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martes, 22 de marzo de 2016

¿ESTAMOS EN GUERRA?

Tras los atentados en el  aeropuerto y metro de Bruselas, el primer ministro francés, Manuel Valls, se apresuró a declarar que estamos en guerra. Bueno, no es que haya descubierto la pólvora, pero conviene especificar en qué tipo de guerra estamos desde hace ya dos años y medio con la aparición del ISIS o Estado Islámico, y hacia dónde se dirige la misma.

En la actualidad, los radicales yihadistas han extendido su presencia en Irak y Siria. No es cierto que hayan retrocedido ni perdido muchas plazas, su estrategia pasa por tomar territorios y consolidar un “Estado” propiamente dicho. En estos países se trata de una guerra de posiciones, a la antigua usanza aunque sin frentes definidos en trincheras. Controlan una buena parte del petróleo Iraquí en los pozos del norte y este del país, con un corredor que atraviesa el norte de Siria hasta llegar a Turquía, donde suelen dar salida a sus mercancías en el mercado negro.

Además de esta guerra de posiciones, ISIS se plantea una estrategia de desgaste permanente en dos frentes: Por un lado, el África Occidental, donde sus grupos afines perpetran atentados y realizan acciones de golpe de mano en Malí, Níger, Costa de Marfil, Burkina Faso y Túnez; y, por otro, acciones de terror e intimidación en la Europa central, que mantengan elevado el espíritu de lucha de sus seguidores al tiempo que obligue a las autoridades de varios países a aumentar sus estados internos de alerta policial y social. En ambos frentes de desgaste, el coste en vidas y armamento para el Estado Islámico es mínimo comparado con los “beneficios” que obtienen.

Pero el diseño estratégico del Estado Islámico va mucho más allá de lo que actualmente podemos imaginar. La guerra de desgaste elevará su nivel e intensidad en cinco países de vital importancia para ISIS: Turquía, Egipto, Libia, Argelia y Túnez. En los próximos meses, iremos viendo como se incrementan los atentados en estos países, llamando la atención sobre Argelia y Egipto, principales objetivos de los yihadistas para sumar territorio en toda la orilla sur del Mediterráneo.

En el caso de Egipto contarán con el apoyo de radicales egipcios que vieron cómo los militares le arrebataron mediante golpe de estado un gobierno de los Hermanos Musulmanes elegido democráticamente. En Argelia, la bajada de los precios del crudo y del gas, hacen que cada día se sumen más yihadistas contra el gobierno, sin tampoco olvidar la carnicería que supuso arrebatar el poder por la fuerza al Frente Islámico de Salvación (FIS), brazo político del Grupo Islámico Armado (GIA), que sigue latente a pesar de los veinte años transcurridos.

Aparecerán en países europeos actos de terrorismo cuando ellos quieran y les interese, poniendo en jaque las decisiones que se tomen sobre su contienda. Estamos en una guerra que no se ganará hasta que alguna coalición aliada de gran envergadura ponga las botas (infantería) en los escenarios del conflicto, cosa que por ahora se ve muy poco probable.

A Túnez, Egipto y Turquía los están desangrando con uno de sus principales rubros de entrada de divisas: el turismo. Pero además de las acciones aisladas que consiguen ese objetivo, tienen previsto iniciar pequeñas tomas de territorio que amplíen sus posiciones hacia el objetivo final. Es muy posible que sus acciones de terror se amplíen a Senegal, Marruecos y Nigeria, en África; mientras que en Europa no podemos descartar que arremetan con atentados en Reino Unido, España e Italia, además de Bélgica y Francia.

Así pues, la afirmación de Manuel Valls es completamente cierta: Estamos en Guerra. Una guerra ciertamente diferente, de nuevo cuño, que cuenta con muchos frentes, muchos actores, tácticas avanzadas, utilización de redes de Internet y combatientes en las filas de ISIS de más de 60 países. Todo indica que el número de efectivos ha crecido en lugar de disminuir y que se consolidan las posiciones tomadas, con gobiernos locales islámicos gestionados y coordinados por el Califa y sus comandantes.

Ganar esta guerra llevará mucho tiempo y acarreará mucho sufrimiento en todos los campos de batalla. Hemos de situarnos en ese escenario si realmente queremos ir buscando soluciones de alcance.







domingo, 27 de diciembre de 2015

UN AÑO MENOS


A unos días de finalizar 2015, hemos de recordar que lo único que realmente merece la pena es el tiempo y que, inexorablemente, no podemos ampliarlo pues no está a la venta en ningún super, ni siquiera en los artículos gourmet. Hemos terminado el año inmersos en varias guerras preocupantes y nos espera un nuevo año con más procesos bélicos sin que consigamos vislumbrar discursos llenos de explosiones de sensatez por nuestros queridos representantes políticos.

La Cumbre fallida contra el Cambio Climático de París, nos sitúa en el momento más peligroso para el sostenimiento del Planeta. Si no abordamos con seriedad espartana los efectos y causas del calentamiento global, estaremos condenando a las generaciones futuras a vivir en unas condiciones muy extremas gracias a nuestras incompetencias. Es urgente que arriesguemos nuestra sabiduría para invertir las tornas y colocarnos en mejores escenarios para la vida futura. No entenderlo sería la mayor estupidez de la especie humana.

La guerra del Estado Islámico va a marcar nuestras vidas en los años futuros y corremos el peligro de que su extensión abarque a núcleos urbanos occidentales, trastocando nuestras rutinas y ampliando las zonas de combate a Israel y Egipto, con un incremento de la implicación de las potencias en la participación en el conflicto. Pero además del ISIS, tendremos que mirar a África, continente al que estamos dejando a la mano de los especuladores y sátrapas del sistema capitalista.

Mientras en España nos enzarzamos en disputas por la gobernabilidad y los derechos a decidir, continuamos perdiendo el precioso tiempo de solucionar las condiciones de vida de cientos de miles de españoles sumidos en la desgracia de los efectos de la estafa de la crisis. Mientras los estados no cesan de inmiscuirse en nuestras vidas y poner vallas al campo de nuestras libertades, nuestra vida deambula sonámbula intentando descubrir quién nos hará menos daño.

Nos espera un 2016 ciertamente gris, aunque nos esforzaremos por mantener todos los colores que podamos para no hacerle el juego a los agoreros del poder. Hemos de continuar en el frente de una solución definitiva para el sostenimiento del Planeta, a sabiendas de que la mayoría de la población mundial es cada día más ecologista. A los gobernantes no les pedimos que nos echen una mano en esta cruzada sino que nos quiten sus manos de encima, ya que han demostrado su total nulidad e ineptitud para asumir retos de una extraordinaria urgencia.

Nunca hemos sido tan conscientes de que estamos viviendo de prestado y que lo que hagamos o no hagamos ahora, tendrá repercusión sobre los que continuarán viviendo de prestado en el futuro. En 2016, comienza un periodo sin retorno para salvarnos o perecer, así de simple. Si no aplicamos las medidas necesarias contra la contaminación y el cambio climático, dejaremos clara nuestra estupidez como animales humanos.




jueves, 6 de agosto de 2015

CAMBIO DE PARADIGMA


En un artículo del mes de abril, titulado “Se acabó la crisis”, venía a argumentar que aquello que se convierte en cotidiano aleja los anhelos de lo que un día fue convirtiéndose en normal y, por lo tanto, dejando atrás la tan rechazada pero real palabra “crisis”. Lo que vivimos ahora no puede llamarse literalmente “crisis”, pues esta se debe comparar con relación a algo y eso era efectivo si lo hacíamos con la situación anterior (en este caso la de 2007-2008), pero ya avanzados siete largos años, lo denominado como crisis se ha convertido en lo habitual.

Por ello, sería mucho más conveniente ir hablando de que se ha producido un cambio de paradigma, es decir, una situación totalmente distinta a la que se vivía antes, que ha venido para quedarse y constituye ahora, y en los próximos lustros, una nueva forma de entender conceptos como el empleo, el contrato laboral, la temporalidad, el subsidio, los estudios universitarios, los grados y los master, la atención sanitaria, los recortes en ambos y otros servicios públicos, la exigua atención a la dependencia y otras decenas de lindezas que, por obra y gracia de los planes estructurales europeos, nos han colado desde las políticas del Partido Popular.

Este cambio de paradigma implica, además, una transformación sustancial de hábitos que hace menos de una década manejábamos con otros criterios. La temporalidad, como baluarte de la inseguridad, ha modificado prioridades y opciones tan normalizadas como la independencia en parejas jóvenes, pensiones de jubilación que aumentan un raquítico 0,25% y que en muchas ocasiones han de servir para ayudar económicamente a hijos y nietos, la dificultad para atreverse a dar el paso de adquirir una vivienda cuando apenas puede pagarse un alquiler bajo, abrirse a trabajar fuera del país, desarraigo y cientos de miles de personas que, a pesar de contar con un empleo, siguen siendo pobres.

Esta nueva realidad ha venido para quedarse. Que nadie piense en su temporalidad como un objetivo a vislumbrar en el corto y medio plazo. Es más, me atrevería a decir que forma parte de un determinado diseño de configuración social mucho más cercano a la idea neoconservadora que al estado del bienestar. Al mismo tiempo, nuestro país acentúa a pasos agigantados lo que pareciera nuestro destino en el conjunto de la envejecida Europa, girando la mayor parte del empleo (también el temporal) en torno a los servicios. España va quedando como una especie de gran parque temático de sol y playa, museos, fiestas, bares y tapas, donde el turismo internacional fija su atención. Una atención que viene favorecida por los conflictos en Túnez, Egipto, Grecia y Turquía, haciendo de España el lugar elegido para este y los próximos años.

La clase política no hace ni hará nada para modificar este paradigma. Siempre la inseguridad hizo más vulnerables a la plebe y repetir modelos cuasi feudales siempre les resultará rentable. Así que toca ir dando pasos para ir cambiando poco a poco nuestra actual realidad. Llevará tiempo, pero si nos conformamos nuestros nietos es posible que nunca nos lo perdonen.


miércoles, 29 de julio de 2015

TURISMO Y CONFLICTOS.


Los datos de crecimiento del turismo en nuestro país son de los mejores que se recuerdan. Los hoteleros están frotándose las manos y el gobierno feliz por los descensos escalofriantes en el número de contratos temporales que se están creando. Los informes de la EPA y los de empleo en Julio, que nos darán la semana próxima, son concluyentes: el número de desempleados ha bajado considerablemente, aunque ocultarán tanto la temporalidad como los bajos salarios de los contratos estacionales.

Los beneficios que obtendrán los empresarios no tienen correlación con la mejora de la situación salarial ni de los propios contratos, pues muchos de ellos están por debajo de las 20 horas semanales. Pero a ello, hemos de sumar un análisis de contexto que aleja al sector de una consolidación de esta tendencia anual, análisis sin el cual seguiríamos engañando al personal.

Desde los tiroteos en Túnez, primero en el museo de la capital a cruceristas y luego en la playa a turistas europeos, provocados por personas vinculadas a ISIS, uno de los destinos turísticos por excelencia ha sufrido una caída próxima al 80%. Decenas de miles de reservas se han caído y tardará varios años en recuperar su principal rubro económico.

En el caso de Egipto, permanece la reducción de la demanda desde el golpe que derrocó a los Hermanos Musulmanes y actualmente las reservas han caído en más de un 50% respecto a un año normal. Los esfuerzos del gobierno militar no han servido de mucho para atraer de nuevo al turismo, apareciendo en todas las páginas diplomáticas como un país no recomendado para viajar.

A estos dos países se une Turquía, uno de los principales destinos veraniegos de los turistas europeos, que tras su inmersión en bombardeos tanto a Estado Islámico como a los Kurdos, han cancelado reservas previamente realizadas que alcanzan al 45% de las mismas. A pesar de que la capital Ankara y Estambul son bastante seguras, los turistas no se arriesgan a jugar a la ruleta rusa de posibles atentados que pretendan convertirles a ellos en moneda de cambio.

Si unimos a ello, que las reservas para visitar Grecia cayeron en un 30% a principios de este mes de Julio, hemos de deducir que la influencia de estas 4 zonas en el incremento del turismo que hemos tenido en España, están íntimamente relacionados. Así que hemos de estar atentos a los mensajes que se nos trasladen desde el Gobierno del Partido Popular: 1) por el incremento de contrataciones y la bajada del desempleo y, 2) por la mejora extraordinaria de nuestro sector turístico.

Si no relacionan la coyuntura actual con las crisis citadas y lo achacan a lo bien que lo están haciendo desde los empresarios del sector hasta el Gobierno, denotará que desde el Partido Popular continúan considerándonos idiotas.


domingo, 28 de diciembre de 2014

LOS CONFLICTOS DE 2015.


La política internacional en el año que termina, nos ha dejado bastantes señales sobre cuáles serán los temas que, a nivel global, nos mantendrán ocupados y preocupados en el año entrante.

2015 se presenta como el año definitivo para comprobar si la expansión del Estado Islámico continúa o, por el contrario, es controlada y menguante. Muchos intereses están en juego en el conflicto, desde la situación en Siria al control de los pozos petrolíferos de Irak, desde las empresas que suministran armas a uno y otro lado hasta las repercusiones que pueda tener para Israel y la causa Palestina. Después de los movimientos golpistas (con aquiescencia internacional) en Egipto, que truncaron la opción democrática de un gobierno de los Hermanos Musulmanes, pasando por los contradictorios resultados de las “primaveras árabes” en todos los países, excepto en Túnez, así como el descabezamiento de Al Qaeda, la opción del ISIS aúna las voluntades de más de cien mil yihadistas con un propósito común: recuperar el Califato de sus antepasados.

Tras el asunto del Estado Islámico, que coloco en primer lugar por orden de importancia y preocupación, he de situar la pandemia del Ébola que ni mucho menos hemos de dar por controlada. Las muertes a día de hoy alcanzan las 7.500 personas y más de 16.000 están infectadas en aislamiento en los cinco países mayoritariamente afectados por el virus. Y aunque los protocolos aplicados a nivel internacional parece que han funcionado, no es menos cierto que el peligro de una explosión vírica pueda desencadenar una de las peores crisis sanitarias de la historia reciente. Si la comunidad internacional no actúa con celeridad y con recursos para frenar la expansión del virus podemos encontrarnos ante un grave problema para la humanidad.

El petróleo se coloca como tercer tema a tener en cuenta, ya que sus altibajos siempre provocan consecuencias tanto a los países productores como consumidores. Los miembros de la OPEP verán caer sus ingresos por la bajada del precio del barril de crudo, lo que implicará serios reajustes económicos en algunos de esos países, especialmente en Angola, Venezuela, Ecuador y Nigeria, mientras se mantienen los países árabes a duras penas. También afectará a otros productores como Brasil, Estados Unidos y Rusia. Los hidrocarburos mantendrán su precio actual o bajarán incluso un poco más, alentando así el consumo que continuará desequilibrando las consecuencias del cambio climático.

Por último, un reguero de conflictos “menores” que amenazan la paz y la seguridad mundial, entre los que merece la pena resaltar la cuestión de Ucrania y Rusia no resuelta hasta el momento, la inestabilidad de varios países en África, como Burkina Faso, Mali y Guinea, el eterno conflicto israelo-palestino, las correosas relaciones con Corea del Norte o los procesos de enriquecimiento de uranio en Irán.

Todo lo anterior, junto, nos presenta un panorama poco esperanzador sobre la pacificación mundial y la necesaria armonía para mantener un planeta finito. Mientras los poderes fácticos estén concentrados en el poder financiero, poco margen tendrán los políticos para reorientar hacia un camino libre de conflictos.


domingo, 1 de septiembre de 2013

EL ESCENARIO SIRIO.

A 3.500 km de territorio español, tendrá lugar una de las guerras más incontroladas de los últimos tiempos. Estados Unidos ha decidido intervenir militarmente contra Siria después de dos años de conflicto en el país, contando para ello con el apoyo de Reino Unido, Francia y Canadá. De forma auxiliar intentarán que se sume algún otro país para ampliar la coalición (Italia, España, otros), dependiendo del rumbo que tome la guerra tras la primera oleada de bombardeos norteamericanos e ingleses.

Los expertos del Pentágono han prometido a Obama que los mismos serán limpios y que tendrán una duración entre 48 y 72 horas, actuando a modo de bisturí, con objetivos muy claros y escasos daños a la población civil. Obama dejará de ser el Presidente sin guerra de los Estados Unidos que pretendiera en sus dos mandatos, lo que está por ver es si esta guerra será tan limpia como prometen los generales USA. EL efecto dominó está garantizado y podemos enfrentarnos a una guerra de amplios focos, con varios países implicados y una desestabilización importante en la zona de oriente próximo.

Los países fronterizos con Siria corren un peligro inminente. Líbano, que no ha conocido periodos largos de paz y que se verá envuelto en la guerra con toda seguridad. Es muy posible que Jordania deje de asumir exclusivamente su papel de receptor de refugiados y sea atacada desde Siria por su apoyo incondicional al eje occidental. Israel es, sin duda, el país que corre mayores riesgos en este escenario, convirtiéndose en el centro de toda la tensión en la zona. No muy lejos, queda la península del Sinaí, implicando a Egipto en una situación interna muy debilitada donde los hermanos musulmanes detenidos, perseguidos y asesinados, pueden encontrar una sonda para expulsar su ira.

Hacia el norte, peligra la permanente conflictividad de Turquía con los Kurdos y el papel que las bases de la OTAN pueden jugar en el conflicto. Los turcos podrían ser atacados pos su colaboración con el eje y se extenderían los ataques, con toda probabilidad, a Chipre desde donde saldrán los aviones del Reino Unido que participarán en los bombardeos selectivos. No quiero olvidar a Irán que ha llamado la atención sobre la necesaria precaución de la intervención occidental y  referente real de esta guerra para Estados Unidos.

En un radio de 1.000 km de Siria, la distancia entre Málaga y Bilbao, se encuentran Líbano, Israel, Jordania, Iraq, Turquía, Chipre, Arabia Saudí, Egipto e Irán, sin olvidar los territorios palestinos que se verían totalmente en medio de todo el conflicto. Es decir, demasiados países y demasiadas situaciones como para que los efectos de la intervención militar sean de cirugía y no pase nada más. Los efectos de esta intervención son incontrolados. Rusia podría intervenir e Irán también, ampliándose así el radio de la guerra y resultando prácticamente imposible dónde y cuándo puede terminar esto.

Naciones Unidas no ha dado su respaldo a la intervención militar, pero a Obama, Cámeron y Hollande les ha dado igual. Vamos a vivir un escenario de guerra a pocos kilómetros de territorio europeo que puede desencadenar uno de los más graves momentos de nuestra historia reciente y que puede convertirse en un pesado fardo con el que cargar durante varios años.


domingo, 18 de agosto de 2013

SANGRANTE EGIPTO

Egipto vive uno de sus momentos más críticos desde la caída del régimen de Hosni Mubarak, en febrero de 2011. Las fuerzas armadas y la policía, a las órdenes del General golpista Abdelfatah, junto al gabinete de transición, han llevado a cabo la masacre más sangrienta que recuerdan los egipcios en muchos años.

Las cifras oficiales (habría que subirle algunos más) reconocen 778 muertos y miles de heridos por bala. Informadores de medios internacionales han asegurado que el ejército disparaba desde los helicópteros a la masa de manifestantes de los hermanos musulmanes, al bulto. Tenían orden de disolver las acampadas en varios puntos del país a toda costa y sin reparar en medios. El resultado es dantesco.

Rápidamente se viene a la memoria lo ocurrido hace 20 años en Argelia, cuando el Frente Islámico de Salvación ganó las elecciones y su no reconocimiento costó la vida a 140.000 argelinos, que aún lloran el desastre de la intervención de occidente guardando en su interior un rencor justificado.

Egipto va por la misma senda. Los países occidentales que apoyaron, promovieron, alentaron y aplaudieron las movilizaciones contra el presidente democráticamente elegido, Mohamed Morsi, aceptando de muy buen grado el golpe de estado del ejército el 3 de julio pasado, ahora se rasgan las vestiduras y solicitan pare la represión y llaman a la calma para recuperar la senda democrática en el país. Los mismos que provocaron el Golpe de Estado para acabar con la democracia ahora quieren aparecer como sepulcros blanqueados.

Las reacciones de occidente son tímidas, demasiado tímidas. Recuerdan aquellas manifestaciones públicas de los expertos estadounidenses sobre los dictadores del cono sur, cuando indicaban que eran unos hijos de puta, pero que eran sus hijos de puta. Mucho me temo que hayamos entrado en la misma dinámica intervencionista (ahora en el mediterráneo africano), con mucha hipocresía, poca vergüenza y demasiados intereses económicos que no pueden justificarlo todo.

El gobierno de Morsi, de los hermanos musulmanes, resultó electo en unas elecciones limpias y democráticas. En un principio se le apoyo, pero al primer giro de políticas no complacientes con occidente se organizó, maquino, apoyó y ejecutó el golpe de estado. Cuando los resultados democráticos no nos gustan abortamos la democracia sin problema.

Miles de familias egipcias lloran hoy a sus muertos y heridos. Se ha declarado el Estado de Excepción y el Toque de Queda, comenzando en los próximos días una persecución selectiva de los cuadros de los hermanos musulmanes para desmantelar las protestas desde abajo. Las cárceles se llenarán de aquellos que hace un año hacían campaña electoral por todo Egipto y celebraban el triunfo en las elecciones con libertad.

El conflicto está servido y occidente debería comenzar pidiendo perdón por apoyar el Golpe de Estado. Desestabilizar Egipto es poner en riesgo toda la zona y asesinar a personas desde los helicópteros sólo ayuda a que la rebelión se generalice en pos de una situación de guerra civil.



domingo, 4 de agosto de 2013

ALERTA GLOBAL.

Estados Unidos ha lanzado el aviso urgente de “Alerta Antiterrorista” en base a unos mensajes de Chat y algunos correos electrónicos interceptados a la organización terrorista Al Qaeda. Según dicha medida, han cerrado sus embajadas en 17 países y le han ido secundando Reino Unido, Francia, Alemania y Canadá. Todo el norte de África y varios países de oriente medio están en situación de peligro inminente por ataques terroristas.

La medida es efectista, tanto en los países donde se ha tomado como, sobre todo, al interior de Estados Unidos consiguiendo centrar la atención de la población en temas de seguridad nacional. Lo que realmente dudo es que la medida sea efectiva.

La grave situación que se vive en países como Egipto y Siria supone un elemento de desestabilización general de la zona por sí mismos, es decir, no precisan de nuevos ingredientes para elevar las alertas. Al Qaeda lo único que hace es aprovechar que el Guadalquivir pasa por Córdoba para mantener constante la Yihad en aquellas zonas propensas a la captación de yihadistas, donde precisamente Occidente ha intervenido convirtiéndose en el blanco perfecto para fijar objetivos.

Los terroristas de Al Qaeda son eso, terroristas. Y mucho me temo que Estados Unidos ha errado en su comunicado oficial para la situación de “Alerta Global”, en base a la interceptación citada. No habría que buscar la seguridad máxima en los 17 países de la zona, sino en territorio de los propios países occidentales y en otros más alejados donde las medidas de seguridad son las básicas.

Acercándose septiembre todo parece indicar que nos enfrentaremos a varios atentados terroristas de Al Qaeda y que las medidas tienen que acentuarse. Pero es inusual que Estados Unidos desvele sus fuentes de información y nos diga al planeta cómo se han enterado del asunto. O intentan concentrar la atención de sus habitantes o realmente no tienen ni idea de lo que se le puede venir encima.

Los servicios de inteligencia detectan diariamente mensajes de grupos terroristas, narcotraficantes, traficantes de armas y otras mafias, sin que por ello los hagan públicos con tanta vehemencia. Y también sabemos que son estos propios grupos los que deciden que mensajes pueden y deben ser detectados por la inteligencia para desviar la atención de otras zonas o lugares donde realizar sus fechorías.

Así que oriento la ejecución de algún ataque terrorista justo en países terceros a los implicados en el cierre diplomático y, muy posiblemente, en territorio occidental donde Al Zawahiri mantiene células dormidas que activará cuando lo crea oportuno. La prevención es ahora el arma más eficaz contra esta pandilla de desalmados.


sábado, 27 de julio de 2013

ANDALUCÍA, ¿VUELVE EL HAMBRE?

Los datos sobre el desempleo en Andalucía son escalofriantes a pesar de la última EPA que no hace sino recoger los contratos estacionales. Mucho más preocupante el número de familias en las que ningún miembro trabaja y la reducción de las ayudas y subsidios cada vez a más personas.

El turismo ha vuelto a salvarnos este verano con un incremento mínimo sobre el año anterior, gracias a las revueltas en Túnez, Egipto y Turquía, que nos han derivado cientos de miles de extranjeros. Pero a nadie se le escapa que el verano se termina y nos espera un otoño demasiado duro y un invierno absolutamente helado.

Además del turismo, Andalucía ha repuntado en el consumo de frutas y hortalizas (más baratas para llenar la canasta) así como de la carne de pollo, en detrimento del cerdo y la ternera. Nuestro aceite, que sostiene la economía de decenas de miles de familias, también se encontrará con problemas en la próxima cosecha por la alta competitividad en el mercado internacional de la producción brasilera para el consumo americano y la bajada del consumo en nuestro país.

Es cierto que si uno realiza una fotografía de lo llenos que se encuentran los chiringuitos, restaurantes, bares, hoteles y hotelitos, puede hacerse la pregunta de ¿dónde está la crisis?. Pero no es menos cierto que todos sabemos en Andalucía que lo peor de la misma está por venir.

Mientras el gobierno andaluz de la autodenominada izquierda se dedica a recomponerse invirtiendo un tiempo precioso a sus temas de partido y la derechona continúa en la inopia más absoluta, los andaluces miran con pavor el futuro que les espera sintiéndose más desolados que nunca, abandonados a su suerte.

Les encantaría a los socialistas instaurar la cartilla de racionamiento para productos básicos a sabiendas del populismo que ejercería sobre la población. No han sabido (o no han querido) hacer su trabajo durante más de 30 años al frente de la Junta de Andalucía. Hemos contado con una ayuda europea multimillonaria y con tiempo suficiente para perfilar nuestro Plan Estratégico de Desarrollo que diera como resultado la diversificación de nuestra economía y sentara las bases para una mejor redistribución de la riqueza. Pero se han quedado estancados en el subsidio, la subvención, el amiguismo y las bocas agradecidas calculando el rédito electoral que ello les reportaría. Han dilapidado la oportunidad de construir una nueva Andalucía centrándose en exclusividad en el mantenimiento del poder por el poder.

Por suerte cada vez son más los andaluces que les van a reclamar su responsabilidad a esta izquierda vetusta, aletargada y trasnochada. Y lo harán en las urnas eligiendo otras opciones de savia nueva que no viva anquilosada en el siglo XX y en la guerra fría, sino que esté pendiente del porvenir de esta tierra maltratada.


domingo, 17 de junio de 2012

VERANO CALIENTE, OTOÑO HIRVIENTE


 Como imaginan no hablamos de temperaturas, que también se darán altas, sino de los acontecimientos que nos esperan en los próximos meses y que han comenzado con los resultados de las elecciones en Grecia, las elecciones legislativas en Francia, el rescate a la banca española, la guerra civil en Siria, las elecciones en Egipto y la reunión del G-20 en México.

Sólo es el preludio de lo que nos falta por vivir en los próximos cinco meses, donde se producirán algunos eventos de especial relevancia para el devenir el futuro mundial y regional. A las próximas elecciones presidenciales en México del 1 de Julio, donde el país se juega recuperar la seguridad ciudadana y la aplicación de políticas redistributivas serias, habría que sumar el resultado de las elecciones en Venezuela del 7 de Octubre, donde Chávez lidia no sólo contra el cáncer sino con el hartazgo de cada vez más venezolanos y, cómo no, las elecciones en Estados Unidos, donde Obama debe revalidar su gestión de cuatro años dando una paso más para implicarse en la resolución definitiva de la crisis tanto en el ámbito doméstico como internacional.

En nuestro país lo calentito lo notaremos especialmente. El rescate a la banca por parte de la Unión Europea nos supondrá un desembolso anual por quince años de 8.000 millones de euros más los intereses, lo que viene a estrangular nuestras posibilidades de crecimiento. Es inminente la subida del IVA que me atrevo a cuantificar en 2 puntos, así como la disminución salarial de las nóminas de los funcionarios y del sector privado. Pero aún siendo extremadamente riguroso el ajuste presupuestario que supone, lo realmente preocupante está por venir: La más que probable posibilidad de que España necesite de un Rescate a la grande, lo cual implicaría la intervención directa de la troika, un panorama siniestro para los próximos diez o quince años, convocatoria de elecciones generales y situarnos en niveles muy parecidos a los de Grecia.

Como todos saben, la globalización actúa entrelazando todas las acciones y a todos los actores, de forma que lo que suceda en Grecia repercutirá sobre el resto de Europa, especialmente sobre España e Italia. Si la Unión Monetaria no resuelve de inmediato con la acción del Banco Central Europeo la crisis de nuestro sistema absolutamente asimétrico, nos veremos en la tesitura no ya de la desaparición del Euro como moneda única sino del mismísimo proyecto de la Unión Europea, que cada día cuenta con menos seguidores y adeptos dentro de la ciudadanía.

Si caliente va estar nuestro verano, nos encontraremos un otoño absolutamente en hervor porque en esas fechas es donde se cocerán los verdaderos problemas que nos quedan por vivir. Mantener una actitud positiva por parte de la ciudadanía será vital para no caer en la depresión más absoluta en las que nos quieren colocar los mercados, el sistema financiero, el desempleo, el FMI y la Unión Europea. Aunque nos cueste trabajo no nos queda otra que intentar ser felices con la que está cayendo.

martes, 29 de mayo de 2012

EGIPTO BUSCA PRESIDENTE.


Los próximos días 16 y 17 de Junio se celebrará balotaje en Egipto, entre el candidato de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Morsi y el ex primer ministro con Hosni Mubarak, Ahmed Shafiq, que cuenta con todo el apoyo del ejército.

La segunda vuelta va  estar reñida, habida cuenta de que en la primera ambos candidatos estuvieron muy igualados, obteniendo el 24,3% y el 23,3% respectivamente. En tercer lugar quedó el “nasserista” Hamdin Sabani, que obtuvo el 20% de los sufragios y en cuarto, el islamista moderado Abdel Moneim Abulfutú, con un 19%. De la opción de apoyo que tomen ambos dependerá la futura presidencia del país.

Los Hermanos Musulmanes contarán con el apoyo de salafistas y alas más radicalizadas del islamismo egipcio, pero además de ello deben contar con más apoyos si quieren ganar en la próxima ronda. Del otro lado, es muy posible que Shafiq cuente con el apoyo de Abulfutú, pero de cualquier forma la previsión de todos los sondeos indican que los resultados estarán tremendamente ajustados entre los dos candidatos.

La opinión generalizada en occidente es que el ejército egipcio debe poner fin a su presencia en las funciones de gobierno y favorecer una transición que comenzará el próximo 30 de Junio, día en que está prevista la toma de posesión del nuevo mandatario. Pero al mismo tiempo manifiestan su preocupación por la opción de los Hermanos Musulmanes en el gobierno.

Morsi ya se ha apresurado a tender la mano a los líderes de las formaciones políticas perdedoras, para ofrecerles formar parte de un nuevo gobierno que represente los intereses reales de la población egipcia, señalando que lo que está en juego es la continuidad de la revolución que terminó con el antiguo régimen o la opción por el antiguo orden. Ya ha mantenido varias reuniones con los candidatos de tal forma que presentará la segunda vuelta como una verdadera apuesta para salvar la revolución.

Por su parte Safiq, ha concentrado el apoyo militar y de la policía, acercando sus propuestas como garantía a occidente de que en Egipto no se establecerá un régimen musulmán que pueda poner en peligro los espacios de desarrollo y modernidad conseguidos hasta ahora. Dicho discurso puede entenderse como la búsqueda del apoyo de la comunidad internacional pero a nivel interno ni siquiera se pronuncia.

De los pactos y acuerdos que consigan ambos candidatos con el resto de las fuerzas políticas, así como de la propuesta de gobierno de salvación nacional que propongan y evidencien antes del balotaje, dependerá quién sea el vencedor a mediados de junio.

Sirva de esperanza el dato de la alta participación de la población egipcia que han acudido con responsabilidad a las urnas y de la que se espera aún mayor participación para dirimir quién será el nuevo y democrático Presidente de Egipto.

lunes, 20 de febrero de 2012

TIEMPOS DIFÍCILES


 La escalada de conflictos internacionales se está acrecentando en los últimos días y todo parece indicar, sin ánimo de ser alarmista, que los tiempos de calma y sosiego en determinados puntos del planeta han acabado.

En Europa son muchos los países que viven en permanente tensión entre ciudadanos y estado debido a los recortes en las prestaciones básicas del llamado Estado del Bienestar que está siendo pulverizado por las medidas anti crisis impuestas desde Alemania y Francia. Nos esperan graves disturbios callejeros, multitud de manifestaciones, huelgas generales, aumento de la inseguridad y un sinfín de movilizaciones que pueden dar lugar a mayores grados de represión gubernamental.

El conflicto en Oriente Próximo está servido, sólo falta indicar día y hora para que estalle en mil pedazos. La situación en Siria expandirá a otros países como Líbano (incluso Jordania) la inseguridad en la zona y habrá estallidos graves de violencia. A ello hay que sumar la inestabilidad generada contra Irán, no sólo a cuenta de su producción nuclear sino por su fuerte presencia militar en la zona, con un amenazante Israel y las primaveras verdes no cerradas con el suficiente grado de sutura ni en Egipto ni en Libia.

Al otro lado del Atlántico, la situación a cuenta de las Islas Malvinas no se presenta precisamente calmada. Varios países de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC) apoyan a Argentina y considerarán como una agresión propia la que pudiera realizarse sobre el país de la Patagonia. Reino Unido continúa en sus trece de no ceder ni un metro de terreno ni aguas territoriales (lo mismo que con Gibraltar) corriendo el peligro de repetirse situaciones anteriores que no descartan una guerra en la zona.

Los conflictos en Irak y Afganistán, lejos de estar cerrados abren cada vez nuevas brechas de inseguridad implicándose Pakistán y otros países fronterizos en lo que podemos denominar intentos fallidos de la comunidad internacional para solucionar ambas crisis.

Si a ello unimos la inseguridad en Centroamérica y México, provocada por los movimientos de los cárteles y los zetas, que han convertido la zona en el área más peligrosa e insegura del globo, podemos comenzar a afirmar que esta amalgama de conflictos puede ocasionar un fuerte deterioro de la seguridad mundial.

Algunos analistas norteamericanos ya presentan la situación como de pre-guerra mundial no declarada, con conflictos internacionales de baja intensidad, sin descartar que varias empresas multinacionales de armamento, municiones y pertrechos militares, hayan diseñado toda una estrategia internacional que garantice un incremento en los niveles de tensión mundial.

lunes, 30 de enero de 2012

GUERRA EN SIRIA


 A nadie se le escapa que la actual situación de guerra civil que se vive en Siria, es consecuencia de toda una dinámica publicitaria que ha venido gestándose desde hace meses por el llamado bloque de occidente.

Los movimientos de la llamada “primavera verde”, que se han desarrollado con distinta intensidad y virulencia siendo su última expresión la intervención de la comunidad internacional en Libia, dejó una lección aprendida para los aliados: “hemos de intentar evitar a toda costa una situación similar que pueda desacreditar la acción directa internacional”.

A pesar de la prohibición expresa de las resoluciones de Naciones Unidas sobre la misión en Libia, las armas entraron por Egipto y se contó con asesoramiento externo en los cuadros mejor preparados de la insurgencia movilizada. Pero ello se hizo conjuntamente a la presencia de los navíos aliados en el mediterráneo (entre ellos españoles) y en absoluto incumplimiento de la última resolución de la ONU.

Enseñanza de aquello es la resultante de cómo enfilar el conflicto en Siria. Primero con una lluvia de noticias difundidas por todos los medios de comunicación occidentales, noticias sin confirmar ni posibilidad de hacerlo, sobre el grave deterioro de la seguridad en el país, un número alarmante de muertos en el conflicto achacados todos al gobierno a derribar, mientras a nivel diplomático y militar se realizaban algunas acciones encubiertas.

Por un lado, había que desestabilizar a Rusia lo máximo posible e intentar ponerla entre la espada y la pared, ya que se sabía de antemano que vetaría cualquier resolución del Consejo de Seguridad, cosa que por cierto ha hecho. De ello se ocupó directamente la Secretaria de Exteriores norteamericana, la Sra. Clinton, apoyando a nivel internacional la presión sobre falta de transparencia y pucherazo en las elecciones rusas.

Mientras esto se hacía evidente en medios informativos de todo el mundo, las acciones encubiertas para formar militarmente a los opositores y comenzar con el abastecimiento de armas, munición y pertrechos, se realizaba desde el sur de Turquía entrando en la frontera norte de Siria y, curiosamente, el reino de Jordania preparaba en su frontera con Siria enormes campos de refugiados ante el inminente inicio de la guerra civil.

La comunidad internacional ha sido capaz de dibujar un nuevo escenario de la intervención que superara algunos de los errores que se dieron en Libia. El principal haber tenido que participar directamente con la armada y fuerza aérea de varios países. Ahora se trata de no tener que participar sino de propiciar que la guerra la hagan los que tienen que hacerla, los sirios de la oposición, consiguiendo el mismo objetivo sin que aparezca la intervención directa de occidente.

Y lo han conseguido. Nadie se ha preguntado de dónde salieron las armas que los rebeldes están utilizando en esta guerra. A nadie parece interesarle qué países o qué agencias de inteligencia están detrás del asunto. Lo que sí parece claro es que el escenario es la preparación para una batalla mayor a programar en Irán, para lo cual ya se ha iniciado todo el proceso mediático que garantice tener como aliado a la opinión pública internacional a través de los informativos.

Nos están llevando a una guerra superior y casi no nos estamos dando cuenta. No debemos dejar de observar y denunciar que la escalada bélica en la zona pone en peligro la estabilidad mundial y que solo algunos países interesados en ir recuperando espacio económico dentro de la crisis son los que están promoviendo este incremento bélico  que a todos nos pone en jaque.