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sábado, 16 de mayo de 2015

INVESTIDURA, NIVEL USUARIO.


Susana Díaz continúa sin recibir ningún apoyo para obtener su envestidura como Presidenta de la Junta de Andalucía. Está removiendo Roma con Santiago, llamando a los líderes nacionales de todas las fueras políticas con representación, excepto a Cayo Lara por motivos obvios, sin que haya servido para nada. Continúa con su discurso pueril de la defensa de los andaluces, cuando han sido los propios electores andaluces los que han dibujado el arco parlamentario que querían. Reparte culpas a diestra y siniestra, pero sigue enrocada en su posición de no ceder ante nada ni ante nadie.

Acostumbrados como estaban a las mayorías absolutas, a excepción del pacto con IU en las anteriores elecciones que les costará la travesía de un largo desierto, el PSOE andaluz no entiende que contando con 47 escaños frente a 62 de la oposición no le queda otra que sentarse a negociar si quiere gobernar. La metodología de la negociación exige no solo que haya que ceder por ambas partes en sus puntos iniciales, sino que además se lleguen a posiciones comunes que permitan alumbrar una continuidad del gobierno resultante. No serviría de mucho que ahora pudiera obtener la investidura en solitario, sin pactos, si a la vuelta de la esquina la oposición en bloque le vota en contra unos presupuestos o les neutralizan todas las leyes que vayan al parlamento para su aprobación.

Los electores andaluces han dicho dos cosas el 22 de Marzo: Primero, que no querían un gobierno de mayoría absoluta, cosa que no ha entendido la señora Díaz enarbolando sus buenísimos resultados; y, Segundo, que el apoyo mayoritario lo tienen las fuerzas políticas situadas a la izquierda del tablero, mensaje suficiente como para sentarse a negociar con ellas.

Pero de nuevo se hacen oídos sordos a la ciudadanía, pretendiendo echar la culpa a los demás partidos, insistiendo en el bloqueo, rememorando la inexistente “pinza”, denunciando el estancamiento de la gestión autonómica y casi exigiendo que se le dé lo suyo. Lo último ha sido recurrir al lobo de que habrá que repetir las elecciones, lo cual representaría el mayor fracaso del PSOE andaluz en su historia política en esta comunidad.

Cuando Susana Díaz decidió adelantar las elecciones, al borde de un ataque de soberbia, debió contemplar que se diera esa realidad entre las posibilidades electorales. Quizás intereses personales de carrera hacia la Moncloa le nublaron la visión política de lo que necesitaba realmente Andalucía. Pero ahora el daño ya está hecho y le toca al PSOE, no a los demás partidos, mover ficha. Si quieren gobernar tienen que sentarse a pactar y negociar por el bien de los andaluces. Si lo que quieren es estirar el chicle para ver los resultados del 24 de Mayo y que se fuercen entonces los pactos de la “Gran Coalición” con el Partido Popular, será su responsabilidad.

De momento, el PSOE sigue haciendo el ridículo más espantoso simulando desconocer a los demás y los andaluces les castigarán por no haber sabido entender los resultados electorales.

jueves, 23 de abril de 2015

DERECHO A MORIR DIGNAMENTE.


En tiempos difíciles donde están en juego derechos fundamentales básicos para la vida y cuando las movilizaciones sociales masivas reclaman vivir con dignidad, no deberíamos olvidar la necesidad de avanzar en la demanda del derecho a morir dignamente.

La Eutanasia, que significa “Buena Muerte”, es la acción u omisión que acelera la muerte de un paciente “desahuciado”, con la intención de evitar sufrimiento y dolor. Nuestro ordenamiento jurídico no ha abordado aún esta cuestión, a pesar de que la mayoría de los partidos políticos lo contemplan en sus programas electorales. Parece que será cuestión de tiempo que se modifique el código penal para dar cabida con exactitud a este derecho fundamental de las personas. En Europa, Reino Unido, Bélgica, Holanda y Suiza, ya lo contemplan, avanzando el resto de países con paso firme en la propuesta.

No obstante, aunque en España no hayamos abordado el tema en toda su dimensión, se han ido dando pasos que hemos de conocer, difundir y estimular. Así, en varias comunidades autónomas, se ha legislado sobre algunos aspectos relacionados. Andalucía promulgó la Ley de Derechos y Garantías de la persona en el proceso de la muerte (Ley 2/2010), que recoge en su articulado algunos derechos de los enfermos que deberíamos conocer y demandar a los servicios médicos en caso de no cumplirse.

De otro lado, existe la posibilidad de realizar el Testamento Vital, en el que de forma anticipada cada persona puede declarar su voluntad vital, obteniendo un cierto grado de tranquilidad personal y de sus familiares en caso de presentarse situaciones límite. Es una declaración en la que se indica la voluntad individual sobre los cuidados médicos que se desean o no se desean recibir. Este documento se incorpora a la Historia Clínica y es revocable en todo momento.

Lo que si parece urgente es la despenalización de la eutanasia y el suicido médicamente asistido para enfermos avanzados que libremente desean liberarse de un sufrimiento que viven como intolerable. Cada persona, desde su moral individual, debería decidir sobre el uso o no de su derecho a una muerte digna. A nadie se le va a obligar en un sentido u otro, tal y como ocurre con otros derechos como el aborto.

El Comité Europeo de salud pública del Consejo de Europa, declaró en 1981 “se muere mal cuando la muerte se deja a lo irracional, al miedo, a la soledad, en una sociedad donde no se sabe morir”. Y la Ley de Muerte Digna de Andalucía 2010, insiste en que “La muerte también forma parte de la vida. Morir constituye un acto final de la biografía personal de cada ser humano. Por tanto, el imperativo de la vida digna alcanza también a la muerte. Una vida digna requiere una muerte digna”.



sábado, 28 de marzo de 2015

NACIONAL SUSANISMO


Desde la puesta en escena del “triunfo electoral” del PSOE en Andalucía del pasado domingo, con Susana Díaz y un séquito de dirigentes bajando la rampa en tropel con sonrisas de oreja a oreja, ha llovido bastante. Una semana después, toca reflexionar sobre el horizonte dibujado en Andalucía, los peligros que se ciernen sobre esta comunidad y el futuro inmediato de un gobierno en minoría.

La campaña de Susana ha estado pivotando sobre dos ideas clave: 1) los demás son muy malos y no quieren a esta tierra; y, 2) Yo soy la salvadora y defensora de Andalucía, quien me ataca a mí ataca a Andalucía. Una ley electoral, que sigue siendo tremendamente injusta, le ha vuelto a dar al PSOE 47 diputados, los mismos que tenía anteriormente. Pero la lectura real de votantes, dice que el PSOE ha perdido 120.000 votos en este lance. El arco parlamentario se amplía con la irrupción de Podemos y Ciudadanos, y tanto PP como IU se hunden en la inopia de los castigados y del pelotón de los torpes.

Indagando sobre las caras, sonrisas y declaraciones de los funcionarios del partido de primer, segundo y tercer nivel, han ido apareciendo los verdaderos sentimientos socialistas. Se ha escuchado de todo y sin tapujos: “si a pesar de los ERES y del tema Formación, hemos tenido este resultado, significa que Andalucía es nuestra”; “Susana se ha ganado el cariño de los andaluces para defender nuestra tierra y aquí hay para rato”, o “la gente ha apoyado más a Susana como esperanza que al PSOE”.  Todas estas opiniones de los gregarios iban acompañadas, por supuesto, de un enorme toque de orgullo y satisfacción por continuar cuatro años más en sus cargos y puestos de responsabilidad en la mamadera.

La estrategia del PSOE en Andalucía ha dado resultado: separarse de lo mal que lo hicieron los anteriores y colocar a Susana como una Evita salvadora. Sin embargo, las cosas no le han salido tan bien como ella pensaba al adelantar los comicios. Tiene difícil el apoyo en la investidura, que al final conseguirá, pero mucho más complicado tendrá la gestión de gobierno en minoría. El PP no ha hecho una verdadera oposición en 34 años y no la va a hacer ahora, pero los grupos políticos emergentes, Podemos y Ciudadanos, tienen la oportunidad de realizar un estrecho marcaje a las políticas socialistas avivando la triste y plana vida parlamentaria.

Por la trayectoria de los 18 meses de gobierno anteriores de Susana Díaz, la campaña electoral y las declaraciones tras el “triunfo”, el PSOE mantendrá su estrategia de hacerse fuerte desde las estructuras de la Junta de Andalucía, con un nuevo reguero de prebendas y clientelismo de pesebre. Además, en los discursos y manifestaciones de la Presidenta veremos como se reitera, una y otra vez, en el mensaje de que todos van contra Andalucía cuando se ataque a Susana, enarbolando la bandera en la que se envuelve para despistar al personal y reiterando mil veces que “Andalucía, soy yo”. Con estos mimbres de Nacional Susanismo, ya me atrevo a diagnosticar que este Parlamento no durará los cuatro años.



jueves, 29 de enero de 2015

CAMBIO ANDALUZ


En las elecciones del próximo 22 de marzo, Andalucía debe decidir entre más de lo mismo o cambio real y alternativo. Después de 35 años de gobiernos socialistas, con muletillas del PA y de Izquierda Unida, la comunidad presenta sus índices más nefastos en desempleo general, paro juvenil, disminución de la calidad en sanidad y educación, recortes en dependencia y un estancamiento de la economía provocado por dar el valor absoluto al rubro del turismo y no poner en marcha planes estratégicos de diversificación económica que construyan un nuevo mapa de desarrollo. El número de pobres ha crecido considerablemente y la pobreza extrema atenaza a cientos de miles de familias.

Las propuestas de los partidos viejos, enquistados en los juegos parlamentarios y en las partidas de ajedrez, no han servido para nada. Los últimos tres años de gobierno de coalición, con una Izquierda Unida perdida en la esquizofrenia de la revolución y los sillones, han sido los menos productivos de toda la historia de la Junta de Andalucía. Se ha pasado de puntillas sobre los problemas reales de los andaluces, utilizando los mismos como mera retórica argumentativa para quedar bien en los plenos y mantenerse con sus palabras vacías en la ignominia de los que aprietan botones al votar para mantener sus privilegios.

La gente ya está cansada de este tipo de política y de políticos. Hay que apostar por un cambio real que coloque a la institución andaluza al frente de los problemas de la población, que tenga capacidad para planificar un futuro de alternativas reales que se construye con propuestas serias y arquitectura del cambio. Eliminar la administración paralela, reconducir la nefasta gestión de lo público, acabar con la corrupción de una vez, trabajar para romper la Andalucía de primera, de segunda y de tercera, que los socialistas han fabricado sin pestañear.

Andalucía no puede ser sólo un gran “Parque Temático” para el turismo internacional y nacional, descuidando a nuestros agricultores, ganaderos, pescadores, al tiempo que se cercenan opciones de crecimiento industrial cuyo tejido ha sido dilapidado en un plis plas. Los malos gobernantes, centrados en la máxima de gobernar la miseria, tiraron la toalla hace mucho tiempo para convertirse en manijeros de los nuevos señoritos del sistema financiero. Renunciar a la transformación ha sido su gran pecado que tendrán que expiar saliendo de las instituciones.

Es el momento del cambio, de poner en marcha una transformación real de nuestra tierra, de implicar a toda la población posible en una nueva Andalucía que se programe al corto, medio y largo plazo. Basta de tantas mentiras y campañas de marketing electoralista. Basta de vividores de la política con perfiles tan bajos que no superarían una simple oposición. Ahora podemos cambiarlo, ahora es el momento del cambio para Andalucía.





miércoles, 17 de septiembre de 2014

LA CASTA


Se ha puesto de moda (discurso de Podemos), hablar de la “casta” para referirse a aquellos grupos y personas relacionados con el poder político, financiero, empresarial y mediático, que mandan y han mandado en nuestro país. El adjetivo, califica su intencionalidad de que nada cambie, que sus privilegios sigan intactos y que de modificar algo sea para obtener mayor tajada.

Ha calado el mensaje en todos los sectores señalados, sobre todo en el político de donde todos quieren salirse de la definición, con argumentos tan peregrinos como: “yo no soy casta, mi padre es fontanero”, de Susana Díaz, Presidenta heredera de la Junta de Andalucía, o “ ellos también son casta ya”, de Esperanza Aguirre, otrora Presidenta de la Asamblea de Madrid y mandamás en el PP madrileño. Cientos de personas de la “casta” que esgrimen argumentos justificativos para negar que durante decenas de años han coadyuvado, por acción u omisión, a empeorar las condiciones de vida del pueblo llano, erigiendo en clase política sin la cual nada sería posible.

Se han aferrado a una concepción de la vida pública excluyente, donde los únicos ejecutantes y tomadores de decisiones eran ellos, que para eso les había elegido el pueblo, baluarte de la democracia conseguida en nuestro país tras la muerte del dictador fascista. Se han apropiado del concepto global de democracia y de todos los beneficios y presencias en parlamentos, instituciones, consejos de administración de empresas públicas y privadas, para convertirse en la “casta” dirigente, en vanguardia de lo que pensaba el pueblo soberano que les votaba en las urnas.

En el espectro de los pertenecientes al grupo, su capacidad, su preparación personal, cualidades para la función pública, han ido desmejorando conforme avanzaba el tiempo, teniendo en la actualidad una casta política de muy bajo nivel y aferrada a los beneficios que obtienen de su pretendido servicio público. El cordón umbilical que los une con las otras castas (financiera, empresarial, mediática) forma un entramado cuasi mafioso, originando corrupciones de alto y medio nivel, habiendo conseguido una desafección ciudadana hacia la política y los políticos, siendo más grave aún hacia las instituciones.

Así que nadie se rasgue las vestiduras. Haber pertenecido o pertenecer a la “casta” se elige, es una opción como la de no querer pertenecer o no haber pertenecido nunca. Lo importante es saber que la calificación para ser “casta” no la designa ningún tribunal popular revolucionario a la antigua, sino las propias acciones u omisiones de las personas que han hecho posible la denigración de nuestro país.


martes, 26 de agosto de 2014

VUELTA AL CURSO POLÍTICO

Nos preparamos para iniciar el curso político y se nos plantea una carta de cuestiones delicadas a elegir. Por un lado, el empeño estratégico del gobierno del PP para modificar la Ley Electoral Municipal, que permitiría a los candidatos que obtengan el 40% de los votos quedarse no sólo con la Alcaldía sino con mayoría absoluta en el pleno. Algo muy alejado del valor de una persona un voto y que se basa en el riesgo de pérdida de muchas alcaldías importantes por parte de los populares.


De otro lado, el anuncio de Rajoy en su paseo compostelano con la señora Merkel, de la continuidad de las políticas de ajuste estructural, lo que simple y llanamente significa más recortes. Una política económica basada en la disminución de los ingresos y, por lo tanto, del consumo solo puede conseguir el estancamiento de la economía española, que ha visto en los últimos meses como se frenaba el crecimiento de nuestras exportaciones y la deuda pública por encima del billón de euros.

En primera plana, tendremos la celebración de la Diada en Cataluña, donde los partidos por la consulta se volcarán en evitar la posible desolación en la ciudadanía por lo defraudado por Pujol y familia. Así como la preparación del último asalto hacia la consulta del 9 de Noviembre que puede desencadenar en la convocatoria de unas elecciones a modo de referéndum plebiscitario.

Más o menos en esas fechas, la anunciada celebración de la Asamblea Constituyente de Podemos, que contará con miles de participantes y que debe concretar el funcionamiento, organización y criterios políticos de la organización para los próximos tiempos. Todo un reto para una formación con opciones de gobierno en el futuro inmediato.

En Andalucía, cada vez son más los mentideros que anuncian adelanto electoral para el parlamento andaluz, posiblemente en torno a las mismas fechas que los dos puntos anteriores. Le interesa a Susana Díaz no perder el espacio conseguido hasta ahora y a Izquierda Unida que Podemos no esté todavía consolidada como alternativa en la comunidad.

Se verán en el Tribunal Supremo los casos de Griñán, Chaves y cinco consejeros de la Junta de Andalucía por el caso de los ERES. Continuarán las investigaciones en torno al caso Formación con la UGT como protagonista, la presunta financiación ilegal del PP, caso Bárcenas, Gurtel, Noss y una larga lista de escándalos de corrupción para dar y regalar.

Por lo tanto, iniciamos un curso movidito, con momentos que pueden cambiar la inercia de este país, atrancado en su crecimiento y disminuido en sus libertades públicas y democráticas. A preparar la cartera.


sábado, 12 de abril de 2014

EL BOCHORNO ANDALUZ

El espectáculo ofrecido por el gobierno de coalición en la Junta de Andalucía, formado por el PSOE e IU, ha sido bochornoso. En cuarenta y ocho horas han estado cien veces al borde de la ruptura de los acuerdos de gobierno, que hubieran dado como resultado la convocatoria de elecciones anticipadas en Andalucía el mismo día que las elecciones europeas. Se ha escenificado con decreto publicado en BOJA que retiraba las competencias de Vivienda a la Consejería de Fomento y con otro decreto que anulaba el anterior decreto. Y aquí no ha pasado nada, todo sigue igual y el pacto de gobierno sale más fortalecido, según los voceros de ambos partidos. Mientras el PP, en un alarde de misericordia, ofreciendo sus cincuenta diputados a Susana Díaz para aguantar la legislatura.

Definitivamente, hemos de creer que nuestros gobernantes piensan que somos tontos, que nos engañan con cuatro boberías, que el tiempo lo borrará todo en nuestras mentes y que ahora con los pasos en la calle nadie se acordará de la pequeña pelea interna que ha sufrido la coalición de gobierno. Pero la cosa no ha sido tan simple.

Susana Díaz sabe que tiene que pasar por las urnas, que aún siendo legal su nombramiento como Presidenta de la Junta de Andalucía, no tiene la legitimidad que da haber sido elegida por los andaluces. Rubalcaba ya le dejó claro en su momento, que no quería unas elecciones andaluzas con las europeas, porque empañaría el posible triunfo sobre el PP el 25 de mayo y eso se lo quería apuntar él de cara a sus primarias de octubre a presidente del gobierno. A cambio, le dio a Susana todo el protagonismo en el PSOE a nivel nacional para que tomase su puesto entre los respetados barones regionales.

Con el lío de las viviendas entregadas de forma irregular y saltándose una lista de más de 12.000 solicitudes en espera, Susana Díaz intentó tensar la cuerda y justificar el adelanto, in extremis, para el 25 de mayo. No le preocupaba porque era lo que ella hubiera deseado, convocar cuanto antes, ganar las elecciones al PP y tener fuerza, revalidada en urnas, para el diseño de partido para los próximos meses. Pero una vez más, Ferraz impone la cordura para los intereses del Secretario General del PSOE Federal: Ahora no tocan elecciones en Andalucía.

A su vez, Izquierda Unida, tampoco tenía ningún problema en que se adelantarán a mayo las elecciones, por lo que se ha impuesto la paz ante la ruptura y se ha pasado de una suspensión temporal de la convivencia a una convivencia temporal de conveniencia, que se traducirá en unas elecciones anticipadas en otoño, muy posiblemente coincidiendo con las catalanas del 9 de noviembre, aprovechando desacuerdos en temas presupuestarios y recordando la herida del lío de las viviendas.


Así que por mucho que vendan ambos que aquí no pasa nada, lo que realmente les pedimos no es ya que hagan cosas por los andaluces, cuestión que resultaría milagrosa, sino que al menos no nos tomen por idiotas mediáticos y sean serios con la población.

jueves, 13 de marzo de 2014

LA SANIDAD EN PELIGRO

El discurso sobre las bondades del Servicio Andaluz de Salud (SAS) que nos traslada de forma recurrente el gobierno de la Junta de Andalucía, dista mucho de ser una realidad, escondiendo datos sobre inversiones y falta de planificación que nos alejan de una convergencia real no sólo con Europa sino incluso con el Estado.

Durante los últimos cuatro años la inversión de la Junta en Salud ha caído un 17% provocando una serie de deficiencias en la prestación del servicio que ha perjudicado seriamente la salud de los andaluces. Sólo el empeño del personal sanitario, médicos, especialistas y enfermería, ha ido sacando del atolladero al SAS, encontrándose en una situación actual de fuerte estrés a la hora de la atención a los pacientes. Los médicos de familia han visto saturarse sus consultas, los laboratorios han ampliado la toma de muestras en una media de diez días, las listas de espera en quirófanos han aumentado y pruebas diagnósticas presentan un retraso considerable.

Hemos de plantear una gestión de la sanidad con nuevos parámetros, que hagan converger la atención de calidad con las necesidades de los enfermos. Huir de promesas de macro hospitales garantizando el buen funcionamiento de los que tenemos y descentralizando aún más los servicios básicos de atención familiar, alto rendimiento y centros aptos para pequeñas intervenciones quirúrgicas que permitan una especialización real en los centros hospitalarios provinciales y comarcales.

Hemos de mejorar las dotaciones de equipos médicos con la adquisición de nuevas tecnologías que mejoren los diagnósticos, planificar la atención de tal forma que el personal sanitario cuente con tiempo suficiente para una formación continua y actualizada, y que los pacientes puedan recibir a la mayor brevedad una atención personalizada y de calidad. Hay que gestionar bien, con eficacia y eficiencia, y hay que oír a los profesionales y a los usuarios de la sanidad pública.

El gasto sanitario por cabeza coloca a Andalucía a la cola de las Comunidades Autónomas en España. La media es de 1.204 euros por habitante/año y en Andalucía se dedican 980 euros por persona, muy lejos de los 1.541 del País Vasco o de los 1.400 de Navarra. Somos los que menos gasto tenemos por habitante en la salud pública y no es precisamente porque se gestione mejor. Hace falta un diagnóstico serio de nuestra sanidad para abordar los problemas que tendremos en los próximos 10 o 15 años, donde nuestra población envejecerá considerablemente en Andalucía y hemos de tener los dispositivos activados para evitar la improvisación. El Baby Boom de los 60 comenzará a necesitar masivamente los servicios de salud y se hace preciso ir adaptando la cobertura sanitaria a esos tiempos, de lo contrario nos encontraremos desbordados por la falta de planificación que se deduce simplemente de observar la pirámide de población.


martes, 11 de marzo de 2014

VAMOS A LLEVARNOS BIEN.

La triste realidad de la economía andaluza, el altísimo desempleo, la pésima gestión de la sanidad pública y los serios problemas que tenemos en educación, no han estado en las conversaciones de la presidenta heredera y del heredero del dedazo. La foto de la entrevista entre Susana y Juanma estaba destinada a las portadas, pero no a los problemas de fondo que afectan a los andaluces.

El pasado domingo tuve la oportunidad de entrevistarme con un grupo de jóvenes que acaban de adquirir su mayoría de edad y que, por tanto, podrán ejercer su derecho a voto en las próximas elecciones. Les preguntaba sobre su impresión de la política, de los partidos políticos, del gobierno de la Junta y mil cosas más en una conversación agradable y distendida. Me sorprendió que pasados las primeras arengadas de que todos son iguales y que no confiaban en los políticos, tuvieran la clarividencia de comenzar a separar y disgregar su pensamiento.

Sus conclusiones eran contundentes: No aprecian que desde la Junta de Andalucía se le preste atención alguna a los jóvenes, la educación que se imparte no les anima para nada a superarse y entrarán la mayoría en una carrera universitaria porque es lo único que les queda por hacer. Ninguno de los partidos del parlamento se preocupa de que los jóvenes no tengamos trabajo, que más de del 65% nos en encontremos en el paro y, dicen como conclusión, para eso ¿para qué queremos un gobierno en Andalucía?

Sabían separar lo mal que lo hacen de lo que bien que se podría hacer, dando la impresión de que hubiesen estudiado los frescos de los hermanos Lorenzetti del Palacio Público de Siena, para concluir que no votarían a ninguno y que tenían esperanza de que otras fuerzas políticas nuevas, con empuje y con coraje asumieran de una vez los problemas reales que tienen los jóvenes y Andalucía en general.

Mientras, en el Palacio de Gobierno andaluz, los de la sonrisa hablaron de todo sin hablar de nada, buscando la foto y las caras de la felicidad y de la normalidad, porque entre bomberos han decidido no pisarse mucho la manguera. Pareciera que tapándose con la mano, para que no pudiera nadie leer sus labios, se hubiesen dirigido las famosas palabras del “Vamos a llevarnos bien”. Ambos tienen tantísimo que ocultar y tantísimo de lo que rendir cuentas que les conviene su pacto de silencio. Pero se equivocan si piensan que los andaluces van a seguir aguantando el mal gobierno y la pésima oposición. Y van a ser los jóvenes, a pesar de su aparente alejamiento de la política, los que comiencen dando un varapalo a los nuevos actores de la vieja política.



viernes, 28 de febrero de 2014

ANDALUCÍA, ¿RESERVA DE LA BIOSFERA?

Ayer celebramos el día de Andalucía. Bueno, celebraron mucho las instituciones con reclamos a fortalecer y luchar por el estado del bienestar para la comunidad, el cual presentan como si se tratará de la reserva de la biosfera con exclusividad andaluza. Los parados (36,5%) y los parados jóvenes (64%) no tenían nada que celebrar. El resto de los andaluces tampoco celebraban mucho. Nuestra sanidad pública ha caído en la inversión por habitante y hoy se sitúa en 980 euros, mientras la media nacional es de 1.204 y, más alejados aún, de los 1.541 dedicados en el País Vasco o los 1.400 euros dedicados en Navarra. En los últimos años los recortes del gobierno andaluz en sanidad alcanzan el 17%. Así que el baluarte del estado del bienestar habrá que traducirlo en otros indicadores.

Desde luego en educación tampoco. El informe Pisa 2013 sitúa a Andalucía a la cola en todas las categorías que analiza. El recorte en educación ha sido en 2014 del 2,3% lo que significa una inversión por habitante de 835 euros, frente a los 1.559 del País Vasco o los 1.001 euros de Navarra. Continúan los problemas con aulas prefabricadas, faltan institutos de secundaria, se eliminan más de 4.000 puestos de interinos y el fracaso escolar no ve una salida clara a su alto índice andaluz que supera el 38%. Entonces, en educación parece que no encontramos una traducción del cacareado refugio del bienestar social.

Siempre se puede recurrir a los kilómetros de autovías, de alta velocidad y grandes obras que fueron posibles en Andalucía gracias a las subvenciones llegadas de los fondos europeos para equilibrar las regiones más pobres de Europa. Pero de eso ya hace tiempo y, además, no conviene sacar pecho de aquello que no hemos hecho nosotros, al menos no con inversiones propias sino sobrevenidas.

Por el contrario, nuestro desempleo aumenta y amenaza con convertirse en una lacra permanente que impida el crecimiento y la salida de la crisis en Andalucía. Eso sí, cuando baja algunos miles será mérito del gobierno andaluz, cuando suba en unos miles será demérito del gobierno central. Y además tenemos nuestro caso de los ERES, que el día que acabe resolviéndose en los tribunales va a obligar a ampliar algunas de las prisiones (ya superpobladas) de nuestra Andalucía. Han robado hasta la saciedad, con la complicidad por acción u omisión de nuestros gobernantes. Veremos qué pasa con Invercaria, Fondo Andaluz de Formación para el Empleo (FAFE) y otras empresas e institutos paralelos de nuestra reserva de la biosfera del Estado del Bienestar.

Los andaluces no nos merecemos esto. Para este viaje no se necesitaban las alforjas de la autonomía. No se han enterado en 34 años que trabajar para Andalucía significa abordar el bien común, con planificación y transparencia, con eficacia y eficiencia y han optado por engañarnos refugiándose en los agravios contra Andalucía.



miércoles, 12 de febrero de 2014

SIN PENA NI GLORIA.

Desde que Griñán saliera huyendo para refugiarse en el Senado y dejara en herencia la Presidencia de la Junta a Susana Díaz, hemos visto pasar seis largos meses sin pena ni gloria para la política andaluza. Lo hereditario, que es como una cosa genética en el PSOE y en el PP, no ha abordado con seriedad ni uno solo de los graves problemas que tenemos en Andalucía y se ha dedicado a consolidarse dentro de sus propias filas en el territorio español.

Susana Díaz está apostando fuerte a nivel federal del PSOE. Se mete hasta en los charcos para obtener visibilidad española (que lleva implícita la andaluza) y tener peso decisorio en el aparato de Ferraz. Sin embargo, sostiene Pereira, son varios altos cargos del PSOE los que están indicando a la heredera que si realmente quiere tener poder en el seno del partido tiene que ganar unas elecciones en Andalucía. No se puede ir dando lecciones a las huestes socialistas, blandiendo la bata de cola del poderío andaluz, sin revalidar en las urnas el gobierno más importante que mantiene el partido.

Con sus socios de gobierno (izquierda unida) Susana Díaz mantiene una relación calculada y el “vamos a llevarnos bien” se traduce en una falta absoluta de ideas y propuestas para abordar el problema del paro, los recortes en sanidad y educación, la juventud sin salida y los problemas derivados de la PAC. La acción de gobierno se limita a preparar concienzudamente las próximas elecciones anticipadas que Susana tiene que ganar. El resto, los acuerdos del Consejo de Gobierno, son simplemente una excusa para ir ganando tiempo, cuando todos sabemos que desde septiembre nuestra comunidad está en encefalograma plano.

El PP parece que va aclarando su candidato y ya se oyen ruidos en el Hospital de las Cinco Llagas de convocatoria electoral. Es muy posible que coincidan con las europeas del 25 de mayo (con lo cual Moreno Bonilla ni se habrá peinado todavía) o que piensen en el 28 de septiembre como última fecha, después de un verano que nos deja a todos más pendientes de los espetos y el chiringuito que de los vaivenes políticos.

Sea como fuere, lo que ha demostrado Susana en estos seis meses es que los problemas andaluces ni siquiera los ha abordado en profundidad. Algunos retoques por aquí, algún empresario por allá y mucho discurso y presencia dentro y fuera de Andalucía. Lo que está claro es que de nuevo las elecciones andaluzas no responderán a una necesidad de los propios andaluces sino a los intereses del partido en Madrid. Y hemos perdido unos valiosos meses para poner en marcha políticas públicas serias para impulsar el empleo.  Deberíamos tomar nota y no dejarnos engañar de nuevo.






martes, 19 de noviembre de 2013

ANDALUCÍA

La crisis económica ha golpeado con dureza a los andaluces y andaluzas, especialmente a sus jóvenes que no ven ningún futuro halagüeño ni a corto ni a medio plazo. Pero antes de que la incidencia de la nefasta política económica golpeara con fuerza, la situación en Andalucía contaba con los elementos clásicos previstos para ser los más afectados. Hoy día, el problema fundamental que tiene Andalucía es el desempleo, especialmente el juvenil pero también el de mayores de 45 años. Cientos de miles de familias no tienen a ningún miembro trabajando con salario digno y los contratos estacionales y temporales han ganado la partida a la tan deseada estabilidad.

Mientras el Gobierno Andaluz se entretiene en estrategias partidistas, sin poner en marcha políticas de largo alcance para disminuir los efectos de la grave situación económica, los andaluces desesperan aumentando su desafección hacia una Junta de Andalucía que cada vez presta menos servicios, de menos calidad y que no se ocupa de los problemas estructurales de la población, optando por dedicarse a peleas con el Gobierno Central, marcando sus diferencias de territorio e ideológicas, para ir recuperando espacios perdidos en las intenciones de votos de la ciudadanía.

Un Plan Estructural para el Empleo no sólo es necesario sino urgentísimo en Andalucía. Preocuparse por la diversificación de la producción y de la economía para garantizar a medio plazo un cambio real de los referentes económicos, que aún siendo interdependientes, pueda sostener un desarrollo no sometido a los vaivenes de sectores claves como el Turismo, la Pesca y la Agricultura. Andalucía está por reinventarse en cuanto a opciones de expansión económica que favorezca la creación de un empleo mucho más estable, pero nuestros dirigentes políticos están en otra cosa: temas electorales, estrategias de partidos y dedicados a aparecer todos los días y a todas las horas posibles en Canal Sur.

Cualquier institución de la importancia de la Junta de Andalucía a nivel mundial, incluido muchos Estados bastante más pequeños que nuestra comunidad, ya habría declarado el Estado de Emergencia ante tal situación. Habrían puesto a trabajar a cientos de expertos en la búsqueda de soluciones y planes alternativos para garantizar un cambio real de la gravísima situación que estamos viviendo. Da igual que el gobierno central reduzca en 1.200 millones el presupuesto de la Junta, les da lo mismo ocho que ochenta. Lo importante es seguir ahí, apoltronados, jugando a las estrategias de asalto al poder central, cacareando las virtudes que tiene el gobierno social-comunista declarado por Susana Díaz, enrocados en discursos del siglo pasado que a nadie interesan.

¿Qué más tiene que pasar para que los partidos políticos en Andalucía se preocupen realmente de Andalucía?


domingo, 8 de septiembre de 2013

HABEMUS PRESIDENTA.

Susana Díaz se ha convertido en la Presidenta de la Junta de Andalucía cargando con la herencia de Griñán y gracias a los votos de Izquierda Unida. Como su mentor, no ha pasado por las urnas para la elección y los andaluces ni pinchan ni cortan a la hora de elegir la presidencia de su máximo órgano rector. Después de más de 30 años de gobiernos socialistas en Andalucía, una mujer asume las riendas del gobierno (ya han tardado) y reclama para ella un tiempo nuevo para ejecutar las políticas que necesita Andalucía, con un talante distinto y con transparencia, lucha contra la corrupción y fomento del empleo (¿les suena?).

Con una Izquierda Unida entregada a su propia estrategia del “Sorpasso”, sosteniendo al PSOE para ver por dónde le puede hacer más daño en el futuro inmediato, la presidenta tiene los días contados. De momento conformando un gobierno que no contentará a los propios socialistas, profundizando sus diferencias entre las “familias” y poniendo en peligro el patio trasero de un partido torticero, antiguo, cortijero y lleno de prebendas provinciales. En lo inmediato, negociando unos presupuestos con Izquierda Unida bajo el paraguas del 1% impuesto por el gobierno central como endeudamiento y que pondrá en peligro la continuidad de algunas políticas sociales.

A pesar de la anodina e inexistente oposición del Partido Popular, que se mantiene amordazado por su propia corrupción, en Andalucía no se respira un clima de apoyo ni al PSOE ni a Susana Díaz como presidenta. A la desafección generalizada hacia la política se le suma que nadie la ha votado directamente como candidata y la visión de que se repite el chanchullo de herencias a dedo que tanto molestan a los electores.

Tiene la intención la presidenta de agotar la legislatura, es decir, culminarla en marzo de 2016, aunque muchos dentro del PSOE opinan que lo ideal sería convocar elecciones en Andalucía para hacerlas coincidir con las europeas, de tal forma que se evite la caída prevista del PSOE a nivel nacional. Otros opinan que incluso antes, el 28F, podrían convocarse para ir repuntando poco a poco la debacle socialista. Todos los movimientos y estrategias tienen que ver con la situación del PSOE a nivel nacional, utilizando de nuevo Andalucía para sus objetivos internos de partido.
Lo que realmente necesitamos en Andalucía no es un frente contra el gobierno central sino la aplicación de políticas públicas que afronten nuestros problemas enquistados desde hace mucho tiempo. Un Plan Estratégico para el Desarrollo, diversificado y con efectos medibles a corto, medio y largo plazo; la disminución de la administración paralela en la Junta de Andalucía; la Reforma de la Ley Electoral y la mejora de nuestra Sanidad y Educación. Mucho me temo que la presidenta, independientemente de su condición de mujer, seguirá por los cauces marcados por su partido durante tanto tiempo y que no pondrá en prioridad uno los problemas reales de los andaluces sino los intereses de su partido. El poder por el poder simplemente continuará haciendo daño.


domingo, 1 de septiembre de 2013

EL TRASPASO

Susana Díaz ya está en capilla. Tras la dimisión de Pepe Griñán por motivos personales, familiares y de los Eres, que no le impiden que su partido le nombre Senador para poder acogerse al aforamiento (de vergüenza vamos justitos), la heredera de la Presidencia de la Junta de Andalucía se prepara con todas sus fuerzas para asumir el poder. Bueno, no asumirá todo el poder, ya que los socios de Izquierda Unida quieren más de las migajas que le han dado hasta ahora.

La cuota parte que manejan los socios no llega al 9’5% del total del presupuesto de la Junta y a sabiendas de que la marca izquierdista está en crecimiento van demandar más poder (más dinero para gestionar), habiendo solicitado la Consejería de Educación incluso cambiando por alguna de las que ahora maneja. IU va a tensar la cuerda todo lo que pueda de aquí en adelante con el objetivo de que si se produce una ruptura queden como los buenos de la película, sumando más diputados en unas más que evidentes elecciones anticipadas.

El siguiente tablero lo encontramos con el debate sobre presupuestos 2014. La Junta se verá atenazada por el 1% impuesto por el gobierno central para el año próximo e Izquierda Unida aprovechará para visualizar su descontento y apretar las tuercas de un pacto que hacia lo único que aspira es a desbancar al PSOE. Eso lo saben los socialistas desde siempre e intentarán por todos los medios que la cuerda no se rompa pronto, ya que aspiran a convocar las elecciones junto a las europeas a finales de mayo. Si el escenario se complica la heredera cuenta con la fecha simbólica del 28F para realizar la convocatoria electoral.

Mientras tanto, unos por los otros la casa sin barrer. Ni el gobierno de coalición PSOE-IU ha hecho nada en los últimos meses, ni el PP se ha dignado realizar una sola propuesta que huela a oposición seria y responsable. Los andaluces seguimos con nuestro bolsón de paro creciendo en los próximos meses post veraniegos, jóvenes sin ningún futuro a la vista y mayores de 40 agobiados por ver que a su edad es más que posible que no vuelvan a trabajar nunca.

Los actuales gobernantes de la Junta y su ¿oposición? no ven a más allá de sus propias estrategias partidarias. Los unos peleándose con el gobierno central para sacar rédito en las generales contra el PP, y los otros, empeñados en sacarle toda la punta posible a los Eres para disimular su tufo de financiación ilegal que afecta directamente al presidente del gobierno, Mariano Rajoy.

Andalucía no se merece ni estos gobernantes ni esta oposición. Necesitamos políticos preocupados de los problemas de los ciudadanos, capaces de planificar soluciones a corto, medio y largo plazo, dedicados 100% a dar respuestas con una buena y eficaz gestión del dinero público. Pero los tres partidos se dedican a mirarse el ombligo y continúan utilizando a Andalucía y a los andaluces como moneda de cambio para sus intereses partidarios.


Me da que la heredera va a durar poco con estos compañeros de viaje y con una designación que, siendo legal, dista mucho de ser legítima. Somos los andaluces con nuestro voto directo en las urnas los que tenemos que elegir libremente a las personas que se preocupen por Andalucía, así que elecciones cuanto antes.

lunes, 5 de agosto de 2013

LA HEREDERA Y EL SOCIO.

A un mes de que Susana Díaz sea investida Presidenta de la Junta de Andalucía por la modalidad de la herencia, han comenzado las negociaciones con su socio de gobierno, Izquierda Unida. Con las pieles un poco más morenas por el implacable Lorenzo, el autodenominado “gobierno de izquierdas” (suena a frente popular), está en el toma y daca de ver quién puede más tensando la cuerda pero no mucho, porque ninguno de los dos quiere que se rompa.

A Izquierda Unida le interesa la convocatoria de elecciones anticipadas a sabiendas de que el resultado le favorecerá y tendrían mayores cotas de poder en un futuro gobierno de coalición. Pero al mismo tiempo saben que no pueden ser ellos los que rompan la baraja sino que tienen que intentar que sea la heredera quien la rompa. Ambos saben que la ciudadanía castigará a quien dé el paso de romper.

Izquierda Unida va a exigir en el pasteleo más competencias y, sobre todo, más dinero para la gestión (actualmente no gestionan ni el 10% del presupuesto total de la Junta). Posiblemente, la heredera, diga que sí, que sin problemas. Un poquito de aquí, otro poquito de allá y listo. Todo sea por mantener un proyecto de acuerdo social-comunista para Andalucía. O dicho de otra forma, nos repartimos los sillones y competencias porque lo que importa es el fin no el medio.

Con la tragadera ancha, la de no tenemos más remedio que soportarnos, una Susana acorralada puede dar un giro a los pocos meses y utilizando el impuesto déficit del 1% para los presupuestos del 2014, echarle la culpa al gobierno central de la imposibilidad de aplicar más recortes en Andalucía y convocar elecciones anticipadas haciéndolas coincidir con las Europeas en Mayo próximo. Si la cosa se tensa en la negociación con su aliado incluso es posible que piensen en el 28F para convocar a elecciones.

Izquierda Unida va a intentar sacar la máxima tajada de la debilidad de la heredera, pero son conscientes de que la decisión final de disolver y convocar tiene que darla el PSOE. Por eso, podemos asistir incluso a un pacto renovado que quiera plantearse agotar la legislatura, siempre y cuando a la heredera le venga bien para popularizar su imagen personal y postularse con mayor reconocimiento social.

Los andaluces, mientras, viéndolas venir. A muy poca gente le importan estas marrullerías de pactos y pasteleos. Ambos partidos llevan meses sin hacer nada por Andalucía y por sus problemas fundamentales. Se están mirando el ombligo y jugando la partida de ajedrez del reparto de poder sin aplicar políticas públicas serias que modifiquen la realidad del califato.

El Parlamento Andaluz está en encefalograma plano. Las propuestas de Gobierno llevan tiempo en la UCI y estancadas. Los servicios públicos ni avanzan ni mejoran. Los andaluces opinando que el 50% no irá a votar. Mientras el PP dormido y sin alternativas y los socios de gobierno peleando por vez quién se lleva el gato al agua. Qué vergüenza.


sábado, 27 de julio de 2013

ANDALUCÍA, ¿VUELVE EL HAMBRE?

Los datos sobre el desempleo en Andalucía son escalofriantes a pesar de la última EPA que no hace sino recoger los contratos estacionales. Mucho más preocupante el número de familias en las que ningún miembro trabaja y la reducción de las ayudas y subsidios cada vez a más personas.

El turismo ha vuelto a salvarnos este verano con un incremento mínimo sobre el año anterior, gracias a las revueltas en Túnez, Egipto y Turquía, que nos han derivado cientos de miles de extranjeros. Pero a nadie se le escapa que el verano se termina y nos espera un otoño demasiado duro y un invierno absolutamente helado.

Además del turismo, Andalucía ha repuntado en el consumo de frutas y hortalizas (más baratas para llenar la canasta) así como de la carne de pollo, en detrimento del cerdo y la ternera. Nuestro aceite, que sostiene la economía de decenas de miles de familias, también se encontrará con problemas en la próxima cosecha por la alta competitividad en el mercado internacional de la producción brasilera para el consumo americano y la bajada del consumo en nuestro país.

Es cierto que si uno realiza una fotografía de lo llenos que se encuentran los chiringuitos, restaurantes, bares, hoteles y hotelitos, puede hacerse la pregunta de ¿dónde está la crisis?. Pero no es menos cierto que todos sabemos en Andalucía que lo peor de la misma está por venir.

Mientras el gobierno andaluz de la autodenominada izquierda se dedica a recomponerse invirtiendo un tiempo precioso a sus temas de partido y la derechona continúa en la inopia más absoluta, los andaluces miran con pavor el futuro que les espera sintiéndose más desolados que nunca, abandonados a su suerte.

Les encantaría a los socialistas instaurar la cartilla de racionamiento para productos básicos a sabiendas del populismo que ejercería sobre la población. No han sabido (o no han querido) hacer su trabajo durante más de 30 años al frente de la Junta de Andalucía. Hemos contado con una ayuda europea multimillonaria y con tiempo suficiente para perfilar nuestro Plan Estratégico de Desarrollo que diera como resultado la diversificación de nuestra economía y sentara las bases para una mejor redistribución de la riqueza. Pero se han quedado estancados en el subsidio, la subvención, el amiguismo y las bocas agradecidas calculando el rédito electoral que ello les reportaría. Han dilapidado la oportunidad de construir una nueva Andalucía centrándose en exclusividad en el mantenimiento del poder por el poder.

Por suerte cada vez son más los andaluces que les van a reclamar su responsabilidad a esta izquierda vetusta, aletargada y trasnochada. Y lo harán en las urnas eligiendo otras opciones de savia nueva que no viva anquilosada en el siglo XX y en la guerra fría, sino que esté pendiente del porvenir de esta tierra maltratada.


martes, 23 de julio de 2013

RELEVO EN LA JUNTA

Tras las primarias no celebradas en el PSOE de Andalucía, Susana Díaz ha sido proclamada candidata a la Presidencia de la Junta de Andalucía para las próximas elecciones. Los de marketing electoral, los de pata negra, saben que un candidato proclamado no puede estar 36 meses esperando que se celebren las elecciones para las que ha sido nominado. En tantísimo tiempo pueden ocurrir cien males, desde peleas internas, metidas de pata, cohabitación imposible, dar tiempo al adversario a consolidar alternativas, etc…

Por lo tanto, todo parece apuntar a una convocatoria inminente de elecciones anticipadas en Andalucía. El expediente de los ERES sigue su curso y a nadie se le escapa que Griñán y Chaves podrían ser imputados pasando el caso al tribunal supremo por su aforamiento. También nos consta, por avisado, que el presupuesto 2014 va a contar con algunos recortes achacados al gobierno central a los que Izquierda Unida se pensaría mucho si les da su apoyo o rompe la baraja.

De momento, lo que sabemos es que Ferraz es quien marca la batuta, pues están esperando ver cómo se desarrolla el follón Bárcenas y si pudiera tener consecuencias en el mapa electoral nacional. Tienen la estrategia de esperar un poco en Andalucía para comprobar el alcance de la repercusión de la manta del ex tesorero. Las fechas las ponen ellos: Si en Septiembre no ha habido una crisis de gobierno o, más en concreto, una crisis presidencial que lleve a convocatoria de elecciones, Andalucía disolvería el Parlamento para el mes de octubre y podrían celebrarse las andaluzas a finales de noviembre.

Mientras el PP andaluz sigue buscando candidato, porque a pesar de que manifiesten que tienen una larga lista de posibles, lo cierto y verdad es que sus apuestas cuentan con flecos diversos y les va a costar decidirse a sabiendas del batacazo. IU nada en la abundancia pensando que cualquier escenario les beneficia: Si adelantan porque ha sido un fracaso del PSOE y tendrán más votos, si mantienen el Gobierno porque ellos están gobernando.

Lo que a nadie se le escapa es que a los tres partidos con representación en la Junta se las trae al pairo lo que pasa en Andalucía y los problemas de los andaluces. Son maquinarias electorales listas para la afrenta en cualquier momento, como han dejado de manifiesto en sus últimas declaraciones. Les interesan sus resultados y al día siguiente de ser elegidos ponerse a trabajar para volver a ser elegidos. El tiempo entre elecciones para ellos es un espacio que hay que pasar con estrategias para conseguir más votos.

Esto es lo que tiene que cambiar para contar con personas dedicadas a la política, al servicio de lo público y no al servicio de sus intereses de partido.


domingo, 30 de junio de 2013

AQUÍ HUELE A ELECCIONES.

Pepe Griñán nos ha metido en la dinámica electoral en Andalucía y España como quien no quiere la cosa. El movimiento estratégico de una sola persona sirve de escopetazo de salida para una serie de jugadas que nos pueden llevar a los adelantos electorales que tan necesarios parecen.

A pesar de los motivos personales y familiares que esgrime el Presidente de la Junta de Andalucía para anunciar que no se presentará a las próximas elecciones, basta leer entre líneas su entrevista del domingo en el periódico El País, para darse cuenta que otros son motivos que aceleran su decisión.

1)     El caso de los ERES avanza judicialmente y el desgaste que tiene el PSOE en Andalucía a cuenta del mismo se lo quiere llevar Griñán con su salida de la política, dejando a jóvenes figuras al frente de una nueva propuesta limpios de polvo y paja.

2)     El año y poco de gobierno de coalición con Izquierda Unida en Andalucía no ha sido, ni mucho menos, un camino de rosas. Ha sido el primer tercio de una legislatura donde se ha trabajado con los temas comunes, aquellos que menos confrontación interna presentan, pero ahora llega la hora de la verdad. Izquierda Unida tiene que tensar la cuerda para diferenciarse del PSOE si quiere mantener su electorado y arrastrar al de su competidor, por lo que han enseñado las cartas de que pueden no aprobar los presupuestos de 2014, rompiendo el pacto de gobierno y provocando el adelanto electoral en Andalucía.

3)     El encarcelamiento de Bárcenas deja la puerta abierta para que el Partido Popular sufra el mayor desgaste de su historia si aparecen pruebas evidentes de financiación ilegal en Génova. El partido en el gobierno se vería entre las cuerdas y muchos analistas vaticinan que provocaría un adelanto electoral. Rajoy quedaría descartado y aquí es donde el movimiento de Griñán cobra sentido en el ámbito estatal: No quiere que Rubalcaba se presente y por eso provoca que el PSOE federal celebre también sus primarias cuanto antes.

El calendario lo marcarán los acontecimientos en los juzgados, prisiones y comités del bipartidismo. Las autonómicas andaluzas podrían adelantarse a octubre de este año. La prisa en convocar las primarias el 29 de julio así lo indican, pues nadie elige a un candidato a tres años vista. Las generales podrían celebrarse conjuntamente con las Europeas en mayo de 2014 o, si el ritmo que marque Bárcenas es bastante acelerado, incluso en febrero de 2014.

Está claro que la situación no aguanta más ni en España ni en Andalucía y que tendremos que resolver los ciudadanos bajo la responsabilidad saber elegir.



martes, 4 de junio de 2013

TRANSPARENCIA PÚBLICA ANDALUZA

A bombo y platillo ha sido anunciada la tramitación de la Ley de Transparencia Pública Andaluza por parte del Consejo de Gobierno del pasado martes 4 de Junio, calificada por Susana Díaz, Consejera de la Presidencia e Igualdad, como la “norma con más trascendencia de esta legislatura”.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Susana Díaz se atrevió a calificar la propuesta de pionera y referencia para el resto de las comunidades autónomas, incluso afirmó que será modelo para el debate de la Ley que se está tramitando en el Congreso de los Diputados.

Quisiera hacer algunas consideraciones sobre la propuesta y sobre el tempo de aplicación. En primer lugar, desde 1982 el Partido Socialista gobierna en la Junta de Andalucía. Han pasado 31 años completos para poder decidir que ha llegado el momento de que la administración autonómica tiene que ser transparente. Treinta y un años ha tardado el PSOE en darse cuenta de que tenían que aprobar una de las leyes de mayor trascendencia de nuestra democracia.

En segundo lugar, cuando un gobierno (en este caso el autonómico pero igual le ha pasado al central) nos propone una Ley de Transparencia, la pregunta no es sólo por qué no se hizo antes, sino por qué no se ha sido transparente a pesar de no haber tenido Ley. Es decir, al amparo de obligado cumplimiento de una Ley de transparencia todos hemos de serlo y bienvenida, aunque tardía, sea. Pero no haber practicado la transparencia durante más de treinta años no tiene nada que ver con que no hubiera Ley que obligara, sino simple y llanamente que no han querido ser transparentes.

Hemos contado con una serie de gobiernos del mismo partido que han practicado el ocultismo, la mala gestión, muchas veces el amiguismo y el enchufismo, en todo el periodo democrático autonómico, sin ninguna calidad de transparencia e información. El derecho de acceso a la información pública deberíamos de haberlo tenido desde el primer momento. Han tardado en darse cuenta y más vale tarde que nunca. Pero que no quieran colocarse ninguna medalla por ello, los ciudadanos ya habíamos tomado nota del oscurantismo de treinta años.

La publicidad activa, como elemento que favorece la participación ciudadana, ha sido una demanda permanente no sólo se las fuerzas políticas sino de toda la sociedad organizada. Así que hay que recordarle tanto a PSOE como a IU, socios de gobierno, que si no han sido transparentes hasta ahora es porque no han querido, porque no había ninguna Ley que les prohibiera ser transparentes.



domingo, 26 de mayo de 2013

ANDALUCÍA,UN AÑO DESPUÉS.

Se ha cumplido un año desde la conformación del gobierno de coalición entre el PSOE e Izquierda Unida en Andalucía. Un año que presenta más sombras que luces en la gestión del ejecutivo andaluz y que varios analistas ya han considerado como un año perdido. A mi juicio, cuatro han sido los elementos que dan lugar a dicha afirmación.

En primer lugar, que ambos partidos han considerado al gobierno andaluz como un bastión dentro del mapa español para el enfrentamiento directo con el gobierno central. No se puede gobernar una institución tan amplia como la Junta de Andalucía pensando permanentemente en sacar rédito político de su acción frente al Partido Popular.

En segundo lugar, el PSOE está situado en un escenario de recuperación nacional desde el bastión de Andalucía, mientras IU pretende mostrarse a nivel nacional como una fuerza con capacidad de gobernar. Ambos representan hoy en sus fuerzas políticas la referencia básica para los avances de sus partidos.

En lo ejecutivo, tercera apreciación, durante este año Andalucía no ha avanzado nada. Pareciera que se ha tardado todo un año en hacerse con la dinámica de funcionamiento de gobierno, conocer sus claves, poner en marcha la maquinaria de gestión compartida, sin haber puesto en valor iniciativas clave para un periodo de grave crisis.

Por último, algunos fracasos sonados como la inútil comisión de investigación de los Eres, un verdadero escándalo parlamentario, caso Invercaria, incremento exagerado del desempleo en Andalucía, falta de políticas de incentivos económicos, recortes en Educación y Sanidad, permanencia de infinidad de institutos, empresas públicas, fundaciones, observatorios, etc., que continúan siendo un lastre de la administración andaluza.

Izquierda Unida cree haber encontrado un filón con el decreto sobre la vivienda como golpe de efecto, pero no sólo asume la gestión nefasta del gobierno del que forma parte sino que además ni siquiera pone sobre la mesa aspectos que eran irrenunciables y firmados ante notario como la reforma de la ley electoral en Andalucía y su opción clara por levantar las alfombras, tan cacareada en la campaña electoral. Una vez en el gobierno parece que las cosas se ven de otra forma, que lo que era irrenunciable se vuelve tímido y negociable.

Andalucía ha perdido un año en Planificación Estratégica tan necesaria para combatir una situación de crisis económica y desempleo. Un diseño a medio y largo plazo que permita a los andaluces visibilizar algunas posibles salidas. Es necesaria y urgente la diversificación de nuestro tejido productivo y económico, la incorporación de nuevas propuestas de desarrollo.

Andalucía precisa de políticos que piensen “en” los andaluces no “por” los andaluces. Ambos partidos se empeñan en arrogarse lo que tenemos que pensar y se olvidan de que simplemente (ni más ni menos) están al frente de una institución para desarrollar políticas públicas, no para utilizarla como cabeza de puente en su carrera de enfrentamientos interesados. El Pueblo Andaluz necesita un punto de referencia estratégico y no estrategias partidistas para recuperar la Moncloa. Un año perdido.