la realidad es la que impone las políticas y que no se puede hacer aquello que vaya en contra de los intereses de Europa (Alemania), nuestro gobierno está demostrando la incapacidad para llevar a cabo medidas de alcance con resultados a medio y largo plazo. Ninguna de las medidas tomadas hasta ahora estaría dentro de un plan, una estrategia con verdaderos visos de previsibilidad ante la grave situación que atenaza a España, desde las pensiones hasta la educación, pasando por la sanidad y el empleo, la estructura política del estado o el incremento de la pobreza.

Ni siquiera son capaces de responderse a las preguntas básicas de la planificación: Cuando se toma una medida, siempre hay que analizar a quién beneficia y a quién perjudica, al tiempo que cabe preguntarse lo mismo en caso de que no se tomase dicha medida. Esta dinámica es utilizada por la gran mayoría de los que nos dedicamos a la Planificación Estratégica y su análisis y conclusiones suelen ser de lo más certeras, evitando la improvisación y el despilfarro de propuestas y presupuestos.

Nuestro gobierno es mucho más cortoplacista y lo que le interesa son los resultados que se tendrán en las próximas elecciones, no gobiernan para las próximas generaciones sino pensando en el rédito electoral de determinadas medidas. Muchos políticos del arco parlamentario les acompañan en esa dinámica, pues realizan también oposición cortoplacista basada en la contestación inmediata (normalmente en negativo) sobre las propuestas y ocurrencias gubernamentales. Básicamente el PSOE, alejado de un plan real alternativo, cegado por la alternancia, adolece de una visión holística que les sitúa en el amarre del bipartidismo como forma de gobierno.

Es cierto que la mayoría de la población se deja seducir por los resultados inmediatos de la aplicación de determinadas políticas públicas y que eso lo saben muy bien los dos trasatlánticos, pero no lo es menos que muchos ciudadanos comienzan a pensar en futuro, sobre todo en aquellas decisiones que nos afecta a medio y largo plazo. En la medida en que la población vaya valorando posicionamientos más de Estado y menos de Partidos, la permanencia del bipartidismo corre peligro. En política no basta pensar en el hoy sino, sobre todo, pensar en el mañana sabiendo que el país será distinto en población, problemáticas y necesidades.

De momento esto es lo que tenemos: un Gobierno atónito, con encefalograma plano y que actúa más como delegado de Alemania que como responsable último del futuro de los españoles. Es la clave que tenemos la obligación de cambiar en las próximas elecciones generales.


martes, 12 de noviembre de 2013

RIESGOS GLOBALES.


Ha llegado a mis manos el informe de la compañía Marsh&McLennan sobre Riesgos Globales 2013, elaborado para su debate en el Foro Económico Mundial. El informe tiene una proyección a 10 años y nos presenta las posibles realidades con las que nos podemos encontrar y los riesgos que las mismas conllevan. Resulta sorprendente la afinidad entre algunos de los temas abordados por el Club Bilderberg (reunión secreta anual de líderes mundiales y VIP), y lo que analiza el Foro. De lo poco que ha trascendido del Club,  sabemos que este año han dado prioridad a la superpoblación mundial, planteando las alternativas y escenarios posibles sobre el dato de los 9.000 millones de habitantes en el planeta.

Algunas de las propuestas que recoge el informe de Riesgos Globales están íntimamente relacionadas con este asunto. Llama la atención que se detengan especialmente en los peligros de la complacencia respecto a la salud humana. Mantiene el informe que “el sistema de salud es un sistema crítico que se enfrenta constantemente a nuevos retos, ya sean nuevas pandemias o enfermedades crónicas” y advierten sobre “la posibilidad de que los actuales antibióticos dejen de estar a nuestra disposición en un futuro próximo, debido a la ineficacia de los mismos por las mutaciones bacterianas”.

Asegura el informe que en breve tiempo “corremos el peligro de regresar a una época preantibiótica en la que un simple rasguño podría ser fatal”. Los seguidores de la teoría de la conspiración, afirman que se estarían poniendo en marcha la inoculación de virus y bacterias por distintos métodos y medios para obtener un freno comedido a la superpoblación, siendo uno de los métodos más baratos el suministrar los antibióticos para enfermedades menos peligrosas a fin de conseguir la ineficacia en posteriores tratamientos complicados por mutación de las bacterias.

Sobre este asunto, concluye el informe que “hay una resistencia nacional a abordar los riesgos globales que en sí misma comporta un riesgo”. Es decir, orienta sobre la necesidad de que alguien o algo, ante la resistencia de los países, asuma el liderazgo y la acción para frenar los efectos de la complacencia sanitaria. Aquí los conspiradores apuntan que ya existen organismos secretos que, utilizando a ciertas poblaciones pobres y marginales, están poniendo a prueba los efectos de ciertos agentes externos para reducir o frenar el incremento de la población mundial.


Es cierto que en el informe también aparecen otros temas, como la fuga del cambio climático, el aumento significativo de los conocimientos científicos, el uso sin escrúpulos de la geoingeniería o el descubrimiento de vida alienígena. Pero resulta chocante que incluyan en el informe “los altos costos del aumento de la esperanza de vida”, señalando que sufragar los costos asociados con la tercera edad podría convertirse en un grave problema mundial. Como ven estamos en buenas manos.

viernes, 28 de diciembre de 2012

UN MUNDO PARA IGUALES.


Se acaba 2012 y muchas personas trasladan y hacen públicos sus pronósticos para el 2013 en lo económico, político y social. Marcadas las reflexiones por un año nefasto en las políticas económicas del gobierno del PP, que han empobrecido nuestro país y disminuido la garantía de los servicios básicos a la población, vamos a afrontar el 2013 desde una perspectiva reduccionista en el consumo y con los miedos propios de pérdida del empleo, disminución de los ingresos, viendo peligrar las pensiones y camino a un rescate que parece inevitable.

En estos momentos de deseos y compromisos, eliminando los tópicos de ir al gimnasio, apuntarnos a inglés y ponernos a dieta, sería importante reflexionar sobre nuestra evolución como especie y recapitular en qué estamos fallando para que nuestra sociedad no sea feliz o al menos no lo sea del todo.

El problema fundamental que priorizo parte de la hipótesis de que no hemos conseguido situarnos como “Iguales”. Iguales en Derechos, iguales en Obligaciones. Si bien es cierto que fallamos en lo fundamental de la igualdad que es la redistribución de la riqueza (pocos siguen teniendo mucho y muchos tienen muy poco), no lo es menos que tampoco existe igualdad de oportunidades, igualdad entre géneros, ante la ley, igualdad salarial, igualdad en el valor de nuestro voto y un largo etcétera que haría interminable esta nota.

Quizás para poder plantearnos en serio la consecución de la igualdad plena, hemos de incidir con fuerza en la redistribución de la riqueza (o de la pobreza), como elemento clave de todos los demás procesos de igualdad. Mientras continuemos propiciando un mundo dividido en pudientes y pobres, en consumidores y hambrientos, con salarios miserables y desempleo, que amenazan con esclavizar a grandes capas de población, no podremos avanzar en todos los estadios de la Igualdad.

Así considerada, la intencionalidad de conseguir la igualdad no debe convertirse en un propósito de fiestas navideñas o para el próximo año, sino en una opción de lucha permanente que hemos de afrontar en el escenario vital donde nos encontremos. Además, hemos de aplicar la máxima al mundo global, es decir, actuar localmente pero pensar globalmente. No puede ser de otra forma en este planeta globalizado si en verdad pretendemos consolidar la igualdad entre los seres humanos.

De nada nos serviría plantear la igualdad cercana si no abordamos con nitidez el grave problema de las diferencias entre nuestros semejantes en todo el mundo. Posteriormente a esa redistribución de la riqueza, estaremos en condiciones óptimas de plantear el resto de igualdades hasta conseguir la igualdad total. Un buen deseo para 2013.